Año XLII. OCTUBRE, 1927 Número 10. BOLETÍN SALESIANO
REVISTA DE LAS OBRAS DE DON BOSCO
SUMARIO: Estudiando a Don Bosco (IV). — S. M. la Reina de Italia y la Obra Salesiana. — Tesoro espiritual. — De nuestras Misiones: Muerte de D. J. Bálzola. – Congo Belga: Una excursión apostólica. -Desde el Chaco Paraguayo. – Misiones de la Patagonia. – Entre los jíbaros del Ecuador. — Culto de María Auxiliadora: La Virgen de Don Bosco (XIII). – María Auxiliadora en La Serena – Manila. – Gracias de María Auxiliadora. — Por el Mundo Salesiano: Buenos Aires: Día del Pontífice y Congreso del Sgdo. Corazón – Lima: Congreso delsSgdo. Corazón. — Al vuelo: Asunción – Buenos Aires – Ciudadela – Có.doba – Cuenca – Ensenada – Fortalécelas – Fortín Mercedes – Panamá – Paraguay – Quito – Santiago – Tucurnán Uruguay – Viedma. — Los que mueren: Dña. Luisa Roca de Pagliere. etc. Estudiando a Don Bosco (IV). Los orígenes de Don Bosco La vida del Vble. Juan Bosco abarca 73 años, desde 1815 hasta 1888. Es, pues, una vida larga y además extraordinariamente activa, que no puede ser narrada en pocas páginas. Su biógrafo, Lemoyne, dejó escritos nueve gruesos volúmenes y llega apenas hasta el año 70. No queremos, pues, en esta serie de artículos dar al lector una biografía. Pero, por una feliz contingencia, en la admirable y en muchos casos, casi diríamos, novelesca sucesión de hechos y anécdotas que nos han quedado de una vida trascurrida en medio del inquieto agitarse del mundo moderno y a la vista de una muchedumbre que poco a poco llegó a ser incontable multitud, encontramos muchos hechos que o se parecen, o son la repetición unos de otros, o proceden de una misma semilla, de una primera raiz y no son sino el natural efecto, más o menos evidente, de aquella primera actividad. Esto sucede en muchas otras vidas de hombres célebres, pero en nuestro caso quiza más que en ningún otro. Porque también Don Bosco evoluciona y como hombre de aguda observación, de pronta percepción y de verdadero genio inventivo, de un hecho, de una circunstancia que para otros pasaría desapercibida, sabe sacar ideas e impulsos para nuevas cosas, para nuevas actitudes. Podríamos decir que viviendo aprende y que estudiando progresa y al mismo tiempo, y esto es humano, desarrolla gradualmente las dotes e inclinaciones de su personalidad. Permítasenos, pues, prescindir del riguroso orden cronológico para seguir más bien un orden lógico o de ¡deas; tanto más que para hombres de esta naturaleza, los hechos son a menudo ideas y las ideas se convierten en hechos. Nos encontramos, pues, ante todo, con la juventud, germen de la vida y que en nuestro caso haremos llegar hasta los 25 años. Juventud azarosa, llena de vicisitudes y en la que aparece acá y allá el Don Bosco de los grandes hechos. No hablo de precocidad, que en los grandes hombres poca o mucha se encuentra siempre, sino de verdaderos preludios y gérmenes de lo futuro. Edad para él trabajosa, en la que experimentó duramente cuán ingrata cosa 290 es la pobreza para un hombre de genio y de aspiraciones no vulgares. Pues en una larga odisea de humillantes vicisitudes, tuvo que emplear sus años mejores, ejercitándose en toda clase de oficios para ganarse el pan y buscando, como de limosna, maestros y libros. Sólo a los 16 años pudo finalmente sentarse en los bancos de una escuela y a los 20 entrar en el seminario para encontrarse, al acabar sus estudios, más pobre que antes. Pero, como decíamos, ya aparecen entonces los gérmenes del hombre del porvenir: su ingenio privilegiado y versátil, su celo apostólico y sobre todo su bondad característica y el sueño de su vida, la salvación de la juventud. Los primeros pasos. Don Bosco nació el 16 de agosto de 1815 en Becchi, caserío de la fracción de Mu-rialdo, de Castelnuovo de Asti, diócesis de Turín. Lugar pobre, casa pobrísima. Pero entre aquellas colinas de suave declive, en aquel privilegiado pueblo de Castelnuovo, hubo en el siglo pasado un lozano florecer de hombres insignes y de santos como Cafasso, Bertagna, Cagliero, Rossi, para no hablar sino de los más conocidos. Y es que sin duda existe una ley de concomitancia entre el renacer de los pueblos y el florecer de los santos, al igual que de los artistas y de los sabios; como, al contrario, con la decadencia nacional, se agosta toda aquella primavera. Y asi el Piamonte, al renacer, a principios del siglo XIX, a vida nueva, vió florecer en su seno a escritores, pensadores y artistas y también tuvo sus santos: el Bto. Cottolcngo, el Bto. Cafasso el Vble. Juan Bosco. Don Bosco era de fibra robustísima, de índole buena, de corazón tierno y sensible, de inteligencia despejada y pronta y de una memoria que con el tiempo se demostró prodigiosa: un verdadero talento. Pero el sentido práctico, aquella afabilidad sosegada de buen pia-montés, la confianza en el porvenir y aquel humor alegre que dice tan bien aún en los santos, los heredó de su medre, Margarita Occhiena, mujer admirable, que en medio de su campesina sencillez, mostró tanto talento y tanta virtud y sostuvo con el sacrificio de sí misma y de todos sus haberes y con el amor de su corazón maternal, los primeros pasos de su hijo en la penosa carrera de la caridad. Habiendo quedado viuda a los 27 años, en 1817, tuvo que mantener con solo su trabajo a la anciana suegra, al hijastro Antonio y a sus dos hijos José y Juan. De constitución sana y robusta, laboriosa e inteligente ama de casa, se bastó para todo y supo infiltrar en sus hijos una piedad sentida, una fe profunda, el amor al trabajo y al deber y la compasión para el pobre, pues aunque pobre ella misma, fué sumamente caritativa. Y Juanito creció con sencillez, en medio de la pobreza y acostumbrado a las fatigas de una vida de trabajo, ruda y sobria. Una de sus primeras dificultades fue la de la escuela, pues no habiéndola en Becchi, era necesario hacer varios kilómetros de camino para llegarse a los pueblecitos próximos, por entre senderos campestres y con los rigores de un frío intenso, en busca de quien le enseñara los primeros elementos. Pero ya desde entonces una precoz inclinación lo llevaba al apostolado entre los niños sus compañeros y los buscaba, y los entretenía con juegos aprendidos de los titiriteros, y les repetía la explicación de catecismo y el sermón oídos en la Iglesia, y contaba ejemplos edificantes que el leía mientras apacentaba las vacas, y buscaba algún dinerillo para procurarse lo necesario para aquellos juegos que servían de atractivo a aquellos a quienes quería apartar del mal y guiar hacia el bien. Estos juegos los hacía preceder de una breve oración y los interrumpía con sermoncitos o narraciones edificantes. Y a menudo no eran sólo niños los que le escuchaban; a veces, sobre todo en las fiestas, su auditorio se veía aumentado por hombres del campo y por buenas madres de familia, que se enternecían admirando su natural elocuencia y contemplando su semblante trasfigurado. Porque, entre otras cosas, era sumamente agraciado, de sanos colores, pelo negro y rizado, de formas re 291 guiares y graciosos ademanes y con dos ojos vivacísimos y penetrantes que todavía conservaban un encanto poderoso cuando la vejez los iba ya velando. Y en sus labios se dibujaba una continua sonrisa, que tanto habla al alma y que daba a sus palabras un encanto que comunicaba a todos serenidad y alegría. Sueño-programa. ¡He aquí los indicios y los gérmenes del porvenir! ¿Eran conscientes? A los nueve años tuvo Don Bosco un sueño que él mismo narra en un manuscrito en que, por orden de Pio IX, dejó escritas sus memorias, hasta 1855. Se encontró ante una muchedumbre de niños que jugaban, gritaban, se peleaban, blasfemaban. Al oir las blasfemias, se lanzó en medio de ellos a gritos y a puñetazos para hacerles callar. En aquel instante se le aparece un augusto personaje que, llamándolo por su nombre, le encarga que se ponga al frente de aquellos niños y añade: No con golpes, sino con la mansedumbre y con la caridad deberás ganar a estos amigos tuyos. Ponte en seguida a hacerles una instrucción sobre la fealdad del pecado y la hermosura de ¡a virtud. Pero él no se decidía, haciendo notar que era un niño pobre e ignorante. Entre tanto aquellos golfillos, dejando de gritar y de pelearse, se agolparon alrededor del personaje misterioso y Jua-nito Bosco continuó: ¿Quién sois vos que me ordenáis una cosa imposible? —Precisamente porque te parece imposible deberás hacerla posible con la obediencia y procurándote la ciencia necessaria. — Pero ¿dónde y con qué medios adquirir la ciencia? — Yo te daré una Maestra bajo cuyos cuidados llegarás a ser sabio y sin la cual toda sabiduría se convierte en necedad. — Y se dió a conocer como hijo de Aquella, a quien él saludaba tres veces al día, como le había enseñado su madre. Y he aqui que una mujer de majestuoso aspecto, nimbada de luz resplandeciente, aparece al lado del personaje y dice al niño: — ¡Mira! La turba infantil había desaparecido y en su lugar aparecieron en confuso montón cabritos, perros, gatos, osos, y otros animales. — He aqui tu campo de trabajo, con tinuó la Señora; hazte humilde, fuerte y robusto y lo que en este momento vas a ver que sucede con estos animales, tu deberás hacerlo con mis hijos. Y volviendo a tnirar, el niño vió que aquellas bestias se habían convertido en mansos corderos, que balando triscaban alrededor de los dos personajes. Juanito confundido y llorando pedía una explicación y la Señora concluyó: — A su debido tiempo lo comprenderás todo — A la mañana siguiente contó el sueño Margarita Occhiena, la feliz madre de Don Bosco. a la familia reunida. Su hermano José dijo: Tu vas a ser un pastor de rebaños— O quizá un jefe de bandidos, dijo secamente el hermanastro. — No hay que hacer caso de los sueños, sentenció la abuelita. Pero su buena madre Margarita concluyó afectuosamente: ¿Quién sabe si un día llegarás a ser sacerdote? En este sueño esta todo el porvenir, de Don Bosco: Su vocación, su misión extraordinaria, los medios y el método, el feliz resultado. A los quince años, Juan Bosco confiaba a su madre: Si un día puedo llegar a ser sacerdote, consagraré toda mi vida a los niños. Los amaré con toda mi alma 292. y haré que me quieran; les daré buenos consejos y no me detendré ante ningún sacrificio para salvar sus almas. Sueños y realidades. 20 años después, en 1844, en uno de los momentos más decisivos de su historia, el sueño se renovaba y se ampliaba. También entonces vió una multitud de animales de todas clases que rugían amenazadores. La Señora apareció vestida de pastorcilla y lo hizo poner al frente de aquel extraño rebaño, que ella misma guiaba. Hicieron tres paradas y en cada una de ellas una parte de aquellas fieras se convertían en corderos. Finalmente hicieron alto en un prado en donde los corderos y demás animales se pusieron a pacer tranquilamente. Entonces la pastora condujo a su discípulo un poco más allá y se encontró en medio de un gran patio rodeado de pórticos, con una pequeña iglesia en uno de los ángulos. El número de los corderos era ya muy superior al de los demás animales y aparecieron para guardarlos algunos pastorcitos que pronto se marcharon. Entonces varios de los corderos se convirtieron en pastores y corrían de una parte para otra en busca de nuevas ovejas. Don Bosco (que entonces era ya sacerdote) se disponía a alejarse, cuando la Señora lo invitó a dirigir la mirada hacia medio día, donde se extendía una huerta. Pero mientras contemplaba aquel pedazo de tierra vió surgir y levantar sus torres hacia el Cielo, una majestuosa Iglesia, con grandioso coro y órgano, con el altar preparado para la Santa Misa y con una inscripción: Hic domus mea, inde gloria mea. « Esta será mi casa, de aqui saldrá mi gloria». Y el sueño terminaba con las fatídicas palabras de la vez primera: A su debido tiempo lo comprenderás. A la mañana siguiente Don Bosco conducía a sus pilludos a la primera de las tres etapas y poco después a la segunda y a la tercera y finalmente a un prado. Y a poca distancia de ese prado surgió, en una larga serie de años, primero una casita, después una casa con pórticos, luego una pequeña iglesia que existe todavía, más tarde el majestuoso templo de María Auxiliadora, en una palabra, el vasto Oratorio de Val-docco, que ocupa un area de unos 40.000 metros cuadrados y de donde se esparcieron por todo el mundo toda clase de obras en pro de la Juventud. Hemos querido referir el cumplimiento del sueño para que se vea como el porvenir enigmático de la obra de un joven y pobre sacerdote, todavía alumno del Con-vitto Ecclesiastico (1) está condensado en este sueño tenido a la vigilia de un, al parecer, definitivo desastre y narrado con riqueza de detalles muchos años antes de que se viera no ya el cumplimiento, pero nisiquiera una ¡dea o esperanza del mismo. Otros sueños irán poco a poco revelando al hombre de Dios la futura suerte de su Obra o presentarán a su fantasía parábolas educativas y santifleadoras; los primeros, en forma grandiosa y sublime; los últimos, de manera más humilde y sencilla. ¿Qué decir de tales sueños? Prescindir de ellos no se puede, pues son parte de la historia y de la vida misma del grande educador y fundador, tanto que el nombre Don Bosco y la palabra sueño son correlativos, como muy bien nota su biógrafo Lemoyne. El cumplimiento exacto de tantos acontecimientos predichos, humanamente improbables, la revelación del estado de las conciencias y de los secretos más íntimos de las almas, muestran bien a las claras que estos sueños no fueron sino el medio peculiar de que se sirvió Dios para ilustrar, fortalecer y ayudar a su fiel Siervo en el desempeño de su misión. Desde la edad de nueve años, pues, Don Bosco supo, conoció su destino. ¡Ah, pobre niño! IQué arduo camino, cuán amargas desilusiones le esperaban! La odisea de sus estudios y de sus privaciones empezaba! Desde Capriglio a Murialdo, de aquí a la Moglia y a Castelnuovo, aprendiendo las primeras letras a ratos perdidos, como de limosna, pasando de las órdenes de uno a las de otro dueño, haciendo de pastor de ganado, de campesino, de criado, de cerrajero, de mozo de cafe, de repostero, de zapatero y sastre, (t) Pensionado de jóvenes sacerdotes, fundado por los santos teólogos Guala y Cafasso, para completar el estudio de la moral. 295 de repetidor de lecciones; cubierto con cuatro miserables andrajos y comiendo pan ajeno; de verano, bajo un sol abrasador; de invierno, aguantando los rigores del frío; las noches, sobre un montón de paja y en los breves descansos del trabajo, sentado a la sombra de las moreras, para leer la gramática o estudiar latín y todo ello para encontrarse a los 17 años a dictar al día siguiente, llegando a saber los enteros clásicos de memoria; sino todo, había aprendido a conocer lo que es la vida en sus múltiples aspectos; él, que había sufrido, experimentado privaciones, trabajado en los campos, en los talleres, sujeto siempre a humillante sujeción, había encontrado, entre las desolaciones de la pobreza, corazones ge- Lo casita de campo que vió nacer al Apóstol de la Juventud del siglo XX y donde tuvo su primer sueño-programa. cursar lo que ahora se llama el tercer año de gimnasio! Sí, finalmente, con un saco de harina a las espaldas y un pequeño envoltorio con alguna ropa y pocos libros, pudo encontrar una pensión en Chieri y así cursar una clase regular y después de superar felizmente el examen de retórica, ser admitido en el seminario el año 1855. ¡A los 20 años! ¡Pero había aprendido! Y no solamente las materias de estudio en las cuales superaba el contenido del programa y hasta soñaba (histórico) durante la noche el tema que el profesor iba a neroros, especialmente entre la gente del pueblo; había podido conocer tantas y tantas almas de niños, de adolescentes y de jóvenes, desde los inquietos pilludos del arroyo, hasta las privilegiadas almas de santos como Luis Comollo y José Cafasso. Su vida de entonces podía llamarse un símbolo y un compendio de la vida que le esperaba; un libro en cuyas páginas habría leído la realidad de la vida de los humildes, a los que un día tenía que ofrecer consuelo y alivio. Un instante estuvo en duda entre el hábito del franciscano y la sotana del 294 sacerdote. Su madre le había dicho: Yo de ti no pretendo nada, no espero nada. Grábalo bien en tu memoria: He nacido pobre y quiero morir pobre y ten bien entendido que si te decides a ser sacerdote secular y por desgracia llegas a ser rico tu madre no vendrá nisiquiera a verte. El consejo de Don José Cafasso y la repetición del sueño de la infancia le hicieron decidir por el seminario, donde entro en 1835 Para salir sacerdote en 1841. S. M. la Reina de Italia y la Obra Salesiana. Habiéndose dirigido el Superior General de nuestra Congregación, Don Felipe Rinaldi, a S. M. la Reina de Italia, para que se dignara aceptar la Presidencia honoraria del Comité central de las Obras del Venerable Don Bosco, recibió la siguiente halagüeña contestación: Corte de S. M. la Reina Roma, 31 de enero de 1927. Reverendísimo Padre: Su Majestad la Reina ha aceptado gustosísima la Presidencia honoraria del Comité Central de las Obras del Vble. Don Bosco, establecido junto a esa Dirección General. Con sumo placer le participo la honrosa distinción de S. M. y aprovecho la ocasión para ofrecerme de V. R. atta. servidora La Dama de Corte de servicio Condesa Augusta Guicciardini. Nuestro Superior envió a S. M. la Reina sentidas acciones de gracias por su alta dignación, que será nuevo estímulo para trabajar en pro de la Juventud, y que es una prueba más de las benemerencias de la Casa de Saboya en favor de la humilde Congregación Salesiana. TESORO ESPIRITUAL : Los Sres. Cooperadores Salesianos, cumpliendo los requisitos de costumbre, pueden ganar, Indulgencia plenaria: 1. El día que se inscriben en la Pía Unión. 2. Una vez al mes, a elección de cada cual. 3. Una vez al mes, asistiendo a la conferencia. 4. Asimismo, una vez al mes, el día en que hagan el Ejercicio de la Buena Muerte. 5. El día que por primera vez se consagren al Sagrado Corazón de Jesús. 6. Siempre que hagan Ejercicios Espirituales durante ocho días seguidos. Además, los siguientes días: Mes de Octubre: 7. La Virgen del Rosario. 11. La Maternidad de María Sma. 16. La Pureza de María Sma. Mes de Noviembre: 2t. Presentación de María Santísima. 22. Sta. Cecilia. También pueden ganar otras muchas indulgencias plenarias y parciales y gozar de varios privilegios, como puede verse en el Reglamento o «Cédula de admisión a la Pía Unión», a la cual nos remitimos. Nota: Los Cooperadores que por enfermedad o convalecencia no puedan ir a la iglesia, podrán ganar las indulgencias arriba expresadas rezando en su casa cinco Pater, Ave y Gloria. La indulgencia del trabajo. Todos los días, con la única condición de estar en gracia de Dios, los Cooperadores Salesianos que en medio de sus ocupaciones o de su trabajo, levanten el corazón a Dios con alguna piadosa invocación, pueden ganar: t. Una indulgencia plenaria por una cualquiera de dichas invocaciones. 2. 400 días de indulgencia por todas las demás, cada vez. . Una actitud devota y la circunspección en el hablar, son las dos bases sobre las cuales podemos formarnos un carácter cristiano y religioso; procurando al mismo tiempo que nuestras palabras y acciones sean siempre conformes a ¡as máximas del Evangelio. San Francisco de Sales. DE NUESTRAS MISIONES CONGO BELGA ¡El grao misionero salesiano Rdo. Don Juan Bálzola ha muerto! Al ir a entrar en máquina este número un telegrama nos anuncia la muerte de este verdadero campeón de las Misiones Salesianas. En otro número procuraremos decir de él más largamente, i Una vida entera empleada en la evangelización de pueblos salvajes, con un espíritu de fe y de sacrificio que era la admiración de todos, con un fervor y arrojo que le hacían despreciar todos los peligros, con una maesfria y caridad que ha sido sin duda el que más ascendiente ha logrado entre los salvajes! Se diría que en él la Providencia ha querido dar a la Congregación Salesiana el modelo del Misionero y ciertamente que, al reunirse en el Cielo con el inolvidable Cardenal Cagliero, el primer misionero salesiano, habrá pasado a ocupar con él el lugar de los protectores especiales de nuestras Misiones. Los bororos del Matio Grosso (Brasil), que de la más cruda barbarie condujo hasta los esplendores de la civilización cristiana y las tribus del Rio Negro (Brasil) entre las cuales ejerció un apostolado grandemente fecundo, hasta dar la vida por ellas, fueron los principales campos de su apostólica actividad, durante los 34 años que pasó en las misiones, i Loor y gloria al gran Misionero! Encomendemos su alma a Dios; pero sobre todo pidamos al Señor suscite corazones generosos, capaces de seguir las huellas por do han ido esos héroes de la civilización cristiana. k. i. r*. Una excursión apostólica. ( Continuación). Ya no se encuentrá otra capilla hasta Sakania y sin embargo faltan todavía unos doscientos kilómetros y los numerosos núcleos de población esparcidos por estas tierras son todas ovejas de nuestro rebaño. ¿Cómo haremos dos solos pastores para hacer entrar tantas ovejas en el redil? Viene espontánea a los labios la antigua frase evangélica: Messis quidem multa operarii autem pauci. Titima es muy importante. Después de distribuir al menos 300 medallas de catecúmeno, me pongo mi babi de enfermero y curo a todos los desgraciados que yo alcanzo, y para los demás, durante la noche preparo grandes botellas de desinfectantes, con lo cual se medicarán unos a otros los pies y las piernas llagadas. Al día siguiente, 16, por la mañana, en marcha hacia Kombo. Después de la misa se me acerca Titima y me dice: No vayas derecho hacia Kombo, pasa por Makensa; es un poco más largo pero te ahorrarás un trecho de alta y espesa vegetación que cuesta gran fatiga atraversar. Yo quise hacer un poco el testarudo y para no retrasar unas horas doy orden de marchar derechito hacia Kombo. Aún no había pasado una media hora cuando nos encontramos en pleno pantano, en medio de un verdadero bosque de altas hierbas de 3 a 4 metros. Imposible continuar en bicicleta. Se suda y se tirita a la vez. Se suda porqué la altura de la vegetación sofoca y se tirita porqué las plantas derraman sobre nosotros en gran cantidad el rocío de la mañana. Y a todo esto, adiós sendero y para colmo de delicia una nube de mosquitos que nos punzan sin piedad. Manos y cuello se me hinchan a ojos vista ¿Cuándo saldremos de este infierno? He querido saber más que Titima y bien me pesa ahora. Finalmente después 296 de una hora de semejante suplicio encontramos de nuevo el sendero de la selva! ¡Qué acogida le hicimos! Tras un descanso bien merecido cuando nos disponíamos a continuar nuestro camino vimos venir por la parte opuesta cinco negros de viaje, los cuales nos dieron un gran consuelo asegurándonos que pronto empezaría de nuevo el baile. Todavía no habían terminado los parajes de vegetación elevada y pantanosa. ¿Porque no hice caso de mi buen amigo Titima? En fin, dejemos a un lado la descripción del final de la etapa que agotó nuestras fuerzas y que nos hizo llegar a mi y a mi pequeño guía a la una y a mis cargueros a las dos y media de la tarde. Estos llegaron gritando: Tuleewaya Kombo: Ya estamos en Kombo y se echaron por tierra como masas inertes a la entrada de la población; contentos sin embargo por haber llegado al término de sus fatigas. Kombo y sus miserias. — Un anciano ¡efe buen gastrónomo. — Concierto y danza cafangueses. — Ndikoso rico en Mica. — Cargueros apóstoles. Lo primero que vi a la entrada de la población fué a una mujer indígena que ofrecía el espectáculo más desgarrador. Había sufrido graves quemaduras y desde las rodillas a los pies era una llaga viva que dejaba enteramente descubierta la canilla. Hice llamar al jefe y le hice comprender que era necesario trasportar en seguida a aquella desgraciada al Hospital. ¡Ah, si las almas generosas de los países civilizados ayudaran a los misioneros poniendo a su disposición ambulancias con material farmacéutico abundante, cuántos males podríamos aliviar y curar! Mientras que ahora por falta de medicinas nos vemos impotentes delante de los más atroces dolores. Habiendo llegado a Kombo el sabado 16, anuncié a mis hombres que el domingo no se viajaba; a tal anuncio parecían locos de alegría y para pasar el tiempo que nos sobró organizamos una partida de caza. Uno cobró un antílope, otro descubrió ricos panales de miel y yo hice caer dos gallinas de Guinea. Había para dar un buen banquete; pero aquí sucedió un incidente cómico en extremo: Mi catequista acababa de repartir la miel, cuando aparece con mirada furiosa y vomitando injurias el anciano jefe Kombo terriblemente airado; se la toma con mis cargueros, los insulta groseramente hasta quedarse casi sin voz y les arrebata una gran porción de miel. Se había cometido el horrendo crimen de no contar con él en la distribución del botín. No sabíamos si reír o si enfadarnos al ver aquel alto y delgado cuerpo, todo huesos, gesticulando y borbotando como un energúmeno. Todo acabó en una sonora carcajada y el mismo Kombo se apaciguó por completo ante una soberbia porción de antílope que le hice servir en mi presencia. Al día siguiente, domingo, todo el pueblo reunido por mis cargueros asistió a la santa Misa y a la Instrucción y a las oraciones de la noche. Después de las cuales Kombo nos tenía preparado un espectáculo típico. Con una especie de piano de madera improvisó un concierto indígena verdaderamente ridículo, mientras que su mujer con los pies adornados con cascabeles comenzó una danza mágica, consistente en horribles contorsiones, acompañada por el fragor de tres tambores que batían de la manera más horrible que imaginarse pueda. Era un espectáculo de puro sabor local. Al día siguiente levantamos las tiendas y hacia Ndikoso, etapa larga y dura. No llegamos a orillas del Liwivct donde se halla este poblado sino hasta la una y media y aun debido a la precaución de haber tomado conmigo para que me sirvieran de guías a través del laberinto de la selva, a dos jóvenes negros de Kombo. Ndikoso se halla al pie de una montaña donde abunda mucho la mica; aquella misma tarde mis cargueros recogieron grandes placas de este mineral. Cerrada la noche los habitantes vinieron a rezar con nosotros, al rededor del fuego de guardia; y luego volvieron a sus chozas tarareando tímidamente, la canción que mis hombres les habían enseñado. Estos cargueros son buena gente y me prestan un buen auxilio moral. Muchas veces después de las oraciones de la noche se distribuyen en grupos y van enseñando a las mujeres y a los niños la señal de la Cruz. Al verles tan solícitos no se diría que acaban de hacer unos 30 kilómetros por malos caminos y con 25 kilos en las espaldas o en la cabeza. 297 Shindekeni y su buen jefe. — Escasez de medallas. — Kakompe y un buen encuentro. — Un alce providencial. — Sakania y su rápida transformación. — Proyectos. El 19 nos pusimos en camino para Shindekeni. Etapa dura, ésta también; para darle una idea del grado de cansancio a que nos redujo esta marcha fatigosa, sólo le diré tribuir mis últimas medallas de catecúmenos. Y ¿cómo voy a hacer ahora para dejar una señal tangible, siempre necesaria, a los catecúmenos de los pueblos que todavía me quedan por visitar? Sería necesario, amado Padre, que V. tuviera la bondad de enviarme millares de medallas de María Auxiliadora, pues son cada día más numerosos los catecúmenos que dan su nombre para abrazar el Evangelio. Congo belga — El catequista indígena enseña el catecismo. que mi primer cuidado el llegar al pueblo fué beber en el mismo gran recipiente común de barro cocido lleno de mhoyo (cerveza indígena) que me ofrecieron en las primeras viviendas. Esta bebida no es muy exquisita, que digamos, pero en aquel momento la encontramos excelente y refrescante. Y mis cargueros que llegaron a las dos se encargaron de agotar con sus ávidos y prolongados sorbos la providencial bebida. Shindekeni, tiene un jefe joven y -que sabe leer y bien dispuesto para con el misionero; tres cualidades difíciles de encontrar por estos parajes. Aceptó de buen grado el cargo de catequista y pude dis- Por la noche de aquel día al rededor de los grandes fuegos encendidos para protegernos durante la noche de las fieras, yo les hablé largo y tendido sobre nuestra Santa Religión, confirmando mi doctrina con numerosos ejemplos y narraciones evangélicas; en estas tribus son todos niños y hay que hablar de un modo especial a su imaginación para hacerles, por asi decirlo, palpables las verdades de la fe. Se interesan tanto por estas narraciones que mis hombres olvidando sus fatigas y cansancio, cuando yo quería acabar me rogaban prosiguiera. El día 20 emprendimos otra etapa que nos condujo a Kinkupula. Se nos había 298 dicho que había un buen camino bien trazado, pero tuvimos que atravesar to-tavía, al menos por tres cuartos de hora, trechos de elevada vegetación, siendo necesario abrirse paso, saparando por medio del fusil llevado horizontalmente, aquella selva de flexibles tallos. Kinkupula es una población pobre, casi miserable; los habitantes harapientos a penas tienen que comer ¿Cómo voy a proveer de comida a mis cargueros? Di una vuelta con mi carabina y tuve la suerte de hacer caer ocho palomas salvajes que vinieron como de perlas. Después de un breve descanso reunimos a toda la población para la instrucción y la oración en común, después de la cual nos tendimos a la larga, pues la fatiga podía más que el deseo de comunicarnos impresiones. Tres días nos quedaban para llegar a Sakania primera estación del Congo Belga a la salida de la Rodesia; tiempo bien escaso por cierto para hacer una visita por breve que fuera a los numerosos grupos de población escalonados hasta la frontera. Era necesario pues apresurar la marcha. El alba del 20 ya nos alcanzó en camino hacía Kakompe. Al cabo de 5 kilómetros de camino nos encontramos con un contratista que estaba cortando madera para el ferrocarril de Katanga y con él tuvimos la suerte de encontrar al Administrador de Sakania y su mujer que me hicieron comer con ellos. A eso de los nueve volvimos a emprender la marcha y de un tirón nos pusimos en Kakompe, adonde llegamos a la una y media. Aquí encontramos un bien construido albergue que al día siguiente nos sirvió de capilla. Para descansar algo me tendí en mi chaise longuc y cuando estaba ya para conciliar el sueño llega uno de mis hombres a comunicarme una gran noticia: Shimbi nuestro mejor cazador acababa de matar un alce. Todos se ponen en movimiento hay que ir a buscar al animal ¡Figurarse: 600 kilos de carne! Ya preveo que mi tropa va a estar de cantos y juerga toda la noche. Cuando mis hombres volvieron con el botín a cuestas ya ardían seis hogueras Éara hacer el asado. Dimos juntos gracias a líos por habernos enviado el alimento para aquel día y mis cocineros improvisados se empeñaron en sacar un asado digno de la circunstancia. No dejé de enviar un buen pedazo a ¡Kakompe que en recompensa nos envio un enorme recipiente de cerveza del Congo. Nada de particular en las tres últimas etapas; fueron como sus hermanas, largas, fatigosas, pero llenas de consuelos espirituales. Atravesamos unos diez poblados y el 25 a mediodía llegamos a Sakania y entramos en nuestra Casa cuando empezaban las Vísperas de María Auxiliadora. ¡Cuantos cambios en aquella humilde comunidad salesiana! Las dos escuelas, una para los blancos y otra para los negros, están al completo: esta última cuenta ya con 175 alumnos. Yo creí darles un gran gusto concediéndoles vacación por la tarde; si V. hubiera visto las caritas de aquellos pobres catanguesitos a quienes mi obsequio privaba de su mayor diversión! Nuestra residencia se presenta muy bien aunque sin ningún lujo; la capilla es hermosa y según me dicen muy frecuentada. En la clase de los blancos reina el mayor orden y la de los negros del curso superior esta mu$/ bien amueblada y ventilada. Al día siguiente, 24 de mayo, fiesta de María Auxiliadora, fué día de gran solemnidad en aquella residencia. A la misa de diez asistieron casi todos los europeos residentes en Sakania; les dirigí breves palabras y al salir de la Iglesia me entretuve con ellos. v Por la tarde de aquel día ofrecimos a todas las notabilidades del lugar un modesto y familiar banquete y con ello les di gustoso una muestra de gratitud por la ayuda eficaz y la protección desinteresada que prestan a los salesianos. Después de dos días de descanso salí con el P. Bufkens con dirección a Katala importante población distante 28 kilómetros cabeza de partido de otros varios poblados. Allí encontré al gran jefe que me ofreció un gran recipiente de cerveza indígena y luego hablamos de nuestros asuntos. Le comuniqué mi idea de hacer establecer allí a las monjas para que se cuidaran de las niñas y curaran a los enfermos, mientras que un Padre tomaría a su cargo los niños. El jefe indígena recibió con gi m alegría mis proyectos y me ofreció su apoyo incondicional. En seguida me Señaló el sitio mejor para mis dos comunidades y me prometió que me haría ayudar en la construcción. ¡Un perfecto caballero! 299 Yo estuve muy satisfecho de estas disposiciones; pues podremos establecer allí un importante centro que extienda su rayo de acción a otros diez pueblecitos, excelentes, pacíficos, amantes de la vida doméstica y dados por completo a la agricultura. Ya ve amado Padre qué urgente necesidad de refuerzos. ¡Envíenoslos, por favor! Si aumentan los brazos todo este pais Desde el Chaco Paraguayo (Correspondencia del P. Ricardo Pittini). Con los Chamacocos. Lo que me trae a este remoto rincón del norte chaqueño donde el alma paraguaya extrema su vigilancia frente al próximo confín boliviano, es el anhelo Congo belga — La instrucción religiosa a los neófitos. será nuestro. La mies esta madura y no pide más que ser recogida: envíe segadores y con ellos medicinas, medallas, cruces para cuidar los cuerpos y dejar señaladas las almas. Por aquí todos los hermanos están bien y le saludan afectuosamente. Bendecidlos amado Padre, bendecid sus trabajos y sobre todo bendecid al que con el mayor respeto se profesa Vuestro afmo. hijo in Domino José Sak Prefecto Apostólico de Ltiapula. de hallar un camino de redención para los pobres indios «chamacocos» (Ohrio), cuya existencia secular gravita en torno de « Bahía Negra». Es la tribu del Chaco, que durante los ultimos treinta años estuvo en relación más estrecha con los civilizados en los múltiples establecimientos obrajeros diseminados sobre la costa del río Paraguay entre los grados 20 y 22 de latitud sur. Pero, si la vida material ha logrado con esto innegables ventajas, la sombra del salvajismo sigue proyectándose siempre sobre su vida espiritual, con un con 3oo traste más hondo entre cierta apariencia de progreso en los vestidos y alimentos y la intima realidad del alma, «india» en el pleno sentido de la palabra. Más aún: con el contacto se asimilaron muchas miserias morales de los civilizados, principal entre ellas la pasión por la bebida; al paso que enfermedades antes desconocidas abrieron claros espantosos en sus filas, amenazando la misma existencia de la raza. Contribuyó a ello la ausencia de cierta reserva innata en los indios frente al extraño, siendo harto conocida la soltura casi procaz de las mujeres chamacocas (chimichanas), empeñadas al parecer en provocar la atención con su hablar en voz alta, con las pinturas vivas del rostro y del cuerpo, y la gracia innegable de sus formas, en el período de la juventud. Así la historia de la raza chamacoca, que se desenvolvió anteriormente en un marco de perpetuas y mortíferas contiendas con las tribus limítrofes de les «Moros» y de los «Tunmará» al Noroeste y al Suroeste, y de los terribles «Cadyuveos» del Matto Grosso fronterizo, non se ha abierto aún un período halagüeño en los tiempos recientes. Las huellas del tigre. Escribo estas líneas en el establecimiento llamado Puerto « Ramos », de los señores Juan y José Balbiani, uruguayos salteños, quienes con un esfuerzo admirable de voluntad han bregado por un cuarto de siglo en la explotación de estos quebrachales y la cría de hacienda vacuna. Desde un principio buscaron la cooperación del brazo indio, que les fué siempre fiel, aun en momentos de verdadera hostilidad sangrienta contra establecimientos limítrofes. El lugar es, pues, oportuno para quien como yo, busca el contacto de sus tolderías. Ayer los he visitado, en compañía del señor José Balbiani, a unos 20 kilómetros de la costa. La distancia no es mucha; pero el viaje a caballo por estos lugares, después de dos días de lluvia torrencial, no es, por cierto de lo más agradable, dada la impermeabilidad del subsuelo en llanuras sin límites, cubiertas alternativamente de bosques grandes y enmarañados y de amplias praderas. En un punto del camino, el compañero me señaló las pisadas recientes de un gran tigre, que había seguido por un buen trecho nuestra misma ruta y cuya proximidad nos acusó el ladrido rabioso de los perros al perlustrar el bosque. Es una vecindad poco deseable; pero no ofrece mayor peligro, porque el tigre suele huir de la presencia del hombre. Los indios nos recibieron bien y hasta con clamorosas manifestaciones de satisfacción, al ver que yo no llegaba a ellos con las manos vacías. Ante unas prendas de ropa, unos pa-quetitos de cigarros, o el brillo de unas cuentas de vidrio, todo recelo se desvanece y todos, sin distinción, asedian al visitante, reclamando a gritos su parte. ¡Pobres y queridos indios! ¡Ojalá que esta relación iniciada con unas miserables ofrendas, termine algún día en algo más noble y duradero: en vuestra última y definitiva elevación a un estado de vida mejor! He observado entre ellos un número grande de niños sanos y robustos. Es una fecundidad promisora, si no sobrevienen la viruela y las fiebres gripales, siempre en a’cecho para diezmarlos máxime cuando se asocian a enfermedades innominables, contraídas en el contacto con la « civilización ». Ellos mismos notan y lamentan la escasez de hombres con la consiguiente debilitación de la raza «chamacoca», frente a las razas limítrofes. Asi se explica la desaparición en los últimos años, de las expediciones guerreras al interior, para tomar cautivos niños y mujeres, a pesar de que su recuerdo los enciende de entusiasmo, ahora particularmente que las armas de fuego les confieren una superioridad grande sobre los adversarios. A la Misión salesiana le toca echar mano de todos los medios persuasivos para evitar el regreso a una época sombría, encaminándolos por las sendas de la paz. ¿Puede acariciarse la esperanza de una próxima redención? Desgraciadamente no. 30« Un problema serio. El chamacoco es un nómada impenitente. La naturaleza misma del territorio, con sus continuas alternativas de crecientes y de sequías, les impuso el hábito de la mudanza. Difícilmente se les podrá detener en un lugar para someterlos a una educación continuada e infundirles el amor al trabajo y a la propiedad. Por otra parte, no asoma en él ninguna tendencia a la agricultura; ni puede asomar frente a la esterilidad del suelo y la inclemencia del clima. Tampoco podemos olvidar que su pasado belicoso permanece aún en sus facciones físicas y morales. Fueron precisamente « chamacocos » los últimos indios chaqueños que intentaron asaltos alevosos y sangrientos contra la propiedad y la vida de los cristianos. Quien escribe estas líneas ha podido sorprender, a veces, en sus palabras y gestos sentimientos de hostilidad contra los ocupantes de sus tierras, y si no se traducen en hechos, es tan sólo por la convicción de la impotencia propia y la seguridad del castigo. Su mismo idioma, radicalmente distinto de todos los demás, crea una dificultad nueva. Finalmente, si bien toda autoridad político-social se ha diluido entre ellos en una especie de anarquía, permanecen aún arraigadísimas ciertas formas de culto capaces de unirlos y arrastrarlos periódicamente hacia puntos convenidos del interior del Chaco, para su larga y solemne celebración. De todas estas circunstancias adversas, brota la penosa incertidumbre respecto de su suerte, y como una impotencia moral de iniciar, de un modo concreto y eficaz, una obra de redención en su favor. Con todo, los Salesianos no los abandonaremos. Dios nos ha de abrir el camino. Hacia el Sur. Voy a regresar al Sur, donde en los Puertos « Pinasco» y «Sastre» me aguardan los indios « Lenguas » (Tinzlet), «Sanapanás» (Kiliacmoc), y de nuevo El Chamacoco Tomasifo en el día de su bautismo. a nuestra Misión de Napegue, para la solemne celebración de la fiesta de María Auxiliadora con nuetros indios convertidos « Kionawatzán». P. Ramos (Alto Paraguay) 23-VI-27. P. Ricardo Pittini, Salesiano. En favor de las Misiones del Chaco Paraguayo. La Comisión de señoras pro misión salesiana del Chaco Paraguayo que preside la distinguida Señora Doña Carmen Ligarte de Zubizarreta, trabaja con felices resultados en pro de su obra. Nos consta que tienen recogido en la semana pasada cerca de tres mil pesos y esperan asegurar esa cantidad cada mes. Será muy alentador para el P. Sosa superior de la misión como también del P. Farina y demás. Felicitamos a la laboriosa Comisión y la recomendamos a los pudientes. 302 Misiones de la Pafagonia. Interesante informe. Sabido es que a partir de la Pampa, a través de la Patagonia y de la Tierra del Fuego, hasta el extremo Sur del Continente Americano, 50 años ha, eran todo tierras completamente salvajes e inexploradas que fueron confiadas a! celo apostólico de los hijos de Don Bosco, quien envió a ellas sus primeros misioneros. Con los sudores y fatigas que éstos prodigaron, con la eficaz ayuda de Iqs Gobiernos y con el auxilio de la colonización europea siempre creciente, aquellas regiones se han convertido en florecientes provincias de la gran Nación Argentina, donde, en conformidad con los sueños de Don Bosco, reina hoy un gran fervor de vida cristiana, que los misioneros salesianos se encargan de conservar, de aumentar y de ir propagando hasta los últimos rincones, donde se encuentran todavía indígenas a quienes no ha llegado la luz del Evangelio. Hc ahi la labor de los Misioneros Salesianos en la Patagonia, que algunos quiza creyeran terminada por la entrada en la civilización de aquellas regiones y que por el contrario es activísima y se encuentra en un estado de desarrollo creciente, y con siempre nuevas y urgentes necesidades. Para que los lectores tengan una idea de la labor salesiana en aquellas apartadas regiones y de su importancia, con gusto trascribimos los datos del informe oficial que el Superior de aquellas misiones, el Vicario Foráneo del Pío Negro, D. Gaudendo Manachino, trasmitió al Arzobispo de Buenos Aires, Mons. Bottaro, dándole cuenta de la labor realizada durante el último año. Personal de la Misión.— La misión cuenta en la actualidad con 63 sacerdotes; 56 legos, y un centenar de Hermanas para la obra femenina. formación del personal. — Fundar no es todo; tarea importante es asegurar las fundaciones. Por eso se pensó no sólo en fundar un pequeño seminario, sino en ampliar el mismo a medida que el aumento de aspirantes asi lo exigía. El seminario mayor cuenta con 64 seminaristas; el menor con 48 y el preparatorio con 44 alumnos. Presentan pues la cifra consoladora de 156 jóvenes que ansian ser apóstoles del bien en su Patria. Formación gratuita.— Pero lo que mis preocupa es que ninguno de estos jóvenes alumnos y seminaristas paga cuota mensual para su formación intelectual y religiosa. Los gastos ingentes que para ello se requieren son casi total mente cubiertos por la acción de beneméritas Damas residentes en la Capital Federal y por el óbolo de otros bienhechores. Dios les retribuya centuplicado el bien que hacen y suscite otras que las imiten. Labor apostólica.— En las 22 parroquias de la Misión y en las 16 entre capillas y residencias de misioneros, los frutos espirituales, han sido muy halagüeños: Bautismos, 5.512; Confirmaciones, 3.274; Extremaunciones, 267; Matrimonios, 543. Las Comuniones de devoción suman varios centenares de mil. La predicación de la Palabra de Dios se realiza normalmente en todas las Iglesias públicas y capellanías durante todas las misas; y la Instrucción religiosa se imparte de igual manera y con programas ad hoc, así para adultos como para la juventud. Los Rdos. Padres Luis Cencío, Santiago Valente y Federico Torre han predicado una misión en el Presidio de Ushuaia, habiendo costeado los gastos del viaje la generosa Srta. Victoria Aguirre, q. e. p. d. y proporcionado obsequios en productos de su casa, la renombrada « Casa Piccardo ». Los Centenarios de S. Francisco de Asís y de S. Luis Gonzaga, fueron celebrados dignamente en las casas donde el elemento así lo permitió, y con alguna función religiosa y discurso alusivo en otras residencias. Educación intelectual. — Con los beneficios de la Evangelización, los misioneros salesianos, distribuyen la instrucción en colegios de Enseñanza Secundaria (nacional y normal) dedicándose, empero, con preferencia, a la Enseñanza Primaria, de Artes y Oficios y Escuelas Agrícolas. Desde Bahía Blanca hasta Ushuaia, en una red de colegios, atienden abnegadamente a la formación de las jóvenes inteligencias, cuidando preferentemente al niño pobre y desvalido, que el misionero ambulante recoge en sus giras anuales. Según datos estadísticos reciben el beneficio de la instrucción 4.890 hijos del pueblo, siendo esta cifra aumentada por los niños que frecuentan los Oratorios festivos, que funcionan con escuelas nocturnas o acción post-escolar, hasta el número de 6.746. Honrosas visitas. — Las visitas con que honraron a varios colegios, personalidades muy ilustres de la Nación, han sido de estímulo y premio a esta labor educativa. Nos place mencionar la de los Excelentísimos señores Ministros de la Nación, Dr. Angel Gallardo, de Relaciones Exteriores y Culto; del Gral. Agustín P. Justo, de Guerra; del Dr. Antonio Sagama, de Instrucción Pública; del Almirante Domecq García, de Marina; del Dr. Valentín Vergara, gobernador de la Provincia de Bs. As.; de los Ministros de Gobierno y Obras Públicas de la misma Provincia Dr. Obdulio Siri e Ing. Boatti; de los bizarros marinos, contralmirantes Moreno, Oliva y Rojas Torres; cap. de navio Enrique G. Píate y Costa Palma; de las brillantes figuras del Ejercito Grales. Vernengo, Tiscornia; Cor. Sztyrle; del vicario general de la Armada Mons. Dionisio R. Napal; del Exmo. Sr Gobernador del Río Negro Tte. Cor. León D. Qua-glia; del Diputado Nac. Dr. Cafferata, y otras de gran prestigio nacional. Esas visitas dieron lugar a manifestaciones de júbilo que afianzaron muy mucho el alto espíritu patriótico del personal docente y de los alumnos, enalteciendo a la vez los prestigios de esas autoridades. En Patagones. — Con motivo de los actos grandiosos del 7 de Marzo los alumnos de los Colegios de Fortín Mercedes, Viedma y Patagones tuvieron participación lucida y brillante. En Bariloche. — Realizándose la conmemoración del 49 aniversario del enarbolamiento del pabellón nacional en el cerro Carmen de Villegas, un Cuerpo de Gimnastas del Colegio Salesiano de Viedma, con la gentil cooperación del Tte. Cor. Quaglia, gobernador del Río Negro, se trasladó a la ciudad andina donde cosechó los aplausos unánimes por su destacada actuación y admirable correción en todos los actos. Fortín Mercedes (Pa(agonia-Argentina) ■ Dignas de mención son las visitas del Ministro de Marina al Colegio de Pto. Deseado; del Ministro de Instrucción Pública, a los colegios de Rawson, Trelew, Pto. Deseado, Viedma; del ministro de Guerra a los de Patagones y Viedma; del de Relaciones Ext. y Culto a Bariloche y Viedma. Donde los actos que se realizaron resultaron brillantes produciendo gratísima impresión en los ánimos de los visitantes quienes honraron a los respectivos colegios con autógrafos altamente honrosos. Educación patriótica. — Es tan profunda e intensa como la intelectual. En Viedma. — Con gran solemnidad se realizó un acto en homenaje al valiente aviador Tte. Federico Carbia, con motivo de su vuelo Palomar-Viedma. Santuario Votivo de Marta Auxiliadora. En Bahía Blanca. — El colegio D. Bosco, participó al concurso de tiro, organizado por la « Comisión hijos de B. B.», obteniendo el primer premio en la sección escolar y siendo declarado campeón de equipos individuales el joven Bartolomé Ferreyra, alumno del mismo colegio. Educación física. — Sabido es que en los colegios salesianos la alegría se cultiva por todas las manifestaciones deportivas hoy en boga: el football, el baskeball, las carreras, el salto, la barra, el trapecio, las paralelas, los ejercicios físicos en general, las canchas de pelota, y mil otros recursos ponen en juego los salesianos misioneros para la cultura física y robustez del cuerpo. Sin embargo en este sentido, se lia dado un paso más introduciendo una nota altamente 3°4 humanitaria en la salvaguardia de la higiene y de) robustecimiento físico. Los Direcciones de los Colegios S. Francisco de Sales de Viedma y del Colegio Salesiano de Rawson, han establecido las así llamadas « Colonias Marítimas de Vacaciones» en bien de aquellos huerfanitos, que careciendo de hogar, no pueden disfrutar de vacaciones autumnales. Los huerfanitos de ambos colegios pasaron un mes de vacaciones en dos turnos a orillas del Atlántico, con una reglamentación adecuada, alternando el baño de sol y de mar, con ejercicios físicos y sanas lecturas. El Colegio de Viedma ha recibido la cooperación de algunos vecinos para el transporte de todos los huerfanitos y la donación, de parte de unas señoras, de las carpas para el alojamiento de los mismos. A ellos nuevas y repetidas gracias. Aliviando dolores. — Las benemerencias de la Obra de Don Bosco, hanse evidenciado también por medio de la caridad en favor de los infelices que sufren físicamente. Más de 707 han sido los alojados en los Hospitales de Viedma y de Rawson; en los cuales además se efectuaron 9.750 curaciones, sin incluir el número de personas que frecuentaron el consultorio externo anexo a los mismos. El Hospital S. José recibe un subsidio nacional de 9.700 S y además tiene una entrada por limosnas y pensiones de enfermos de 15.461 mientras en su contra tiene una partida en salidas que asciende a 46.250 $ por año. Es opinión que el Hospital S. José ha menester ser trasladado a punto de mejor ubicación construyendo a la vez un local más adecuado; pero esta obra, de un presupuesto de 300.000 $ no puede realizarla la misión por sus propios medios ordinarios. Una comisión de abnegadas señoras de la localidad, reúne fondos, pero hacen falta grandes donativos. El Hospital de S. Carlos de Bariloche, tan necesario en aquella zona, se tuvo que clausurar, debido a la falta de recursos. Obras nuevas realizadas.— En Pto. Deseado, mediante el auxilio de Dios y de nuestros Cooperadores y Cooperadoras, se inauguró el 12 de Marzo del año p. p. el colegio S. José. Apadrinó el acto Inaugural S. E. el Ministro de Justicia e Instrucción Pública Dr. Antonio Sagarna, presentes numerosas personas de la localidad y otras autoridades de la Enseñanza Secundaria. El Exmo. Sr. Ministro y el Prof. Guaglianone, Inspector general de Enseñanza Secundaría, tuvieron palabras de elogio para la obra de los misioneros salcsianos. En Viedma. — Las beneméritas Hermanas « Hijas de María Auxiliadora », tras verdaderos sacrificios levantaron un modernísimo edificio que fué inaugurado el año p. p. el 11 de Mayo. En Stroeder – F. C. S. — Una activa comisión de vecinos acometió la construcción de un colegio para niños. Terminados algunos locales se bendijeron el 27 de Junio del año p. p. y al iniciarse los cursos escolares del corriente año, ya funcionaban varios grados. Falta terminarlo.. El nuevo Colegio lleva el nombre del siempre recordado aposto! « Card. Cagliero ». En Pto. Pirámides. — Chubut. — Merced a la laboriosidad de una comisión de activas señoras, se dotó aquella población de una capilla, la que fué solemnemente inaugurada el 6 de Enero del corriente. En Villalonga – F. C. S. — Los colonos de aquella zona se han proporcionado el consuelo de una capilla propia. Muy pobre en realidad y desprovista, pero suficiente para satisfacer las necesidades actuales. En Patagones gracias al celo de la comisión de Damas Pro Templo, presididas por la virtuosa Srta. María Luisa Crespo, se pudo ampliar el templo y decorarlo. Actualmente la mencionada comisión está empeñada en la construcción de las torres y frente. La colocación y bendición de las primeras piedras se realizó el 7 de Marzo del crte. año, siendo padrino el Exmo. Sr. Ministro de Guerra, Gral. Agustín P. Justo y su distinguida esposa Doña Ana Bernal de Justo. • En Fortin Mercedes, y como homenaje de gratitud de los Misioneros y Cooperadores a la Virgen de D. Bosco, se ha colocado el techo al Santuario de María Auxiliadora, y ya de una manera permanente se realizan en él los cultos y oficios religiosos. Falta la decoración y 10 de los altares laterales cada uno de los cuales está presupuestado en 3.000 pesos. — Un precioso Auto-capilla, tiene este año a su disposición la Misión de la Patagonia. El chassis fué donado por el Senador Agnelli, Director general de la fábrica italiana FIAT; la carrocería construida en Turín, fué costeada por la Dama argentina Mercedes G. P. de Lacroze. Nuevos obreros.— Dios ha querido aumentar sus obreros enviando tres nuevos sacerdotes. Dos de ellos son fruto genuino de nuestra misión y terminaron sus estudios mereciendo el doctorado en Sda. Teología. Pruebas dolorosas. — La Providencia divina quiso que fuésemos probados por la adversidad, y bendijéramos su mano. En Trelew la tarde de un Domingo de Noviembre, mientras superiores y alumnos hallábanse reunidos en la capilla para los actos vespertinos, y por causa que no se pudo precisar, desarrollábase un incendio muy voraz dejando un montón de escombros. No hubo, gracias a Dios, desgracias personales, pero las pérdidas han sido muy considerables. 3°T En Fortín Mercedes, por las inundaciones del Río Colorado, fué del todo arrasada por las aguas, la hermosa huerta con sus verduras y árboles frutales, privando a los numerosos seminaristas alojados en aquel seminario, de un precioso sustento. Dos fallecimientos, mermaron las fuerzas de la misión. La desaparición del anciano y virtuoso coadjutor salesiano Luis Lanza, y la del hermano coadjutor también, Antonio Patriarca. Ambos muy útiles para la Misión y el segundo’ en condiciones muy apreciables de salud y edad, hubiera podido prestar valiosos servicios por sus raras habilidades en materia de construcciones. f Card. Cagliero: ha desaparecido también esta noble y gigante figura de misionero. Perteneció a la Patagonia desde sus primeros años de vida apostólica y quiso pertenecer a la misma hasta su postrer respiro. Era nuestro Padre y protector valioso. ¿Cómo no experimentar honda pena por su desaparición? Y muy justo fué y es el dolor de los misioneros de la Patagonia. En todas las Iglesias y Capillas de las Misiones se sufragó el alma del primer misionero, pero donde las honras fúnebres, tuvieron un significado plebiscitario fué en Vied-ma, capital del Río Negro, ciudad que fué el asiento de su autoridad y dignidad episcopal. Fué el primer obispo de Viedma y de la Patagonia. Jamás se vió tanta pompa y el concurso de todo el pueblo en unión de todas las autoridades. Viedma (Patagonia-Argentina) — Durante los funerales en sufragio de! Cardenal Cagliero. Lo que urge. — En Comodoro Rivadavia, zona de los Yacimientos, se proyecta la construcción de un colegio y se espera llevarlo a cabo mediante la cooperación del Gobierno Nacional, que simpatiza con el proyecto. En Rocca, R. N. — Una comisión de señoras dará inicio en breve a la construcción de una iglesia pública, para el servicio religioso de la población radicada en el pueblo nuevo. En Esquel (Chubut).— Hácese sentir la misma necesidad y se ha organizado una comisión de damas para que recolecten fondos, a fin de construirla. En Junín de los Andes, con el fin de auxiliar a numerosos hijos de aborígenes, se piensa ampliar el colegio. Se necesitarán 75.000 $. En la Isla de Choele Choel, el veterano misionero P. Juan Aceto, inició hace años la construcción de un templo y colegio. Se desearía fuese el monumento recordatorio de la llegada de los primeros misioneros a la Patagonia, inaugurándolo en Mayo de 1929. ¿Será posible? Ciertamente, si nuestros bienhechores nos auxilian. La fiesta de María Auxiliadora entre los Jíbaros del Ecuador. Entresacamos de una carta que con fecha 22 de Junio nos envía el Misionero Salesiano, Don Conrado Dardé: « Este año he pasado el día 24 de mayo, en viaje del Pan hacia Méndez. Todo el día a caballo, desde las ocho de la mañana hasta las seis de la tarde, hora de llegada al Tambo Costamagna. Todo el día me iba acordando de lo que se hace en Turín, de los grandiosos cultos y solemnísima fiesta que se dedica a nuestra buena Madre María Auxiliadora en la capital salesiana. Al día siguiente, 25 de mayo, nos pusimos de nuevo en marcha; pero tuvimos que hacerlo a pie, pues una lluvia persistente, que duraba desde el día 22, había ocasionado derrumbamientos que interceptaban los caminos y hacían imposible el paso a caballo. Durante todo el día nos tocó aguantar una lluvia torrencial; sobre todo en el trayecto entre el Río Negro y el Río Shiru, durante el cual se encuentran cuatro o cinco maravillosas cascadas: el agua corría por el camino como si fuera un verdadero arroyo, yoó de manera que anduvimos todo el día con los pies en el agua, sin pensar ni si quiera en defendernos de la lluvia, ya que todo el cuerpo estaba hecho un sorbete. A eso de las tres de la tarde, mientras atravesábamos un paraje solitario, en plena selva, oímos de repente un estampido seco y rápido, como de un rayo cuando cae en paraje cercano. Inmediatamente vimos que un enorme árbol se desplomaba a nuestro lado a pocos pasos del camino y hacia el interior del bosque; si lo hacía hacia el camino sin duda nos hubiera cogido bajo su enorme mole. Se ve que a pesar de y decidido. No así el jíbaro Chamico, su compañero, bastante joven aún, quien mostraba verdadero miedo, tanto que dijo al P. Corbellini que se hallaba junto a él: ¡Padre, tu rezando! Me cargaron en la balsa, con mi respetable peso de 98 kg.; y dando las voces que ellos acostumbran, empezaron la travesía, arribando felizmente a la otra orilla, después de haber tenido que luchar denodadamente para vencer la corriente del río, que en el centro era verdaderamente peligrosa. Al llegar al otro lado el Cayapa exclamó: ¡Canastos, mucho pesado estando! Yo ya miedo teniendo, ya yo creyendo que para Pongo El misionero salesiano. D. Conrado Dardé al llegar a la jibaria del Masshanda, tomando un pilche de chicha entre los jibaros Ungucha y Tungui. nuestras imperfecciones, siempre está nuestra buena Madre María Auxiliadora velando por nosotros y salvándonos de los peligros. Después de tres días de viaje, continuamente bajo la lluvia, llegamos el día de la Ascensión a la orilla del Ponte, que hasta hace poco se atravesaba cómodamente por un puente tendido por los misioneros, pero que una terrible avenida arrastró consigo el día 25 del pasado abril y sólo queda de él, el recuerdo del sitio que ocupaba y del gran servicio que prestaba. Tras los consabidos gritos: ¡Oe!… ¡Oooo! ¡E-e! como hacen los jíbaros, aparecieron éstos con su balsa para pasarnos al otro lado, operación que no carecía de dificultades, por la crecida del río, ocasionada por las lluvias de aquellos días. El jibaro Cayapa, robusto y muy hábil en el manejo de la balsa, se mostraba valiente yendo. Para ellos el Pongo es sinónimo de la muerte. Pasaron luego a otros dos hermanos que conmigo venían, dejando a los demás hombres con toda la carga, para pasarlos al día siguiente. Así hemos pasado los días del mes de mayo más felices para todo buen salesiano. A los dos días celebramos también nosotros en Méndez la fiesta de nuestra buena Madre, a quien dimos las más rendidas gracias por la visible protección que nos dispensa ». La caridad es industriosa y encuentra siempre la manera de hacer el bien. S. Francisco de Sales. CULTO DE MARIA AUXILIADORA La Virgen de Don Bosco. XIII. María Auxiliadora inspira a D. Bosco la Obra de las Misiones enire infíeles. Cuando D. Bosco sintió arder en su alma la llama del celo por las Misiones su confesor, el Beato Cafasso, le había dicho: V. no debe ir a las Misiones. Pero el celo por la salvación de las almas, que ardía en el corazón de Don Bosco, hizo que por medio de sus hijos, cosechara también copiosos frutos en el campo de las Misiones Católicas. También en esta empresa la Virgen Santísima Auxiliadora fué su guia y consejera. H^ía el año 1870 tuvo Don Bosco uno de aquellos maravillosos sueños con que la Virgen Santísima iba guiando sus pasos y abriéndole el velo del porvenir: « Me pareció encontrarme en una región salvaje y completamente desconocida. Era una inmensa llanura inculta, en la cual no se veían ni colinas, ni montañas. Sólo en la linea más lejana del horizonte, apenas perceptible, se delineaban elevadísimas y agrestes montañas. Una gran multitud de hombres recorrían la llanura en todos sentidos. Iban casi desnudos; llamaban la atención por su elevada estatura; eran de aspecto feroz, con largas cabelleras crespas, de piel bronceada negruzca, sin más vestido que anchas pieles de animales prendidas del hombro izquierdo. Como armas usaban una especie de larga lanza, arco y honda. Divididos en grupos, esparcidos por aquella interminable llanura, ofrecían al espectador las más variadas escenas: unos perseguían a distantas fieras y animales para cazarlos; otros llevaban como trofeos, ensartados en sus lanzas, pedazos de carne chorreando sangre; más allá algunos luchaban furiosamente entre sí; otros entraban en lucha con soldados vestidos a la europea y acá y acullá el terreno aparecía sembrado de cadáveres. Yo temblaba ante tan horrible espectáculo, cuando de uno de los extremos de la llanura aparecen gran numero de personajes vestidos con distintos hábitos y que reconocí en seguida por misioneros de varias órdenes religiosas, que animosamente se adelantaban para predicar a aquellos bárbaros la religión de Jesucristo. Me fijé detenidamente en ellos pero no reconocí a ninguno. Llegaban a donde estaban los salvajes, pero éstos, presa de un furor diabólico, con infernal alegría, se echaban encima de ellos y los mataban, despedazando luego sus cuerpos y ensartando los destrozados miembros en sus largas picas. Y volvían en seguida a emprender las luchas entre sí y con los pueblos vecinos. Después de un rato de esta horrible contemplación dije entre mi: — ¿Cómo se podrá llegar a convertir a una gente tan brutal?… Cuando he aquí que a lo lejos aparece otro grupo de misioneros, que se dirigían hacia los salvajes con rostro alegre y sonriente, precedidos de una turba de niños. Yo temblaba pensando que iban a hacerse matar. Ma acerqué a ellos; eran clérigos y sacerdotes. Los observé con más detención y vi, con gran sorpresa mía, que eran de mis salesianos. A los primeros los conocía perfectamente, y aunque a muchos de los que les seguían no los conocía personalmente, vi con toda claridad que eran misioneros salesianos, de los nuestros. — Pero, ¿cómo es esto? exclamé; y no queriendo que siguieran adelante me acerqué para detenerlos, temiendo que corrieran la misma suerte de los anteriores misioneros. Iba ya a hacerles volver atrás, cuando me di cuenta de que su aparición había suscitado grande alegría en aquellas turbas de bárbaros, que, dejando las armas y abandonando su actitud feroz, fueron al encuentro de nuestros misioneros con ma-nifestaciónes de respeto y cortesía. En extremo admirado decía entre mi: — ¡Vamos a ver como acaba esto! — Y vi que nuestros misioneros se mezclaban con aquellas hordas salvajes; los instruían, y Una visión rcvfla a Don Bosco que el nifio Juan Cagliero, moribundo, sanará y será el Aposto! de la Patagonia. ellos escuchaban dócilmente su palabra; les enseñaban y aprendían prontamente; los avisaban y ellos recibían bien los avisos y los ponían en práctica. Me puse a observar más detenidamente aquel maravilloso espectáculo y vi que ¡os misioneros rezaban el Santo Rosario, mientras los salvajes, acudiendo de todas direcciones, formaban corro a su alrededor y respondían a tono, a aquella oración. Al cabo de un rato los salesianos en el centro de un inmensa muchedumbre de salvajes que los rodeaban, se arrodillaron y los salvajes dejando caer las armas hicieron otro tanto. Entonces uno de los salesianos entonó: Load a María, y aquella muchedumbre prosiguió el canto de la copla, al unísono, con voz tan fuerte que yo, casi espantado, me desperté… Este sueño lo tuve hace cuatro o cinco años y me produjo una grandísima impresión pues lo consideré como un aviso del Cielo. Sin embargo no comprendía bien a que pueblo se refería; pero me convencí de que María Auxiliadora quería confiarnos misiones de ínfleles, por las que mi alma había sentido gran inclinación ». ¿Quiénes eran aquellos salvajes? Don Bosco creyó en un principio que se trataba de una raza africana; tanto más que había recibido una visita de Mons. Comboni (i), pero al enterarse bien de las características de aquellos salvajes vió claramente que no se trataba de ellos. Se le ocurrió que quizá serían del extremo oriente y habiendo llegado a Turín un misionero de Hong Kong se puso al habla con él; pero en seguida comprendió que no eran aquellos los infieles vistos en su sueño. Se informó de las razas de Australia y de la India y empezó a hablar con entusiasmo de aquellas regiones y aun hizo que algunos empezaran a estudiar el inglés, pues por Roma se susurraba que le querían confiar un Vicariato Apostólico en el extremo Oriente. Pero he aquí que en diciembre de 1874 el arzobispo de Buenos Aires, Mons. Federico León Aneyros, por medio del Cónsul de la República Argentina en Savona, Sr. Gazzolo, hizo llegar a Don Bosco las más vivas y afectuosas instancias para que enviara a sus hijos a aquella República. Y fué entonces cuando el Venerable llegó a conocer con toda claridad que los salvajes que había visto en sueños, eran los habitantes de aquella inmensa región, entonces casi inexplorada, que se llama Patagonia. Desde aquel día la idea de las misiones llenó por completo la mente de Don Bosco. Contestando a las felicitaciones del Colegio de Lanzo, la vigilia de la Epifanía de 1875 escribía: « Oigo una voz que viene de muy lejos y que grita: Oh amiguitos, alumnos de Lanzo, venid a salvarnos! —■ Son las voces de tantas almas que esperan (í) Célebre misionero. Vicario Apostólico del Africa Central, fallecido en t88i. jo? una mano benéfica que vaya a sacarlos del borde del precipicio y ponerlos en el camino de la salvación. Os digo esto porque sé que varios de vosotros sois llamados a la carrera eclesiástica y a conquistar muchas almas para Dios. ¡Animo pues, que muchas son las que os esperan. Acordaos de las palabras de San Agustín: Animam salvasti, animam tuam praedestinasti! En un próximo viaje a Roma habló de la empresa con el Santo Padre y le pidió su bendición paternal para la nueva Misión y el 12 de mayo de 1875 públicamente la misma religión, que, fundada por Dios, debe ser predicada y durar hasta el fin de los siglos. Y el Vicario de Jesucristo el día t°de noviembre recibía en privada audiencia, primero a Don Juan Cagliero y al Consul argentino Sr. Gazzolo y luego a los otros nueve misioneros, a los cuales dijo cariñosamente: — Aqui tenéis a un pobre anciano y vosotros sois los primeros misioneros hijos de Don Bosco que vais a predicar el Evangelio a tierras lejanas. Deseo que aumente Los diez primeros mis’oneros salesianos (1875): daba a conocer la determinación de enviar misioneros salesianos a la Argentina. Diez fueron los escogidos, siendo nombrado jefe de la expedición Don Juan Cagliero. Don Bosco quiso que fueran a recibir la bendición del Santo Padre y al enviarlos a Roma les dijo: — Vosotros, amados hijos, iréis a Roma, os postraréis a los pies de nuestro incomparable bienhechor Pio IX, y le pediréis su apostólica bendición. Y de la misma manera que nuestro Redentor Jesucristo envió a sus apóstoles a predicar el Santo Evangelio, también el Vicario de Jesucristo, sucesor de San Pedro, os enviará a predicar y a los lados D. J. Cagliero y D. J. Fagnano. En el centro. Don Bosco y el Consul Argentino vuestro número, porque la necesidad de obreros evangélicos es grande y la mies copiosísima entre las tribus salvajes. Y después de dirigir a cada uno en particular afectuosas frases, los bendijo con toda la efusión de su alma. Vueltos a Turín los animosos misioneros fué fijado el día 11 de noviembre para la despedida solemne. Por la mañana fueron a despedirse del Sr. Arzobispo. Luego asistieron en el Santuario de María Auxiliadora, a la abjuración de un joven valdense, que después de haber frecuentado algún tiempo el Oratorio, abjuraba sus errores para entrar en el seno de la Iglesia JIO Católica. Recibió su abjuración y le administró el santo Bautismo sub conditione, el Rvdo. Cagliero, empezando así a los pies de María Auxiliadora, aquel apostolado que iba a emprender en las lejanas tierras de America. Por la tarde, después del canto de Vísperas, ocupando el presbiterio los que iban a partir, subió Don Bosco al púl-pito para darles su paternal adiós: — Nuestro Divino Salvador, empezó diciendo, antes de subir al Cielo, habiendo reunido a sus apóstoles les dijo: Id por todo el mundo… enseñad a todas las gentes… predicad el Evangelio a todas las criaturas». Y después de comentar estas palabras añadió; — Con esta primera expedición de misioneros también nosotros damos principio a una grande obra; no porque tengamos pretensiones, ni pensemos convertir el Universo en pocos días, sino por que ¿quién sabe si esta primera expedición, esta pequenez, será como una semilla que dé lugar después a un majestuoso árbol? Y después de recomendar a sus hijos que se ocuparan especialmente de los pobres y de los niños, dió las gracias a los generosos bienhechores, que de distintas maneras habían cooperado al éxito de aquella expedición y dirigiéndose nuevamente a los que iban a partir, añadió: « Sobre todo os recomiendo que en vuestras oraciones no os olvidéis nunca de nuestros bienhechores de Europa y las primeras almas que logréis ganar para Jesucristo, ofrecedlas al Eterno Padre como homenaje y como prenda de gratitud hacia cuantos han coadyuvado al éxito de esta Misión. Pero la voz se me embarga y las lágrimas acuden a mis ojos. Sólo os digo que si en este instante mi corazón esta conmovido por vuestra partida, mi alma experimenta un consuelo indecible al ver definitivamente consolidada nuestra Pía Sociedad; al ver que en nuestra pequenez, también nosotros aportamos la piedrecita para el grande edificio de la Iglesia. Partid pues animosos, pero acordaos siempre de que hay una sola Iglesia que abarca a Europa, a America, al mundo entero, y recibe en su seno a los habitantes de todas las Naciones, que quieran refugiarse en esta Arca de salvación. Doquiera vayáis y fijéis vuestra morada, amados hijos, acordaos siempre de que sois sacerdotes católicos y salesianos. Como cató- licos habéis ido a Roma a recibir la bendición, la misión divina del mismo sumo Pontífice.. Como salesianos, en cualquier parte de la Tierra donde os encontréis, por lejana que sea, no olvidéis que en Italia tenéis a un Padre que os ama en el Señor, una Congregación que piensa constantemente en vosotros, que proveerá a todas vuestras necesidades y que os acogerá siempre como a hijos queridísimos. Id pues; vosotros deberéis hacer frente a toda clase de peligros, de fatigas, de privaciones; pero no temáis. Dios está con vosotros; el os concederá tal abundancia de gracia que exclamaréis con San Pablo: Yo solo nada podría; pero con el auxilio divino soy omnipotente: Omnia possum in eo qui me confortat… ¡Adiós! quizá todos no podamos volvernos a ver sobre esta tierra; pero tengo la firme esperanza de que, por la infinita misericordia del Señor, nos encontraremos todos reunidos en aquella Patria, donde las fatigas de la tierra y los breves sufrimientos de la vida serán dignamente recompensados con los eternos goces del Cielo. Después de la bendición se entonó el Veni Creator y, rezadas las oraciones de los caminantes, se vino a la parte más conmovedora de la ceremonia, que arrancó de todos los presentes lágrimas y sollozos y venció la serenidad de los mismos jóvenes apóstoles. Don Bosco los fué abrazando uno a uno, los parientes presentes hacían otro tanto y mientras los nuevos apóstoles atravesaban la Iglesia, todos los fieles querían abrazarlos, besarles la mano, recomendarse a sus oraciones. Ante aquel espectáculo verdaderamente conmovedor, uno de los salesianos dijo a Don Bosco: ¡Se empieza, pues, a verificar el: Inde exivit gloria mea — ¡ Es verdad!. contestó profundamente conmovido el buen Padre. A la salida del Santuario de María Auxiliadora, el Venerable les dió por escrito sus recuerdos paternales: Buscad sólo almas; no dinero, ni honores, ni dignidades. Tened especial cuidado de los enfermos, de los niños, de los ancianos, de los pobres y os atraeréis las bendiciones de Dios y el cariño de los hombres. Respetad a todas las autoridades civiles, religiosas, municipales y gubernativas. Recomendad constantemente la devoción a María Auxiliadora y a Jesús Sacramentado. En Sanpierdarena, Don Bosco entregó al jefe de la expedición Don Juan Cagliero otro billetito en el que estaba escrito: Haced todo lo que podáis y Dios hará lo que vosotros no podáis. Poned todas vuestras EMPRESAS BAJO LA PROTECCIÓN DE JESÚS Sacramentado y de María Auxiliadora Y VERÉIS LO QUE SON LOS MILAGROS. Don Bosco los acompañó al puerto de Genova y subió con ellos a bordo del Vapor Savoie, visitando el barco con todas sus dependencias, como un padre que no sabe separarse de sus hijos y que quiere cerciorarse de que no les faltará nada durante la larga travesía. Al llegar a la sala de primera clase, uno de los misioneros se sentó al piano y entonó una copla a la Virgen, que sus compañeros siguieron con entusiasmo. El canto llamó la atención de los psajeros, que se reunieron en gran número en derredor del improvisado coro y entonces, Don J. Cagliero aprovechó la ocasión para empezar su obra evangelizadora, improvisando un entusiasta sermón. Llegó el momento de la separación definitiva. Los que partían quisieron recibir una vez más la bendición de Don Bosco. El mismo capitán y gran número de pasajeros se arrodillaron también y Don Bosco invocó sobre sus primeros misioneros las bendiciones especiales de María Auxiliadora. Y bajo la égida de tan buena Madre, aquel grupo de almas generosas llevó a cabo verdaderos milagros: milagros de gracia, milagros de amor, milagros de sacrificio. A esta primera expedición fueron constantemente siguiendo otras expediciones; cada año se renueva en el Santuario de María Auxiliadora la conmovedora escena de despedida y el número de las misiones salesianas y de los misioneros de Don Bosco ha ido creciendo sin cesar. Actualmente los Hijos de Don Bosco tienen confiadas a sus cuidados las siguientes Misiones: En América: 2 Vicariatos apostólicos, 5 Prelaturas y 6 Misiones con 489 Misioneros y 275 Hijas de María Auxiliadora; En Asia: 1 Vicariato Apostólico, 1 Prefectura y 9 Misiones con 315 Misioneros y 16 Hijas de María Auxiliadora. En Africa: 1 Prefectura Apostólica y 3 Misiones, con 124 Misioneros y 26 Hijas de María Auxiliadora; En Australia: 1 Vicariato y 1 Misión con 7 Misioneros. Total: 28 Misiones con 935 Misioneros y 315 Hijas de María Auxiliadora. De una manera verdaderamente prodigiosa podemos decir, pues, que se realizan las palabras que con caracteres de oro vio Don Bosco en sueños escritas en la fachada del Santuario de María Auxiliadora: Inde exibit gloria mea: De aquí saldrá mi gloria. María Auxiliadora en La Serena (Chile). Para común edificación diremos una palabra sobre el origen y desarrollo del culto de María Auxiliadora en la ciudad de La Serena. Nació con la llegada de los Salesianos el año 1900. Muy pronto tomó grande auge con la fundación de la Archicofradía de María Auxiliadora y de los Cooperadores salesianos a los que mas tarde se agregaron los Ex-alumnos, muchos de ellos sacerdotes, tanto que La Serena llegó a llamarse la ciudad de la Virgen de Don. Bosco. Las pruebas, sin embargo, no debían faltar. Vinieron días tristes para los Salesianos de Chile y Mons. Costamagna se vió obligado, por escasez de personal, a cerrar el floreciente colegio de La Serena. La ciudad se conmovió: con su Pastor a la cabeza pidieron, suplicaron, pero inútilmente, porque los Salesianos abandonaron casi furtivamente la ciudad, llevando o vendiendo cuanto tenían. ¡Se fueron los Hijos de D. Bosco, pero quedó María Auxiliadora!. Las piadosas archicofrades adquirieron la estatua y la trasladaron de la abandonada capilla del colegio a la casa de la Presidenta, Sta. Carlota L.; Allí siguió recibiendo los homenajes de sus devotos que cubrían de flores y lámparas su altar. No estaban aún contentas, pues recordaban con dulce nostalgia los días del mes de Mayo. De acuerdo con el Obispo resuelven trasladar durante ese mes la venerada imagen a la vecina Iglesia del Tránsito y allí cada día, mañana y tarde, las naves atestadas de fíeles, atestiguaban que La Serena no había olvidado a M. A. Cada año la fiesta era un verdadero triunfo: se iniciaba con las numerosísimas comuniones de los fieles que desde muy temprano acudían al templo; a hora determinada llegaba 3’2 el Sr. Obispo que por tradición era el Presidente de las fiestas; luego la misa solemne cantada por el coro de las cofrades y con el sermón-panegírico y por la tarde una grandiosa procesión que coronaba las fiestas. Todo esto se hacía por iniciativa de la Archicofradía, coadyuvada por el clero de La Serena, en su totalidad Cooperadores si no Ex-alumnos y todo durante cinco años, sin salesianos. En tanto el primer Director de los Cooperadores salesianos de Chile, Mons. Ramón Angel Jara fue nombrado obispo de La Serena y tanto pidió y tanto hizo que consiguió en 1910 del Rdo. P. Luis Nai la vuelta de los Salesianos a su diócesis. fué un verdadero triunfo: de la estación, en medio de una multitud que los aclamaba, fueron llevados a la Catedral donde el Sr. Obispo en un arranque de sublime elocuencia les dió la bienvenida, declarándose Padre de los Hijos de D. Bosco: « Adhaereat lingua mea faucibus meis si non meminero vestrum», dijo, y cumplió su palabra. Volvió la misma estatua a la antigua capilla; se agrandó el colegio y fué consagrada la diócesis a María Auxiliadora. Desde entonces más y más ha seguido propagándose la devoción no sólo en la ciudad de La Serena sino también en los pueblos vecinos desde donde vienen los fieles a ofrecer sus exvotos a la Auxiliadora. Este año las fiestas han revestido especial solemnidad. El nuevo activísimo director D. José Aldana quiso que fuesen como un homenaje de acción de gracias por la declaración de la heroicidad de las virtudes del V. D. Bosco, idea que fué acogida con gran entusiasmo. En las misas celebradas por ilustres personalidades del clero las comuniones fueron ¡numerables. La misa solemne a grande orquesta oficiada por el Sr. Arcediano de la Catedral Don Diógenes Varas, fué cantada por un numeroso coro de socias de la Archicofradía, pues ellas a nadie quieren ceder tal honor. Por la tarde 3000 personas, los Ex-alumnos y numeroso clero formaron en procesión, presidida por Mons. Manobrera, recorriendo las calles engalanadas con guirnaldas y banderas; en las aceras hacía ala numeroso público que aclamaba con delirio a María Auxiliadora. Terminaron las fiestas con el solemne Te Deum, dejando en todos imborrables recuerdos. MANILA (Filipinas). — El día t° de julio se bendijo en un establecimiento oficial, un dormitorio para estudiantes o empleados, con capacidad para 100 camas, que por mérito de un celoso Cooperador Salcsiano, ha sido titulado de María Auxiliadora. En dicho día se entronizó primeramente la imagen de María Auxiliadora y luego la del Sagdo. Corazón de Jesús, celebrándose dos misas una en honor del Sagdo. Corazón y otra en honor de María Auxiliadora. La entronización de Jesús y de María estuvo a cargo del Director Espiritual del establecimiento, Mons. Cesar M. Guerrero. GRACIAS DE MARÍA AUXILIADORA Barcelona (España). — Hace tiempo, estando mi madre muy delicada y habiendo declarado los médicos que su estado era de extrema gravedad, le sobrevino un fuerte ataque con unos •dolores tan agudos que me hicieron temer por su vida. Llena de fe y confianza en María Auxiliadora, puse una imagen de la Virgen debajo de su almohada e inmediatamente los dolores se calmaron y mi madre recobró por completo la salud. Obtenida la gracia me olvidé de publicarla según había prometido y un nuevo favor de la Virgen me obliga a reparar mi ingratitud para tan buena Madre. Encontróme postrada en cama con una fiebre persistente y por fin el médico dijo que tendría que hacer el análisis de la sangre, pues temía que se tratara de una infección. Llena de angustia me acordé de mi mal comportamiento con María Auxiliadora y, suplicándole me perdonara, le pedí me alcanzara la salud si era conforme a la voluntad de Dios, prometiendo publicar la gracia y hacer una limosna para el Templo del Tibidabo. ¡Cuál no sería mi asombro y el de los médicos al ver que al día siguiente la fiebre había cesado y a los cuatro días estaba completamente buena! Doy gracias a María por su bondad y cumplo lo prometido. ■}t de ¡ulio de tqz-j. Idem. — Hacía muchos años que sufría graves tentaciones, escrúpulos y ansiedades de conciencia y no sabia como librarme de ellos, a pesar de poner en práctica los medios que me sugerían. Pero he de confesar con grand’si na satisfacción que desde el día en que la capilla de la visita domiciliaria de María Auxiliadora empezó a entrar en mi casa y yo me encomendé a tan buena Madre, bajo tan simpática advocación, ha ido desapareciendo todo aquel nublado, gozando de una paz de conciencia, como nunca había experimentado. Julio 1927. Una devota. 313 Córdoba (Argentina) — Nueva iglesia salesiana en el barrio de San Vicente. Sevilla (España) — El paso de María Auxiliadora y presidencia de la procesión. PAySANDU (Uruguay). — Hallándose mi hermano Hector en gravísimo estado de salud, nos arrodillamos a ios pies de María Auxiliadora, pidiéndole que por intercesión del Vble. Don Bosco le concediera la salud y empezamos una Novena con este fin prometiendo una limosna y publicar la gracia. Sumamente agradecida a tan buena Madre y al Vble. Juan Bosco cumplo lo prometido, pues al cuarto día de la Novena mi hermano se encontraba fuera de peligro y hoy goza de perfecta salud. 1° Julio de 1927. M. L. Favre. Valencia (España). — Encontrándose mi esposo desde muchos años delicado y sufriendo en varias ocasiones ataques de reuma agudo, no hallando mejoría en medios humanos, se encontraba sumamente decaído de ánimo. Llegó en esto el mes de mayo y acudí a María Auxiliadora, pidiéndole con fervor su restablecimiento, prometiéndole al mismo tiempo dos velas, una misa y publicar la gracia. Grande fue la mejoría que se obtuvo; pero como por mi parte no cumplí lo prometido, recayó de nuevo, no pareciendo sino que la Virgen me avisaba de mi descuido. Volví de nuevo a invocar su socorro y hoy, gracias a Maria Auxiliadora, se encuentra mejor que nunca. Con alegría cumplo mi promesa y pido a M. Auxiliadora que nunca me abandone. 29 mayo 1927. Angela Pérez. Dan también gracias a María Auxiliadora; Abia (España). — Nicasia Delgado por un favor recibido y env ia una limosna. Bañólas (España). — C. F. muy agradecida por señalado favor recibido, visita el Santuario de Maria Auxiliadora, haciendo celebrar una misa y entrega la’ limosna prometida. Barcelona (España). — Un devoto, por haber visto su porvenir, que estaba en peligro, asegurado. — Carolina Bial de Baviera, por haber dado a luz felizmente, contra toda esperanza. Barruelo (Falencia). — Enriqueta Fierro, por especiales favores recibidos envía una limosna al Santuario de Valdocco. Cau (Colombia).— Juana Bta. Figueroa Vda. de Cantillo, por haber salido con vida de un gravísimo accidente de automóvil. — Aureliano Cazas Cuevas, Rubén Orozco, Miguel V. Perea, envían una limosna en acción de gracias por beneficios recibidos. Cassá de la Selva (España). — M. E. muy agradecida por dos favores obtenidos de la Virgen Auxiliadora envía una limosna para una misa y otra para el Santuario. Cieza (España). — Dolores Iglesias, por la salud de su sobrino y envía una limosna. Labateca (Colombia). — María Dolores Ber-mudez, José Antonio Salcedo, Ana Joaquina Parra, Rosario de Parra, Eugenia Mendoza, Felipa M. de Díaz, Dolores Rincón, Alfredo Ramón, Julio 7’orres, Laureano Mora y C. L. B. y envían una limosna. Los Angeles (Estados Unidos). — E. Pimentel, agradecida por el alivio de su nietecito, envía una limosna para las Misiones. Morales (Colombia). — Eladio Gamboa, Casimira Velasco, María Librada de Núñez, Julián Velasco, Teodoro López, Casimira Villegas y Custodio M. G. Villegas, dan gracias y envían una limosna. MoRELIA (Méjico). — Manuela Sansón de García, por varias gracias recibidas. — L. M. P. por haber obtenido alivio en graves y largas dolencias. Tarragona (España). — Consuelo Mateo de Vernet, da gracias a María Auxiliadora y envía una limosna. Vagues (Argentina). — Catalina Pellegrini de Cantarini, por haber obtenido, la salud y felicidad de una persona de familia que se encontraba en trance difícil. Valencia (España). — M. E. M. — Agra-dccísimo a los favores de María Auxiliadora envía una limosna. — Francisca Urgellés, envía una limosna por favor recibido. Velez Blanco (España). — María S. de Lara envía una limosna para la Obra Salesiana en acción de gracias por los favores recibidos de María Auxiliadora. No podemos menos de admirar los rasgos de caridad heroica de los Santos y en nuestro corazón surge el propósito de la imitación. Procuremos que ésto no sea solamente un vano afecto del corazón sino propósito eficaz y apenas se nos presente la ocasión mostrémonos sensibles y socorramos a nuestro prójimo necesitado. Vble. Don Bosco. POR EL MUNDO SALESIANO BUENOS AIRES (Argentina) – Día del PontíBce.— El 3 de Julio de 1927 señala un día de gloria, de alegría y de intensas emociones, porque es la fecha en la cual la Obra de Don Bosco, conmemoró solemnemente el Día del Pontífice, reuniendo en derredor del representante del Pana, el Excmo. Señor Nuncio Mons. Dr. Felipe Cortesi, Arzobispo de Sirace, a miles de niños que entonando himnos de júbilo, daban al viento las banderas de la patria y del Papa, por las calles de Buenos Aires. El acto de la Misa y Comunión general celebrada en el clásico Oratorio Festivo San Francisco de Sales, el primero abierto en el continente americano, fué grandemente consolador. Patios, iglesia, corredores, todo resultó chico ante la enorme concurrencia de hijos del proletariado y del pueblo. Las comuniones distribuidas por el Excmo. Señor Nuncio fueron inacabables y como él mismo dijo, parecía que los chicos brotaran de la tierra, ¡tantos eran! 1 erminado el acto religioso, el representante del Papa se dirigió al Colegio Pío IX en donde la niñez de Don Bosco y representaciones numerosas de Ex-alumnos de Don Bosco, tributarían el Homenaje al Papa. El día era frío, lluvioso. Llegado a la puerta principal del Colegio, el Excmo. Señor Nuncio encontróse con el espectáculo de los batallones de exploradores y gimnastas de los Colegios, que llegaban de varios puntos de la ciudad; cantos, toques de corneta, vivas, aplausos, muchos colores, sobresaliendo’ el azul, amarillo y blanco, que animaban el ambiente y constituyeron la nota mágica, que el estado atmosférico no pudo empañar o desteñir en lo más mínimo: al sol radiante y al cielo azul, suplían los idíales superiores y las almas cándidas de tantos niños, bendecidos por el Señor Nuncio. El desfile parecía interminable y correspondió a la significación del acto que se tributaba al Padre común de los fieles. En el Colegio Pío IX. Arcos de triunfo, escarapelas, banderas y gallardetes matizaban el ambiente por dentro y por fuera; una masa compacta de niños, batallones de gimnastas con sus camisetas blanco-azules y pantalones blancos, los exploradores, el pequeño clero que trazaba largas líneas hasta el magnífico palco y altar levantados al efecto, allá al fondo, cerca del gran templo, las Compañías del Colegio con sus colores vivos: verde, colorado, azul, amarillo etc.; amplio rectángulo lleno e imponente de Ex-alumnos, formaban un cuadro polícromo realmente llamativo; arriba, abajo, a los lados y a lo largo de los pórticos y por todas partes, dominaban los colores más queridos y más simpáticos para los argentinos y católicos. La entrada del Señor Nuncio. Imagine el lector a cuatro o cinco mil niños; a cientos y cientos de personas que agitan pañuelos, banderas, sombreros que aclaman y aplauden; figúrese oir varias bandas y charangas que tocan al mismo tiempo: este fué el recibimiento al Señor Nuncio: solemne, íntimo afectuoso, como el que más. Ocupados los puestos respectivos por el Señor Inspector Pbro. Jorge Serié; por el Señor Presidente del Secretariado Regional D. José Z. Ferrecio, por la benemérita Comisión de las Señoras Cooperadoras Salesianas y por los Presidentes de los Centros de Ex-alumnos, todos de pié, fué coreado por la multitud, el himno Nacional y luego la banda del Colegio Pío IX, tocó la vibrante marcha Pontificia. Habló y fué muy aplaudido el Dr. Juan B. Podestá, Secretario del Secretariado Nacional de los Ex-alumnos de Don Bosco y Presidente del Centro San Francisco de Sales, expresando con sentimientos profundos, el afecto al Santo Padre, que embarga a todos los que forman la Obra de Don Bosco y a los Ex-alumnos en especial mañera. Un niño del Colegio Pío IX, habló en nombre de todos los alumnos presentes y otro niño del Colegio León XIII, lo hizo recordando que allí se había festejado por vez primera el Día del Pontífice. El Señor Inspector, P. Serié, hizo a su vez breve y jugoso discurso, ofreciendo al Señor Nuncio, las 7.500 liras, que representan los 7500 niños de esta Inspectoría de San Francisco de Sales; recordó el acontecimiento histórico de las 33 liras enviadas por los niños oratorianos de Turín a Pío IX, cuando su destierro en Gaeta y para perpetuar ambos acontecimientos le ofreció el opúsculo de las Lecturas Católicas, de Julio, titulado: El Pontífice y Don Bosco en el cual se narran varios anécdotas de Don Bosco y el Papa, y agradeció al Santo Padre, vivamente emocionado, porque había declarado la heroicidad de las virtudes de Don Bosco. Habló después el Sr. Nuncio. Estaba emocionado, contento, satisfecho: re 3’6 cordó a Don Bosco, a los primeros misioneros, a los Salesianos actuales, a la benemérita Comisión de Señoras Cooperadoras, a los Exalumnos, al Señor Inspector; para cada uno pidió un viva, al que respondieron en forma atronadora y a manera de eco, dada la distancia entre los primeros y los últimos manifestantes, millares de voces. Por último impartió la Bendición Papal a todos. La lluvia que hacía rato amenazaba, cayó repentina y fuertemente, sobre el magnífico palco y la abigarrada multitud de manifestantes y entre cantos y aclamaciones el Señor Nuncio ocupó el automóvil de nuestro Presidente, Sr. José Z. Ferreccio, quien sintióse grandemente honrado al llevar el representante del Santo Padre al Palacio de la Nunciatura. El auto debía pasar lentamente en medio de tantos y tantos niños, que la lluvia no conseguía desalojar: el espectáculo de la entrada se repitió; las escenas de cariño hacia el Nuncio, se multiplicaban; notas instrumentales, cantos, atronadores aplausos; agitar de banderitas; rostros llenos de alegría y emoción; ojos vivos y expresivos, manos que se juntaban para aplaudir; los hipp! hipp! hurrá! y los raj! raj! raj! pusieron el sello final, al hermoso, inolvidable y significativo acto de amor, ofrecido a Nuestro Santísimo Padre el Papa. IVIVA S. S. PIO XI! BUENOS AIRES (Argentina). — Pequeño Congreso del Sgdo. Corazón de Jesús, como acto de adhesión al VII Congreso Salesiono efectuado en Belén. — Con gran fervor y seriedad dignos de todo encomio, se celebraron las distintas Asambleas de este Congreso, que se desarrolló durante los domingos del mes de junio y que se clausuró solemnemente el día 3 de julio. Uno de los días fue dedicado a los alumnos del Colegio y otro a los Ex-alumnos. En la Sesión de ¡os alumnos se estudiaron los siguientes temas: i°. — Escasez de obreros evangélicos, con las siguientes conclusiones: 1. Que obedeciendo a la indicación de N. S. Jesucristo se difunda la oración por las Vocaciones eclesiásticas. 2. Rodear de respeto y veneración al Sacerdote; y no permitir que se hable mal de ellos, según la máxima de nuestro Vble. P. D. Bosco: • De los Sacerdotes o hablar bien, o sino callar». 3. Impedir que se moleste con bromas a los compañeros que den alguna señal de vocación. 4. Fomentar la obra de María Auxiliadora para las vocaciones eclesiásticas. 2o. — La Vocación, con las siguientes conclusiones, propuestas por la Compañía del Santísimo: . Favorecer el desarrollo de las vocaciones con el espíritu salesiano, que se obtiene; a) Con el mutuo buen ejemplo, el respeto a las cosas santas, y a aquellos niños que conocemos tener aspiraciones grandes. b) Con una conducta donde resplandezca la modestia cristiana en las palabras y acciones. c) Con un santo empeño en impedir en el colegio cualquier cosa que puede empañar el brillo de la virtud de la pureza, que deben cultivar con esmero todos los niños. d) Pidiendo al Señor con oraciones, comuniones fervorosas y actos de virtud el aumento de las Vocaciones. 3o. — Las Misiones, con las siguientes conclusiones, propuestas por la Compañía del Angel Custodio: 1. La lectura y difusión de la Juventud Misionera, y del Boletín Salesiano. 2. Buscar socios que den su nombre a estas obras salesianas. 3. Ofrecer en favor de las misiones fervientes oraciones, comuniones y otras prácticas de piedad. 4. Cooperar también materialmente a las misiones con donativos de dinero y de objetos. La tercera sesión del Congreso fué reservada a los Antiguos Alumnos, que discutieron los siguientes temas: t° — Formación del carácter cristiano, con las siguientes conclusiones: I. Intensificar la enseñanza del catecismo y el conocimiento de las razones que fundamentan la Religión por medio de: a) Hojas, folletos, libros, periódicos. b) Clases de catecismo para niños y jóvenes oratorianos y cursos de Apologética y Sociología Cristiana para ex alumnos. II. Avivar por la emulación el espíritu de piedad entre los ex alumnos del Centro, fijando para la comunión mensual el tradicional primer domingo de mes. III. Propagar la Buena Prensa y la obra de las vocaciones eclesiásticas. a) Subscribiéndose al folletín dominical del diario « El Pueblo ». b) Interesando a los ex alumnos en la obra de María Auxiliadora, para las vocaciones eclesiásticas. 2o. — Apostolado del ex alumno en medio del mundo. I. Visitar a los ex alumnos enfermos. II. Vencer el respeto humano. III. Frecuentar los Stos. Sacramentos. 3o. — Las Misiones, con las siguientes conclusiones: I. Hacer conocer por los medios disponibles la labor de las misiones, pudiendo los que así lo deseen subscribirse al « Boletín Salesiano» y a la «Juventud Misionera». II. En vista de que los misioneros se acuerdan 317 en sus oraciones, diariamente, del Ex alumno, rezando un Ave María, corresponder en la misma forma por la prosperidad de las misiones. III. Costear una Beca por el presente año en el Seminario de Bernal y cuyo coste asciende a S 240. Para tal fin resolvióse colocar en la capilla del Colegio una alcancía en la que los señores ex alumnos depositarán su óbolo generoso. LIMA (Perú). — El pequeño Congreso del Sgdo. Corazón de Jesús y las fiestas conmemorativas del Centenario Aloisiano. — Estos dos acontecimientos dieron lugar a una serie de con una concurridísima Comunión General y alegres fiestas en honor del Santo. El día 25, se verificó la Asamblea de los externos, cuyos temas versaron sobre el Corazón de Jesús en sus relaciones con el Perú, con las Misiones, con San Luis y con la Comunión frecuente. El día 24 de junio clausuróse solemnemente el Congreso con una Hora Santa de adoración ante el Santísimo y con un acto literario musical dedicado a Don Bosco y a su tercer sucesor Rvdmo. D. Felipe Rinaldi. En honor de San Luis, se promovió un Cer- Bucnos Aires (Argentino) — Celebrando el día del Ponlifice. actos solemnes y conmovedores, que salesianos y alumnos quisieron dedicar al Sr. Inspector Rvdo. D. Luis J. Pedemonte con motivo de su onomástico. El lunes 20 de junio se celebró la primera Asamblea General presidida por el limo. Mons. Carlos García Irigoyen, obispo de Trujillo. Entre cantos, discursos y composiciones se desarrollaron los temas: Formación Espiritual — Centenario Aloisiano — Cómo las Compañías deben conducir a Jesús — El Corazón de Jesús y las Vocaciones religiosas y sacerdotales. Durante esta sesión el Sr. Obispo de Trujillo pronunció un elocuente y fervoroso discurso de admiración y alabanza a la Obra de Don Bosco. El día 21, fiesta de San Luis, fue señalado tamen literario aloisiano, con tres categorías de temas según la capacidad de los concursantes, haciéndose la proclamación de los premiados el día 2 de julio. AL VUELO ASUNCIÓN (Paraguay). — Para la Jornada Misional celebrada en agosto « El Oratorio » de Asunción organizó dos concursos entre Jos niños y estudiantes de aquella nación: Uno de composiciones sobre asuntos misioneros y otro de mapas que deberán representar el Chaco Pa —————————————- 5,8 —————————————— raguayo con los puntos de Misión Salesiana, y los demás centros de misión de América del Sur, Africa, Asía y Australia. BUENOS AIRES (Argentina).— El Colegio León XIII, que concurrió con diversos trabajos de sus talleres-escuelas a la Exposición Internacional de Filadelfla, ha merecido el gran premio de honor con medalla de oro. Honrosa distinción que habla muy alto en favor de nuestras Escuelas Profesionales de la Rep. Argentina. Idem. — Entre los alumnos de los años nacionales (Bachillerato) ha surgido una Sección Catequística, encargada de enseñar a los niños del Oratorio de San Francisco de Sales, las principales verdades de la fe cristiana, dirigir los juegos y asistir a los niños en los diversos actos del horario dominical. Para poder cumplir con estos fines se reúnen todos los sábados, recibiendo de su Director una breve explicación de lo que se debe enseñar el domingo y de las diversas ocupaciones a que cada uno tendrá que atender. Idem.— El día 17 del pasado julio se verificó en el Colegio Pío IX un simpático acto de adhesión de cariño y de gratitud hacia el Coadjutor Salesiano, Don Enrique Botta, que ha cumplido los cincuenta años de enseñanza profesional en la primera escuela de Carpintería fundada por los salcsianos en América. Cerca de un millar de aprendices habrán recibido del buen hijo de Don Bosco educación c instrucción técnica y por eso muchos de ellos, agradecidos, han querido en esta ocasión dedicarle un sentido homenaje, figurando entre ellos constructores, arquitectos, obreros, patronos, jefes de taller, en amigable compañía, honrando al humilde y abnegado religioso, que les dirigiera en sus primeros pasos profesionales. Desde la misa de comunión hasta el acto literario con que se cerró la jornada, todo el día trascurrió en medio de la mayor alegría y entusiasmo. • El Boletín Salesiano al unirse al homenaje pide ai Dueño de la mies que envíe a la Congregación muchos buenos Coadjutores, ya que tan importante es la labor que Don Bosco les confia. Idem. — El día 22 del pasado mayo, el Sr. Arzobispo de Buenos Aires, Er. José Bottaro consagró, en el Templo de San Carlos del Colegio Pío IX, a cuatro nuevos sacerdotes salesianos, visitando después por vez primera el próximo Oratorio de San Francisco de Sales, en medio del mayor regocijo y entusiasmo de los Ora-torianos a quienes bendijo efusivamente. CIUDADELA (España). — El día 26 del pasado junio celebró su Primera Misa, en la Iglesia del Colegio Salesiano, el antiguo alumno del mismo, Rvdo. D. José Castell, desarrollán dose una fiesta altamente conmovedora y simpática. Cantó las glorias del sacerdocio en general y del sacerdote salesiano en particular el antiguo maestro del nuevo presbítero, actual Director del Colegie, Rvdo. D. Gustavo Mas. CÓRDOBA (Argentina). — El día 29 de junio, fiesta de San Pedro y San Pablo, se celebró en el local colegio salesiano con gran solemnidad la fiesta del Papa. Los actos religiosos, durante los cuales ensalzó las glorias del Pontificado Romano el Rvdo. Sr. Inspector Don José Bonetti, y el acto académico de la tarde, organizado por los exalumnos, resultaron brillantísimos. CUENCA (Ecuador). — En el pasado Junio pudo inaugurarse en el Santuario de María Auxiliadora una magnífica portada de mármol, trabajada por artistas ecuatorianos y costeada íntegramente por la floreciente Casa, Sucesores de M. Delgado e Hijos, exportadora de sombreros de Jipijapa, principal industria de la Región. ENSENADA (Argentina). — En el Colegio ‘Sta. Teresa, de las Hijas de María Auxiliadora se realizó con grande éxito el día 50 de junio un Congreso en honor del Sgdo. Corazón de Jesús, como adhesión al celebrado en Belén (Palestina). Se dió especial importancia al tema de las misiones. FORTALECILLAS (Colombia). — Habiendo sido destruida por mano del tiempo la antigua capilla dedicada a María Auxiliadora en este risueño y pintoresco caserío, sus habitantes siempre generosos e hijos devotos de la excelsa Reina, después de haber conservado la bella imagen en una casa particular, en el espacio de dos meses, por medio de rifas, donativos, etc. levantaron una hermosa capilla nueva, que se inauguró el día 9 de julio, con grande fervor y entusiasmo. FORTIN MERCEDES (Patagonia-Argentina). — El día 2 de junio se celebró una gran fiesta en honor del Sagrado Corazón de Jesús, que fué coronada con la proyección de la grandiosa película del Congreso Eucarístico de Chicago. El día 29 del mismo mes se celebró la fiesta del Papa y como recuerdo de la misma se sacó una fotografía de todo el personal de la Casa, formando el escudo pontificio. Sentimos no haberla recibido para poderla reproducir en estas columnas. PANAMÁ. — Con bases sólidas se ha reorganizado la Unión de Ex-alumnos Salesianos de esta generosa República, eligiendo, el día 17 del pasado junio, nueva Junta Directiva. Han creado además una sección de catequistas que se dedicarán a la enseñanza del catecismo en el Oratorio Festivo. 5’9 PARAGUAY. — Los valientes Exploradores paraguayos « Don Bosco», que el pasado año maravillaron al mundo recorriendo a pie las cien leguas que separan las ciudades de Encarnación y Asunción se han superado a sí mismos el presente año, recorriendo a pie unas 130 leguas de la parte más lejanas de la República, atravesando selvas milenarias y recorriendo parajes inhospitalarios, con una marcha tan llena de espíritu que constituyó el asombro de cuantos saben las dificultades vencidas por los animosos muchachos, alegres y satisfechos, fieles a su gran lema de Dios y Pptria. La excursión, que se efectuó en enero del presente año, fué TUCUMÁN (Argentina). — El día 13 del pasado julio, los Colegios Salesianos « Tulio García Fernández » y « General Belgrano » celebraron una solemne Jornada Misionera en honor de San Francisco Solano, Patrono de aquella Inspectoría. En dos animadas sesiones se discutieron los siguientes temas: Cooperación material a las Misiones — Cooperación espiritual — Vocaciones Misioneras. Se adoptaron prácticas conclusiones. URUGUAY. — El Sr. D. Carlos Dupré, exalumno salesiano, ha sido elegido presidente de la Federación de la Juventud Católica del U- Viedma (Argentina) — El naevo sacerdote salesiano viedmense, D. Luis Savioli, rodeado de sos parientes. dedicada, como homenaje al limo. Sr. Obispo Mons. Juan S. Bogarín en su 32o año de episcopado. QUITO (Ecuador). — El Obispo salesiano Mons. Comín, Vicario Apostólico de las Misiones de Méndez y Gualaquiza, ha sido muy obsequiado en un vjaje de propaganda que hizo a Quito, Riobamba y Guayaquil, en el pasado mayo, pudiendo comprobar en todas partes el entusiasmo e interés creciente que despierta la idea de las Misiones. SANTIAGO de Chile.— Grandiosa y solemne fué la fiesta que los Ex-alumnos del Centro • Camilo Ortúzar» celebraron el día 29 del pasado mayo y que ellos llaman el Día del Colegio. Asistieron más de 500 y los actos fueron realzados con la presenica del limo. Sr. Obispo Mons. Edwards, quien ensalzó grandemente la Obra de los Ex alumnos, presentándola como un modelo de educación post-escolar. ruguay. Y es ya el séptimo ex alumno salesiano que llega a dicha presidencia, testimonio elo cuente de la fecundidad que ha logrado en el Uruguay la Obra Salesiana y de la eficacia educativa del Sistema de Don Bosco. ¡Al elegido y a todos los demás ex alumnos uruguayos, la más cumplida enhorabuena! VIEDMA (Patagonia-Argentina). — Con gran regocijo y participación de un gran número de feligreses cantó su Primera Misa, el día 29 de junio, el joven sacerdote salesiano Viedmense, Don Luis Savioli, que fué después objeto de un cariñoso homenaje, en el que tomaron parte los padres y parientes del mísacantano. Jos superiores salesianos, los alumnos y gran número de exalumnos y amigos de la Obra Salesiana. No dejemos nunca de oir la palabra de Dios en los días festivos. San Francisco de Sales. 320 LOS QUE MUEREN Dña. Luisa Roca de Pagliere. A la edad de casi 97 años y en el día de su Santo protector, entregó su hermosa alma al Criador esta anciana tan apreciada en el barrio de Almagro (Buenos Aires) y tan llorada por cuantos la conocieron. Contribuyó con su esposo D. José Pagliere a la construcción de la Iglesia Mater Misericordiae o Iglesia de los Italianos, la primera oficiada por los Hijos de Don Bosco a penas llegaron a América. Su alma, naturalmente buena, recibía constantemente de la fe cristiana y de las prácticas religiosas como una nueva luz y hermosura que ennoblecía toda su vida reflejándose en todas sus palabras y actos. Pues en todo momento era ella igual a sí misma, sencilla y magnánima, humilde hasta la pobreza cristiana, pero generosa, desprendida y noble como una reina. No es posible adivinar el número y cantidad de donaciones hechas a familias particulares e instituciones sin que supiera la mano izquierda lo que hacía la derecha; pero recordamos entre otras el altar de la Sagrada Familia donado aún en vida de su finado esposo D. José Pagliere, y entre otras Instituciones el ♦ Hogar del Niño >’, las Vicentinas, tres Colegios de religiosas y el Patronato de la Infancia. Ultimamente, hará algo más de un año, sorprendió a todos con una resolución magnánima. Quiso repartir en vida la mayor parte de los bienes que 1c quedaban, y supo hacerlo con un tino y equidad exquisitos recordando no sólo a los parientes sino a otras personas que sólo conocía como necesitadas. A quien le expresara su extrañeza, le contestó: Es una cosa buena; Dios me lo ha inspirado, y lo he hecho. Palabras que revelan a la par un carácter y un santo programa de vida. Más poco tiempo después de esa repartición parccicndole que aún le quedaba mucho, quiso hacer nuevos donativos a instituciones particulares. Puede decirse con verdad que su alma noble vivió siempre desprendida de las cosas de la tierra y que en ella se han cumplido a la letra estas palabras del Evangelio: « Dad y se os dará. Bienaventurados los pobres voluntarios que viven desprendidos de las riquezas, por que de ellos es el reino de los cielos ». El día de Corpus, mientras se preparaba devotamente para recibir la Santa Comunión, fué sorprendida por un malestar. Confortada con los SS. Sacramentos y la Bendición Papal, falleció tras breve enfermedad el día zt, festividad de su Patrono San Luis Gonzaga. El 22 fueron sepultados sus restos en el Cementerio del Oeste, previa misa de cuerpo presente en la Iglesia de San Carlos. \ El Boletín Saíesiano al recomendarla a los sufragios de todos los Cooperadores, pide al Señor suscite muchas almas generosas que imiten sus ejemplos. Recordad en vuestros sufragios a: Bagé (Brasil). — Sofía Silveria Fontes de Fontes. Baracaldo (España). — María Zuberu de Garro. Cali (Colombia). — Judit Marmolejo de Be-jarano, Remedios Durán. CoNSTANTÍ (Tarragona). — Luis Solé Coll. Labateca (Colombia).— Santos Velasco, Natividad Jaimes. Tunia (Colombia). — Quintana Sandoval, Maria Ruiz Fuentes. Valencia (España). — José Puig Boronat, Juan Bta. Pascual, José Aznar Martí, Consuelo Galdés, Duquesa Viuda de Gaeta. Cuenca (España). — Gregorio de la Torre. Villa de Don Fadrique (España). — Blasa Rincón, Antonio Aroco. ¡Ay del que sigue solamente las reglas de prudencia mundana y descuida los asuntos de su alma. En la hora de la muerte se encontrará con la más grande desilusiónl San Francisco de Sales. Coa aprobación de la autoridad eclesiástica. Gerente: D. DOMEN1CO GARNERI. Establecimiento Tip. de la Sociedad Editora Internacional – Taríe Corso Refina Marfherita. 114.