Enero 1893

Boletín Salesiano. Enero 1893 AÑO VIII.-N. 1. Publicación mensual. ENERO de 1893. BOLETIN SALESIANO Debemos ayudar á nuestros hermanos á fin de cooperar á la difusión de la verdad. (III S. Juan, 8). Atiende á la buena lectura, á la exhortación y 4 la enseñanza. (I Timoth. iv, 13.) Entre las cosas divinas, la más sublime, es la de cooperar con Dios á la salvación de las almas. (S. Dionisio.) El amor al prójimo, es uno de los mayores y más excelentes dones, que la divina bondad puede conceder á los hombres. (El Doct. S. Fkanc. de Sales). Quien recibiere á un niño en mi nombre, á mi me recibe. (Matii, xviii.) Os recomiendo la uinez y la juventud ; cultivad con grande esmero su educación cristiana; y proporcionadle libros que le enseñen á huir del vicio y á practicar la virtud. (Pio IX.) Redoblad vuestras fuerzas á fln de apartar á la niñez y juventud de la corrupción é incredulidad y preparar asi una nueva generación. (Leon XIII.) DIRECCION en el Oratorio Salesiano — Calle de Cottolengo N. 32, TURIN (Italia) )&§¿- SUMARTO. Felicitación. Jarla del Sr. Presbo. Don Miguel Rúa, Rector Mayor de la Pía Sociedad de San Francisco de Sales, á nuestros Cooperadores. Nuevos Misioneros Salesianos. De la amabilidad, dulzura y buen trato del propagandista. Nol leías de nuestras Misiones. Paraguay. liepiiblica Argentina. Colegio Pío IX. Ilustre visita. Colombia. Una hermosa fiesta en los Talleres Salesianos de Bogotá. Congreso Católico de Sevilla. Don Boseo apóstol de la devoción á María. (hacías de María Auxiliadora. Historia del Oratorio de San Francisco de Sales. FELICITACION á nuestros Cooperadores El Sr. Don Miguel Rúa, los Salesianos y los niños educados por ello desean á todos sus bienhechores un f“liz año nuevo, en el cual Dios los colme de bendiciones y les conceda toda clase de prosperidad. Los niños ofrecerán especialmente una comunión con este objeto, sin olvidar pedir cada día al Señor que llene de paz y consuelo á cuantos les ayudan á recibir educación cristiana y á a-prender un honrado oficio. ■xi 111 ii i un 11 ii 11111111111111111111 ni:iiLi>«^ CARTA del sacerdote Don MIGUEL RUA Rector Mayor de la Pia Sociedad Salcshua á los Cooperadores del Instituto Salesiano —— Beneméritos Cooperadores: Quienes conocieron á nuestro inolvidable padre Don Bosco recordarán cierv tamente la delicadeza de su reconocimiento por la ayuda que se le prestaba para realizar sus obras. Escribía en un registro el nombre de sus bienhechores, y muy grabado lo conservaba en su corazón ; aprovechaba todas las ocasiones que se le presentaban para demostrarles su gratitud y frecuentemente, y en especial el día de año nuevo y en los de mayor solemnidad, invitaba á todos los suyos á hacer comuniones y particulares oraciones por las personas que como instrumentos de la divina Providencia le habían ayudado en sus empresas; y, por fin, recomendaba prácticas de piedad especiales por el descanso eterno de las almas de los Cooperadores que fallecían. Confiad, amados Cooperadores, en que todos los Salesianos, aun los esparcidos en regiones remotas, continúan imitando semejante ejemplo de Don Bosco y poniendo en práctica sus santos consejos. Y muy grato me es al escribiros la presente daros en nombre de toda la familia Salesiana las gracias más encarecidas por el favor que le habéis dispensado y continuáis dispensándole tanto con vuestras oraciones como con vuestras limosnas. En medio de los grandes cuidados y trabajos propios de mi cargo me consuela vivamente el advertir que, en los cinco años que han transcurrido desde la muerte do nuestro venerado fundador, ni se ha disminuido el afecto hacia él ni la caridad hacia sus pobres hijos. Os doy también las gracias por ello, y pido al Señor que os pague con largueza. Al concluir el año 1892 y considerar las numerosas obras efectuadas en él, creo necesario haceros una breve exposición de todas ellas á fin de que conozcáis los frutos de vuestra caridad. Somera reseña de los trabajos realizados en el año 1892. Comenzaré por la casa tan entrañablemente amada de Don Bosco, esto es, el Asilo del Sagrado Corazón establecido en Boma. Bien sabéis, mis queridos Cooperadores, que después de haber edificado la iglesia parroquial por encargo do la Santidad de León XIII, concibió el designio de fundar al lado de la misma iglesia un vasto establecimiento para la juventud pobre y abandonada. Me complazco en anunciaros que la fábrica de dicho Asilo toca ya á su término, que muchos niños se hallan albergados en él y que se inaugurará solemnemente al celebrarse el jubileo episcopal del Santo Padre, ya que ningún homenaje podremos presentarle más grato á su corazón que la apertura de un asilo para tantos de sus hijos menesterosos á los cuales será dado recibir educación é instrucción verdaderamente cristianas. Es cierto que ha sido preciso contraer una deuda crecida^ pero confío en que Dios mandará oportunamente los medios para pagarla. Continúase en la iglesia del Sagradc Corazón de Jesús en Roma la celebración, de seis misas cotidianas por todas las personas inscritas en la. Pía Obra del Sagrado Corazón. Y pues son tantas las ventajas espirituales que se obtienen con formar parte de ella, no dudo que nuestros celosos Cooperadores á más de ingresar en ella ejercitarán una especie de apostolado para darla á conocer á los miembros de sus familias y á sus amigos. Recuérdese que es sobremanera importante para aliviar á las almas del Purgatorio, como que la Pía Obra está establecida no sólo para los vivos sino también para los fieles difuntos. Innumerables han sido las solicitudes recibidas en 1892 para fundar nuevas casas. En la imposibilidad de responder favorablemente á todas ellas se han establecido las que paso á enumerar: A instancias del Illmo. Sr. Obispo de Ivrea, abrióse una casa en dicha ciudad para albergar, instruir y educar á los jóvenes que siguen la carrera eclesiástica y se preparan para servir de maestros en nuestros colegios ó de catequistas en nuestras misiones. Por disposición de Su S. León XIII, y gracias á su generoso concurso se prepara un Asilo en Orvieto, donde ya un religioso salesiano tiene la dirección del Seminario. Se ha establecido un asilo en Máscali, en Sicilia, para los jóvenes que quieren ingresar en el instituto salesiano y consagrarse á la educación de los niños pobres. Se ha ensanchado en Catauia la Casa de San Francisco de Sales, donde hay actualmente 140 niños. Conforme á la promesa que, visitando la Sicilia, hice á principios del año pasado á nuestros Cooperadores de Marsala do aceptar la Casa de la Divina Providencia, que con un celo digno de todo elogio habían preparado, he dado cumplimiento mandando en el mes de octubre á varios salesianos, que han sido acogidos con entusiasmo y que se dedican con paternal afecto al cuidado de la gran familia que la divina Providencia les confía. — 3 — Terminado ya los trabajos de fábrica <’e una casa en San Pablo, en Spezia, se han albergado en ella numerosos alumnos. Otro tanto ha ocurrido en Macerata. Si de Italia pasamos á Francia conviene notar que se han establecido nuevas escuelas, bajo la protección de San Antonio de Padua, en uno de los barrios más populosos de Marsella. Empeñado estaba grandemente en ello el Ilustrísimo Sr. Obispo de la diócesis, y bien se advierte cuán fundado era su interés al considerar el gran número de niños que las frecuentan, y los cuales á más de estudiar los ramos de enseñanza asignados por el programa gubernativo, aprenden la música, el canto y se ejercitan en las ceremonias litúrgicas para prestar sus servicios en la magnífica catedral de la ciudad. El 21 de noviembre último inauguráronse los nuevos talleres del Oratorio de San León, y bendecidos fueron por cuatro obispos que se dignaron concurrir á la celebración solemne del 50° aniversario de la fundación de la Obra de D. Bosco. En marzo me cupo la satisfacción de bendecir en Navarra, cerca de Tolón, un puente de 24 metros, que facilita notablemente el acceso á nuestra colonia agrícola de aquel lugar, y de inaugurar al mismo tiempo la nueva construcción con que se ha ensanchado dicha casa. Mucho nos contristaba no poder atender sino una mínima parte de las solicitudes que se uos hacían para la admisión de niños pobres en nuestra casa de París. Nos resolvimos, por tanto, á construir un nuevo cuerpo de edificio que permitiera albergar doble número de niños que antes. El edificio está muy abanzado, y una parte ocupada ya por los alumnos. Estos costosos trabajos han gravado con no escasa deuda al Oratorio de Ménilmontant; pero no faltará el auxilio del Cielo para poder dar pronto término á la obra. Importantísimas mejoras se han hecho en el Asilo de Jesús Obrero, en Dinán de la católica Bretaña, y aumentado notablemente el número de alumnos. La casa de Salón,cerca de boca la del Ródano, de importancia capital para nuestra Pía Sociedad, merece especial recomendación, como que está destinada á formar sacerdotes y maestros para los diversos establecimientos salesianos de Francia, como son colegios y colonias agrícolas y aun paralas misiones extranjeras. Grande es la escasez de brazos para los trabajos rurales y liase despertado una especie de fiebre por abandonar el país natal para ocurrir á las ciudades populosas. Esto ocasiona males sin cuento y es necesario poner grande empeño en formar lui biles obreros, diestros agricultores y buenos cristianos. La casa á que me refiero padece estrechez y mucho necesita de la caridad de nuestros Cooperadores (1). Al hablaros de las casas de Francia mi pensamiento vuela á sus dominios de Africa, donde se han establecido los Salesianos, y de donde se nos escribe que la mies crece abundantemente y que no es poco el bien que se hace en atención á los medios de que se dispone. Mucho convendría ensanchar la casa de Orán tanto para los niños que frecuentan el Oratorio Festivo como para los que, pobres y desamparados, se albergan en el asilo existente. En España edificóse una iglesia en honor de María Auxiliadora en Sarriá de Barcelona, iglesia cuya dedicación se hizo con gran solemnidad al conmemorar la fundación de las Obras de Don Bosco. La escuela de San José de Barcelona ha visto multiplicarse de tal modo sus alumnos que llegando á ser insuficiente fué menester edificar una capilla más vasta, la cual bendecida por el Illino. Señor Obispo diocesano fué inaugurada aún para beneficio de los adultos el día de la Inmaculada Concepción. Al enumerar las diversas obras llevadas á cabo en el año de 1892 debo hacer especial mención de una que llenaba de consuelo á Don Bosco y que aplaudirá ahora desde el cielo: es la de los Oratorios Festivos. Bien sabéis que nuestre buen Padre comenzó con ellos sus trabajos, y si bien con el tiempo ensanchó notablemente su campo de acción, la miró siempre con interés particular; no ignoráis tampoco que en estos aciagos tiempos en que los malos se afanan en corromper á la juventud, ya con enseñanzas contrarias á la religión, ya con la fría (1) Hé aquí la dirección para los socorros que se quieran enviarle: Monsieur le Directeur de 8. Fierre de Canon par Pélissanne (Polichesdu BhóneJ. — 4 — indiferencia, ya con los alicientes del vicio, los Oratorios Festivos ponen al sacerdote en relación con muchos niños, que de otro modo no oirían jamás una palabra sobre las verdades de la fe católica. A estos Oratorios se atrae á los niños con juegos variados ó inocentes, y en ellos se los instruye con las enseñanzas de la religión y se les da toda comodidad para asistir á las funciones sagradas y frecuentar los santos sacramentos. Inmensas son las ventajas que se obtienen en semejante , institución. Damos, por tanto, gracias al Señor por haber, en 1892, conseguido abrir Oratorios Festivos en Treviglio, Lugo, Savona, Alí, Oatania, Niza de Sicilia, Niza Marítima, Lila, Utrera y Sevilla. El presente Boletín os anuncia el aprecio hecho de los Oratarios Festivos Sa-lesianos por el Congreso Católico de Sevilla, y yo los recomiendo particularmente á vuestra caridad. Por lo que toca á la América no necesito hacer una exposición circunstanciada, pues bien conozco con cuanto interés leen nuestros Cooperadores las noticias enviadas por nuestros Misioneros. Baste advertir que los Salesianos enviados en noviembre á Méjico llegaron con felicidad y fueron recibidos allí con grandes muestras de benevolencia. Nuestros Cooperadores que miran con singular interés las Misiones Salesianas celebrarán saber que la Santa Sede, de acuerdo con el Gobierno de la Eepública n la palabra y con ,el ejemplo por modo «celen te enseña y acostumbra á los obreros p santificar las fiestas. » DOS BOSCO apóstol de la devoción á María.’” El insigne educador en nuestro siglo, de la juventud pobre y abandonada, fué á la vez un ipóstol ferviente de la devoción á María. La pida entera de Don Bosco fué una manifestación no interrumpida de la intervención y pástencia particular que la Virgen Santísima . 1) Del libro titulado: Al Cielo por María, por el Iftesbo D. Camilo Ortüzar. dispensa á sus devotos. Todo lo grande y maravilloso que hizo lleva el sello delabondad de laReina del Cielo. De aquí que el tema principal de sus predicaciones y consejos fuera siempre el amor á la Madre de Misericordia. Infatigable en propagar esta devoción, su celo, acompañado de suma bondad y dulzura, conseguía resultados indecibles. Todo lo esperaba de María : no emprendía cosa de importancia, ni resolvía cuestión de algún interés sin encomendarse antesá aquella, á quien atribuía el fruto de sus trabajos. Y, si le encomiaban por ellos y por la difusión asombrosa de sus obras, María es quien lo ha hecho todo, decía. Eh su sentir ella era no sólo la inspiradora, sino la fundadora y patrona de la sociedad que apellidó con el título de Salesiana; y al fundar un instituto de religiosas para la educación de niñas pobres, lo puso bajo la advocación y amparo de María Auxiliadora. Para infundir en sus niños la devoción á la Virgen Santísima dispuso que se estableciera una congregación de María en cada uno de sus colegios, que las fiestas en honor de la Madre de Dios se celebraran en ellos con el mayor esplendor y que los niños fueran en tales ocasiones recreados con grandes festejos, de modo que por todos respectos las amaran y desearan singularmente. Sabed,, les decía, que nada os dará tanto consuelo en la hora de la muerte como el haber sido devotos de María. ■ Nadie se Regaba á él sin recibir encargo muy encarecido de acudir confiadamente á María Auxiliadora, al mismo tiempo de ser obsequiado con una medalla ó imágen de la misma advocación. No contento icón ser apóstol de esta devoción de los predestinados, quiso que también lo fueran los religiosos de su Instituto, recordándoles las palabras de María á Santa Brígida : Labora ut filii tui sint etiam filii mei; esto es, Trabajad para que sean verdaderos hijos de María todas las personas que están á vuestro cuidado. Y les agregaba : « No perdáis jamás la confianza en la tierna y especial protección de nuestra Madre clementísima, por grandes que sean las dificultades que se os presenten, particularmente en el ejercicio de vuestro ministerio sacerdotal; poned todo asunto en sus manos con la seguridad de que, si conviene á vuestra propia salvación y á la gloria de Dios, os escuchará. » No es éste el lugar de referir los mil preciosos episodios’ que manifiestan á las claras el celo ardiente con que trabajaba por inspirar la devoción más viva y sincera hacia María. Sus biógrafos nos refieren gracias tan extraordinarias obtenidas por él con tal devoción que ha Regado á merecer el nombre de taumaturgo del siglo. Nos limitaremos á referir el hecho siguiente (1): (1) Véase Don Boico. Amenos y preciosos documentos sobre sn santa vida y admirables obras, por un Coo > rador SalesunO. — 14 — Llegó una vez á Don Bosco una pobre madre conduciendo de la mano á un hijo ciego. Sin hacer caso de las personas que se hallaban presentes, postróse de rodillas á los pies del santo y le dijo: « Soy una madre desgraciada. Después de muchas oraciones , Dios me dió esre hijo y ahora me lo priva de la vista. Al fin de dos años de o-peraciones, los médicos concluyen por declarar que no hay medio de sanarle y que es menester resignarse. Señor, lie procurado resignarme, pero imposible: el sacrificio es demasiado grande. No me puedo persuadir do que Dios envíe tamañq, desgracia á esta inocente criatura; y lo que más me aflige es el pensamiento de que quizá quiera castigar en él las faltas de sus padres. Si así fuese yo sería la mujer más desdichada del mundo.» Y con decir esto el llanto le embargó la palabra. Dejóla Don Bosco desahogar un tanto su dolor y luego con gran caridad trató de alentarla. « ¿Habéis ya rogado á la Santísima Virgen para que os sane á este querido angelito? le preguntó. ¿No sabéis que Dios puede haber permitido su enfermedad para probaros, hacerle objeto de su misericordia y glorificar á su Santísima Madre? Llamad, pues, en vuestro favor á María Auxiliadora y persuadios de que ella sabrá hacer lo que no es posible á los médicos. » Estas ptilabras no bastaron á calmar la indecible angustia de aquella mujer. « Yo no partiré de aquí, replicó, sin que antes le haya dado su bendición á mi hijo. Una a-miga mía me ha asegurado que habiendo ella caído enferma, la bendición de V. la había sanado. ¿Y por qué yo he de dudar que otro tanto suceda á mi hijo? Si la sola sombra de San Pedro bastaba á sanar á los enfermos, enderezar á los cojos y dar vista á los ciegos, ¿por qué no he de esperar lo mismo de la bendición de otro ministro del Señor ? Don Bosco la miró maravillado de tan firme confianza, y luego « Os engañáis, le dijo, yo no soy más que un débil instrumento en manos del Señor. No es de mí do quien debéis esperar la bendición sino de Dios, mediante el poderoso patrocinio de María Auxiliadora. » La pobre madre no decayó de ánimo, y ranto persistió en su empeño que Don Bosco hizo arrodillar al niño, le bendijo, le dió una medalla de María Auxiliadora y renovó su exhortación de poner toda confianza en la Reina del Cielo. Pocos días después la madre con su hijo perfectamente sano se presentaba de nuevo ni siervo de Dios. « Los médicos del hospital ine habían dicho que mi hijo había de quedar para siempre ciego exclamaba, sin poder qontener las lágrimas de emoción y alegría. Yo los desafio ahora á encontrar otro niño que tenga mejor vista que el mío. ! Ah! Señor, yo no sé cómo manifestar, pnr tanto favor, las debidas gracias á María .\u-xiliadora. » Don Bosco le respondió: « Dad una buena y santa educación á vuestro hijo: esa será la mejor y más justa expresión de reconocí-miento que de vos espere María. » Gracias de María Auxiliadora Viva María SS. Auxiliadora! Bnonos Aires, setiembre 15 de 1892. Muy Revdo. Señor: Cumplo con un sagrado deber, publicando los admirables efectos de la bondad de nuestra piadosa Madre María SS., que se dignó socorrerme y librarme de muerte inminente y dolorosísinia. Hacia la mitad del mes de mayo caí gravemente enferma y atormentó baiime continuos y atroces dolores que no me dejaban descansar ni de día ni de noche. El médico, después de haber tentado- inútilmente contrarrestar la fuerza del mal que cada día más se agravaba, declaró que mi enfermedad era’ mortal y no quedaba ya esperanza de vida. Llamóse luego al sacerdote de la parroquia de San Carlos de Almagro y el 23 de mayo fuéronme administrados ¡os SS. Sacramentos de la Confesión, Comunión y Extremaunción. Después de cumplidos estos deberes religiosos el mismo sacerdote que me asistía, para consolarme e inspirarme confianza, me habló de los prodigios que suele hacer María SS. invocada bajo el título de Auxiliadora de los Cristianos y me aconsejó recibir su santa bendición. En efecto se abrió mi corazón á la esperanza y recibí por primer» vez la bendición de María Auxiliadora. Al día siguiente . 24 de mayo , celebrándose con extraordinaria devoción la fiesta do María Auxilio de los Cristianos, en mi parroquia de San Carlos, pedí al sacerdote que me visitaba me diera de nuevo la Bendición de la SS. Virgen, con promesa deque si alcanzaba la gracia de mi curación barí» publicar esta nueva bondad de nuestra buena Madre en el Boletín Saleslano. ¡ Oh gracia singular! desde el momento que recibí la bendición empecé á experimentar una mejora extraordinaria, que fué ere ciendo de tal manera que á los pocos días me encontré restablecida. El médico estañando el cambio tan repentino declaró milagrosa mi curación. De la misma manera las personas que me rodeaban y que se habían juntado conmig® — To- para pedir á María SS. su auxilio, admiradas por la gracia tan pronto concedida, me acompañaron en agradecer á nuestra soberana Auxiliadora el beneficio recibido. Sirva pues esta declaración mía no sólo para pagar mi deuda de gratitud, sino para estimular á los demás fieles á recurrir con fe y amor á la poderosa Reina del Cielo en toda necesidad. Encomiéndome á sus oraciones y tengo el honor de ser S. >8. & JUANA B. de AlmedA. Copia del certificado médico. El médico suscrito certifica haber atendido á Doña Juana de Almeida á consecuencia de una oclusión intestinal ( cólico miserere), de la cual salvó después de quince días de un modo milagroso y para constancia espido el presente. Buenos Aires, agosto 31 do 1892. Firmado: Francisco Sarmiento. Almagro, Calle Kivadavia 4007. ♦ * # Méjico, riov. lo de 1892. Sr. Presl). Don Miguel Rúa, Tarín. Muy Sr. mío de mi respeto: El día dos de julio de %ste año me atacó una enfermedad pulmonar que pocos días después revistió un carácter de gravedad tal que puso en inminente peligro mi vida y aun se me administraron el Sagrado Viático y la Extremaunción. ………………….. En ese estado invoqué de corazón á Mana Auxiliadora y por su intercesión obtuve la salud; pues á fines del mismo més declinó mi enfermedad de una manera favorable, á mediados del siguiente entré en plena convalecencia , y ahora estoy en mejor salud que antes de enfermarme. Profundamente agradecido por tan señalada merced y deseando dar un testimonio público de mi gratitud á María Auxiliadora ; he de merecer á Vd. se sirva publicar la presente en el Boletín Salesiano, por lo cual le quedará reconocido su afmo. atento servidor Q. B. S. M. Manuel Montenubio. Buenos Aires, 24