Diciembre 1887

Boletín Salesiano. Diciembre 1887 AÑO II. – N. 12. Sale una vez al mes. DICIEMBBE 1887 BOLETÍN SALESIANO Instruyó al pueblo y divulgó todo lo que había hecho. Buscó las doctrinas útiles y escribió documentos rectísimos y llenos de verdad. Las palabras de los sabios son como punzas o clavos, que penetran profundamente, y nos fueron dadas mediante nuestros maestros por el único pastor. (Eclesiastés XII, 9, 10 y 11) El peligro, Sto. Padre, está todo en la continua difusión de los libros infames; y para poner un dique a este mal inmenso, yo no veo otro remedio, que la fundación de una imprenta Católica, puesta bajo el patrocinio de la Santa Sede. De esta manera, no haciéndose esperar nuestras respuestas, podremos con mayor ventaja descender al campo de la lid y responder con feliz éxito a las provocaciones de los apóstoles del error. (Sales) No se engañaría mucho quien intentase de atribuir principalmente a la prensa malvada, todos los males y la deplorable condición de las cosas, a la cual hemos llegado actualmente…, los escritores católicos deben con todas sus fuerzas volverla en bien de la sociedad. (León XIII) La prensa periódica sometida a la autoridad jerárquica, revestida del espíritu de Jesucristo, viene a ser un poder inmenso: ilumina, sostiene la verdad, hace desaparecer el error, salva y civiliza; es casi una forma de apostolado sublime. (Alimonda) ROMA LIBRERÍA SALESIANA – TURÍN. SARRIÁ (Barcelona) – BUENOS AIRES – MONTEVIDEO – NICTHEROY – (Sevilla) UTRERA LECTURAS CATÓLICAS DE BUENOS AIRES ÚLTIMAS PUBLICACIONES Retrato de perfección cristiana. Portentos de la gracia, y de la caridad en la vida del Bienaventurado Fr. Martín de Torres de la Orden de Santo Domingo, e Observantísima Provincia de S. Juan Bautista, Retrato de maravillas Fr. Martin hijo de la del Nuevo Reino del Perú. Escribióla en su Sacro Diario Dominicano impreso en lengua castellana por el M. R. P. Presentado Fr. Alfonso Manrique, de la misma Orden, Definidor que fué en el Capítulo General por la misma Provincia, é hijo del convento de S. Pablo de Valladolid. Consagrada a la Excma. Señora Condesa de Villahumbrosa y Castronuevo, Marquesa de Quintana. Un op. en-32° Pes. 0 80 Dicha y Desdicha. Los dos Caminos por Matilde-Bourdon. Un opuse, en-32 ……….. » 0 80 i Valentín ó la vocación contrariada. Episodio contemporáneo por el sacerdote Don Juan Bosco, traducida por un cooperador salesiano. Un opuse, en-32 …… » 0 60 SILESIA» TFUWW Catálogo IVEetódico JOVEN INSTRUIDO ÍS M BÍCTICA DE SÜS BEBERIS Y EN LOS EJERCICIOS DE LA PIEDAD CRISTIANA – SEGUIDO del Oficio de la SS. Virgen, del Oficio de Difuntos y DE LAS VISPERAS DE TODO EL AÑO . por el Sacerdote juW io|é0 Un tomito en-32. El ejemplar: 1 Peseta. Encuadernado en tela inglesa ………… Peset. 1,40 — — media piel 1,40 —- — piel ……………. 1,60 — — corte dorado 2,60 — __ chagrín, corte dorado ………. 4,00 « Esta obrita está dividida en tres partes. En la primera encontraréis todo lo que debéis practicar y lo que debéis huir para vivir cristianamente. En la segunda se encuentran reunidas las principales oraciones, que están en uso en las parroquias y en las casas de educación. La tercera, en fin, contiene el Oficio de la Santísima Virgen, las Vísperas de todo el año y el Oficio de Difuntos. Encontraréis además un pequeño diálogo sobre los fundamentos de nuestra santa relunon católica, adaptado al tiempo en que vivimos. Añadimos al fin una corta colección de canciones espirituales. ‘ « Queridos míos, os amo con todo mi corazón, y me basta que seáis jóvenes para que os ame tanto. Conservad cuidadosamente en vuestro corazón el tesoro de la virtud; con ese solo sois bastante ricos y estáis en posesión de todos los demás, pero si lo perdéis, llegaréis a ser los más miserables y desgraciados del mundo. . « Que el Señor os acompañe siempre, y os haga la gracia de poner en práctica mis consejos, para que. podáis aumentar la gloria de Dios y salvar vuestra alma, único fin que me he propuesto conseguir al escribir este librito ». ( El Autor ) Catálogo Metódico —• Clase 1, Teología — Categoría VIII, Ascética. : ‘ i AÑO II. – N. 12. Sale una vez al mes. DICIEMBRE 1887 BOLETÍN SALESIANO Debemos ayudar a nuestros hermanos a fin de cooperar a la difusión de la verdad. (III S. Juan, 8) Atiende a la buena lectura, a la exhortación y a la enseñanza. (I Tim. IV, 13) Entre las cosas divinas la más divina es la de cooperar con Dios a la salvación de las almas. (S. Dionisio) Un amor tierno hacia el prójimo es uno de los más grandes y excelentes dones, que la divina bondad puede hacer a los hombres. (El Doct. S. Franc. de Sales) Cualquiera que reciba a un niño en mi nombre, recibe a mí mismo. (Mat. XVIII) Os recomiendo la niñez y la juventud; cultivad con grande empeño la educación cristiana; proporcionadles libros que enseñen a huir el vicio y a practicar la virtud. (Pío IX) Redoblad todas vuestras fuerzas para retraer a la niñez y juventud de las insidias de la corrupción y de la incredulidad y preparar de esta manera una nueva generación. (Leon XIII) ->• DIRECCION en el Oratorio Salesiano. — Calle Cottolengo N’ Turro (Italia) i<- Sumario. — A S. S. Leon XIII. — Breve de S. S. con motivo de su Jubileo Sacerdotal. — Los Salesianos en el Jubileo del Santo Padre. — Los Salesianos en Trento. — Los Salesianos en Inglaterra. — Carta Argentina. — Gracias de Maria Auxiliadora. — ’f Exploración de la Tierra del Fuego. — Felicitación. _ A. S. S. LEON XHI en ocasión de su JOileo Sacerdotal los Salesianos j sus Cooperadores. Estos dias, que son para Vos, oh Santísimo Padre, ocasión de santo regocijo, vienen a ser también argumento de fiesta para todos vuestros hijos, esparcidos por el haz de la tierra. Y mientras se dice con el coro de los ángeles « Gloria a Dios en el cielo, y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad, » sentimos en nuestro ánimo un sagrado deber de dar gracias al Señor por haberse dignado obrar con Vos y por Vos, oh Santísimo Padre, tantas y tan magníficas cosas. Sí, en este solemne momento los ojos y corazones de todos, dirígense a Roma y al Vaticano ; y a Vos que teneis la rara dicha de contar los dias de Vuestro Pontificado con los beneficios que derramáis sobre los hombres, aplauden todas las naciones 7/ os piden la bendición que puede salvarlas. Es una porfía de afecto, es una manifestación de fe, es una lección para el siglo que puede convencerse una vez más de que las fuerzas del infierno no pueden prevalecer contra las augustas y venerandas llaves de s. Pedro. Nosotros, Salesianos, con todos nuestros Cooperadores, con el considerable número de nuestros niños, nos presentamos entre la multitud de creyentes para repetir, llenos de inexplicable contento, el grito de los amorosos hijos al más virtuoso de los Padres : Ad multos annos, ■ Santísimo Padre, ad multos annos! En Vos los Salesianos no solo reverencian al Representante visible del Pontífice eterno, no solo aplauden al gran Pacificador de los pueblos, sino también reconocen, despues de Dios, con gratitud inmensa a su principal Bienhechor, a su generoso Patrono, a su validísimo Sostén. Y nosotros como hijos agradecidos venimos a obsequiaros conmovidos y enternecidos. Y no tan solo los que en Europa se encuentran más cercanos disfrutando de los efectos de Vuestra mucha bondad, sí que también los de la lejana Patagonia, que, llamados al conocimiento de lo verdadero por generosos Misioneros, poseyentes la palabra del Apóstol y el valor de los mártires, en sus diferentes idiomas, en la sencillez y fervor de neófitos, 142 -= mientras se postran con su ardiente pensamiento a Vuestros ■ pies, os dan gracias por la caridad paternal con que los amais; la cual, así como para ellos fue el principio de la fe, será también prenda de salvación eterna. ¡Oh qué espectáculo tan grandioso! Por Vos todos los pueblos toman el camino de Roma, de aquella Roma de los Pontífices, que siempre, pero especialmente en Vuestros dias, es Luz intelectual llena de amor para todas las naciones católicas y para las que un día fueron triste causa de llanto al corazón de su madre la Iglesia, y que ahora os dan a entender el acento tan deseado que exclama arrepentimiento y pide perdón. i Nuestra santa madre la Iglesia es siempre generadora y fecunda! ¡Siempre vigorosa y feliz cuando parece más perseguida y próxima a sucumbir! Y a Ja manera que en un tiempo, recordando un magnánimo Predecesor Vuestro, bastaba que se pronunciase al siglo León el. Grande, así vendrá un dia que las naciones agradecidas, repitirán también Vuestro venerando nombre, y será símbolo de bondad, de sabiduría, de esplendor, de victoria. Puesto que Vos, más dichoso y magnánimo que el Primero, no fué solamente, a uno de los enemigos del nombre cristiano a quien habéis vencido y domado, sino a muchos. Habéis encontrado una Europa desordenada y llena de confusión: tronos destrozados y sumergidos en gravísimos peligros, pueblos revueltos y agitados por un prepotente é insaciable deseo de comodidades y placeres. Todo amenazaba ruina. Y un enemigo sumamente audaz, confiando en una mentirosa promesa, más astuto, salido de las cavernas infernales, la Masonería, tentaba de derribar tronos y altares, instituciones y fe, y sobre la humanidad desolada prometíase un fácil triunfo, conduciendo a las naciones por el camino que iba a parar a una nueva y más peligrosa barbárie. Y Vos, como Samuel que velaba por la salvación de Israel, conmovido ante los males que afligían a la humanidad, habéis' adivinado que Roma papal habría sido nuevamente vida, salvación y gloria de las gentes. Vos, con palabra adornada de sabiduría y majestad, con la antorcha de la fe en la mano, habéis renovado el grande y prodigioso milagro del mar de Libertades, cuando para esta Europa indócil y soberbia habéis varias veces invocado y obtenido la paz. Con mucha razón cantando el himno a los santos Cirilo y Metodio, decíais como inspirado por Dios: Quae dedit princeps, dabit ipsa semper Roma scdutem. ¡Plegue al Señor, oh Santísimo Padre, que lleno de sabiduría y gloria, podáis a-tender aún por muchos años al gobierno espiritual de la Iglesia católica, y recoger en Vuestro operoso Pontificado muchas palmas, a más de las que habéis ya recogido. Prenda suave de esto deseo nos es la confianza ilimitada que deseáis ponga todo el mundo en la Virgen Inmaculada, invocada especialmente con el hermoso título del Rosario. Corone, pues, Ella de rosas Vuestra veneranda cabeza, habiéndola ya los impios coronado de espinas, y os dé el consuelo de ver un dia arrepentidos y postrados a Vuestros augustísimos pies, a tantos pobres hijos extraviados, y por último que os conserve aún mucho tiempo para bien de la Iglesia, amor y reconocimiento de los pueblos y para la eterna salvación de las almas. ¡Viva el Pontifice Leon XIII! ¡ Viva el Pontifice del S. Rosario! Breve de S. 8, con motivo de si Jubileo Sacerdotal LEON XIII, PAPA A TODOS LOS FIELES DE JESUCRISTO QUE VEAN LAS PRESENTES LETRAS SALUD Y APOSTÓLICA BENDICION. El dia primero del año próximo Nós ce-lebrarémos, si Dios quiere, la solemnidad de Nuestro Jubileo sacerdotal, y con este motivo todas las naciones del universo se conmoverán a impulsos del mayor júbilo; de todas suertes y por maneras maravillosas, en medio de esta dificultad de los tiempos, todos Nos envían a Nós, que hemos sido colocado por voluntad divina sobre la Silla sublime de San Pedro, testimonios solemnes de su fe, de su amor, de su respeto y de sus felicitaciones. Estos testimonios Nós los aceptamos para referirlos a Dios, que nos consuela en Nuestra tribulación y al que Nós rogamos sin cesar que bendiga al rebaño del Señor, que le - 143 - sea propicio y que le otorgue la paz y la concordia deseadas desde hace tanto tiempo. Conmovido ante estas pruebas públicas de amor y de piedad tradicional, y defiriendo a los ruegos que se Nós han dirigido al objeto de que todos estos hijos obtengan de su padre alguna ventaja para su dicha eterna, Nós hemos decidido abrir los tesoros de la Iglesia, de cuya dispensación Dios nos ha encargado. Por tanto, y en virtud de la misericordia de Dios, y apoyándonos en la autoridad de sus Apóstoles San Pedro y San Pablo : A todos y a cada uno de los fieles de Jesucristo ele uno y otro sexo que vengan a Roma en peregrinación con motivo de Nuestro Jubileo sacerdotal, y a fin de demostrar ostensible y públicamente en nombre de sus pueblos su piedad y su respeto, y de tributar con su obediencia el honor debido a la suprema autoridad que Nos ha sido confiada por Dios; asimismo a todos los fieles del uno y del otro sexo que sigan y acompañen con el espíritu y el corazón las susodichas peregrinaciones; como también a todos aquellos que de cualquiera manera que sea presten su concurso para el buen y feliz éxito de estas piadosas peregrinaciones, Nós otorgamos en el Señor la indulgencia plenaria y la remisión de sus pecados, tanto para el día de Nuestra indicada solemnidad como para el dia de fiesta que seguirá a la novena de oraciones renovada, a voluntad de cada uno, en el tiempo abajo designado, si antes del dia de Nuestro Jubileo sacerdotal, esto es, el Io de Enero próximo, hicieren una novena en el tiempo que se -fije para las audiencias de estas peregrinaciones; si además, despues de verdaderamente arrepentidos, confesados y alimentados con la santa Comunión, visitan, sea su iglesia parroquial, ó bien cualquiera otra, ó un oratorio público, ofreciendo a Dios piadosas preces por la concordia de los príncipes cristianos, la estirpacion de las herejías, la conversión de los pecadores y el triumfo de Nuestra Madre la santa 1-glesia. Además, a todos aquellos y a cada uno de los contritos por lo menos de corazón que celebren las novenas de oraciones arriba expresadas, en cualquier dia que sea, de estas novenas, Nós remitimos, en la forma usada por la Iglesia, trescientos dias de penitencia que les hubieran sido impuestos ó que debieran de cualquer modo. Y Nós permitimos que todas estas indulgencias y cada una de ellas, por este año solamente puedan ser aplicadas a las almas detenidas en el Purgatorio, no obstante cualesquiera cosa en contrario. Nós queremos, en fin, que a los ejemplares aun impresos de las presentes Letras, firmadas por un notario público cualquiera, y provistos del sello de una persona constituida en dignidad eclesiástica, se les dé la misma fe que se daría a las presentes Letras si éstas fueren exhibidas ó mostradas. Dado en Roma, cerca de S. Pedro, bajo el Anillo del Pescador, el dia i° de Octubre de mdccclxxxvii , décimo año de Nuestro Pontificado. '* (L. + S.) M. Card. Ledoghowski. LOS SALEEMOS en el Jubileo del Padre Santo. Los Salesianos están ocupándose también para concurrir del mejor modo posible al faustísimo Jubileo del Padre común de los fieles. Además de las varias composiciones latinas é italianas que se mandaron ya a su SS. lima, el Obispo de Parma, tomarán también parte en la Exposición Vaticana con sus dones. Van representados por un centenar de volúmenes, trabajo de su tipografía y librería. Entre ellos figuran : la Filosofía, la Historia y las Letras en el concepto de Leon XIII, obra magnífica y ejecutada con suma perfección; una cajita , un hermosísimo cuadro caligráfico , una estola bordada por las Hijas de María Auxiliadora y una rara interesante colección zoológica , botánica , mineralógica proveniente de las Misiones de la América del Sur. Y no solo los Salesianos de Europa sí que también las Misiones de la Patagonia, confiadas a ellos por el Santo Padre, se preparan a festejar de un modo particular dicho solemne jubileo. Con tal fin las Asociaciones del Sagrado Corazón de Jesús, las Hijas de María, los Colegios de niños y niñas dirigidos por los Salesianos é hijas de María Auxiliadora, han preparado un Album hermosamente dibujado y una carta geográfica que contiene los tres vastísimos valles del Rio Negro, Limay y Neuquen y de todo el territorio de la Patagonia setentrional, desde el Rio Colorado hasta el Chubut: muchos trabajos bordados por las alumnas de sus Colegios y por las Indias recientemente convertidas. Los Salesianos han hablado a los salvajes bautizados recientemente, del Papa, Cabeza de todos los Cristianos y de sus Bodas de Oro y también — 144 — de la necesidad de unirse al inundo católico para presentarle el homenaje de reconocimiento enviándole objetos y trabajos de su industria primitiva. Y hé aquí que en poco tiempo se recogieron preciosas y finísimas pieles de guanaco, cuadrúpedos rumiantes de la grandeza del ciervo, sin cuernos, y con finísima lana blanca y bermejiza ; dos hermosísimos y finísimos tapetes de colores variados, formados con varias pieles y plumas del pecho de avestruz americano; una blanquísima y rara piel de cisne patagónico, industriosamente trabajada con muchos dibujos y cosida con los tendones de los mismos animales, que los Patagones cogen con la famosa Boleadora. Una especialmente, más hermosa por su finura y dibujo, está destinada para ponerla debajo del escritorio del Santo Padre. Son trabajos de los Indios Pampas que habitan el Valle del Rio Negro y de los Thehuelches, que viven en las orillas del Rio Santa Cruz en la Patagonia meridional. Hay también otros tejidos de la misma lana de guanaco, que hilan las Indias, tiñen con yerbas y tejen sobre un telar de palos y baquetas, que manejan con mucha lentitud y paciencia. Una colección de preciosos objetos de plata entre los cuales figura una taza, trabajada con martillos de piedra, y que perteneció al cacique Shayuhueque , en un tiempo el dueño más rico del desierto; un juego de estribos macizos de pura plata, con estrellitas del mismo metal y una brida de cuero adornada con cascabeles de plata. Este trabajo revela la natural industria del Indio Araucano de Chile, acostumbrado a comunicar con sus vecinos de las Cordilleras Argentinas. Otra colección muy variada de collares formados con cuentas de plata, engarzadas muy curiosamente , adorno que las niñas Indias suelen llevar colgado al pecho, en los pulsos y pies; pendientes, sortijas y alfileres, todo de plata. Hay también un idolito ó amuleto que los salvajes llevan colgado al cuello para granjearse el cariño del mal Espíritu ó Gualichú. Tiene la figura de un hombre, con los brazos y piernas abier tas a manera de una rana. En las Tierras del Fuego, donde los Misioneros Salesianos han penetrado ya, encontraron a aquellos infelices habitantes en medio del más completo salvajismo, mal mantenidos y peor vestidos. Se mantenían tan solo de raíces silvestres, de moluscos que recogen en las playas del mar, y de focas, cuando consiguen pescarlas ; están cubiertos con. un pedazo de piel de guanaco ó de foca, que no les llega a la mitad del cuerpo. Y esto en un clima húmedo, frió y lluvioso, por cuyo motivo casi todos mueren antes de llegar a 10 años. Entre los objetos que exponen y que pasarán despues al Museo de Propaganda, hay : una muestra de dos piraguas ó canoas (Annaú) de haya, entrelazadas con pedazos de piel de foca, nervios, tendones y juncos: empegado todo con el j ugo de un arbusto muy común en aquellas tierras; el casco está formado de ramitos de haya cortados longitudinalmente y doblados en forma de arco. La piragua ó canoa es la casa del salvaje Yayan, quien, por la costumbre que tiene de vivir en ella acurrucado , casi pierde la de caminar por tierra. Ofrecen también algunos arcos con tendones de animales y flechas con punta de piedra y de vidrio; carcajes que contienen pieles de foca; arpones de hueso de ballena, cuchillos de madera, instrumentos todos de caza y pesca con que se alimentan. Además algunos collares formados con la piel de las garras de pájaros, engarzados con un nervio pequeñito, los cuales están reservados a las viudas ; otros collares de pequeñas conchitas de mar, adorno de las joven-citas, que también por allá son ambiciosas, a pesar de su poco aseo. Algunos trabajos de junco que los Feguines usan para el trasporte de sus pocos objetos en su vida, por lo ordinario nómada. Este pequeño museo será presentado al Sumo Pontífice por Mons. Gagliero, que vino desde allá a Italia, para obsequiar al Príncipe de la Iglesia en nombre de todos sus compañeros de apostolado. LOS SALESIANOS EN TRENTO (Austria). El día 15 de Octubre fueron recibidos en la estación de Trento, por varios distinguidos bienhechores , los Salesianos destinados para encargarse de la dirección del Asilo de huérfanos de aquella ilustre ciudad. La Voce Cattolica, en su número 117 anunciaba su llegada, con el siguiente artículo : « Desde el sábado próximo comienza para este ciudadano instituto un período de vida nueva. Despues de tantos deseos é instancias el Consejo de la Congregación de Caridad obtuvo actuar , con el válido intervento del limo. Sr. Obispo, el tan recomendado proyecto de nuestro Excmo. Señor Alcalde, es decir, de confiar la dirección interna del referido instituto a una Sociedad religiosa. Entre otras muchas la más adaptada a nuestro objeto era sin duda alguna la tan extendida ya en Italia, España, Francia y América del Sur, cuyo fundador es aquel hombre de Dios, Don Bosco y que del santo Obispo de Ginevra toman sus hijos el nombre de Salesianos. » Considerando, pues, que los niños de dicho Asilo deben recibir una educación, sea literaria ó artística, ¿que instituto podría encontrarse más adaptado que el de D. Bosco, siendo hecho precisamente para tal fin? Lo muestra bastante claro la casa-madre de Turin, donde además de las escuelas de Ia y 2a enseñanza, tienen grandes talleres de sastrería, zapatería, herrería, carpintería encuadernación y tipografía. » Esto en Turin solamente, sin contar con otras muchas casas montadas en la misma forma. » Además de esto los Salesianos se ocupan en abrir Oratorios festivos, de los cuales tienen tres 145 -- pitra niños en Turin. Podemos, pues, esperar que dichos sacerdotes emplearán también en nuestra ciudad aquella actividad poi1 la educación de la juventud, que tanto les honra y hace sean estimados y deseados en todas partes. Confiarnos asimismo que esto no será más que el primer paso que les conducirá más tarde a abrir en nuestro imperio muchas otras casas, pudiendo de este modo llenar por completo el objeto santamente humanitario que en su obra se proponen. » Por lo de ahora son tres que tomarán posesión del mencionado Asilo : el M. R. Sr. Don Pedro Pumo como Director, el Rdo. acólito D. Simón Visintainer como Vice-director y el Sr, D. Eugenio Baú en cualidad de asistente. Mientras anticipamos la bienvenida a esta primera compañía de Salesianos que se establecerán entre nosotros, no podemos menos de hacernos intérpretes de todos nuestros conciudadanos, manifestando los sentimientos del más vivo reconocimiento que todos profesan al limo. Sr. Obispo, al Excmo. Sr. Alcalde, al ilustre Consejo de la Congregación de Caridad y a todos los que tomaron parte en hacer florecer una institución tan hermosa, como es la del Asilo de huérfanos de esta ciudad. » L0§ SlLEShWS El iMLWWl Hace ya algunos años que muchos piadosos católicos de Inglaterra pedían con instancia a nuestro amado Padre I). Bosco se dignase mandar allá a sus Salesianos, a fin de fundar asilos para los niños huérfanos y abandonados, que, sobre todo en Londres , son muchos y muy infelices. Pasan los dias vagamundeando por los barrios más corrompidos de la ciudad ó en el campo, y con frecuencia, llegada la tarde, se ven obligados a pedir un poco de paja para poder pasar la noche en aquellas hediondas Work-Houses, frecuentadas por la gente más perdida y viciosa de la capital. El corazón de Don Bosco, siempre pronto a acudir en auxilio , especialmente de la clase pobre, esperaba tan solo poder reunir el personal necesario y la ocasión favorable para acceder a tan piadosos ruegos de los católicos ingleses, y esta propicia ocasión se le presentó finalmente. Una señora católica de piadosísimos sentimientos y llena de celo, hacia ya algún tiempo , habla hecho construir una iglesia dedicada al Sagrado Corazón de Jesús, en uno de los barrios de Londres, llamado Battersea. Allá, pues , una numerosa población siente mayor necesidad de auxilios espirituales, puesto que son insuficientes los esfuerzos de los pocos sacerdotes ingleses con que cuentan, si bien virtuosos y celantes; por cuyo motivo dicha señora ofreció a Don Bosco la referida iglesia y las contiguas escuelas, con el terreno necesario para nuevas construcciones que más adelante se harán. Muchas y graves dificultades se presentaban al principio de esta fundación y el venerando sacerdote titubeaba en decidirse a la empresa; pero por fin prometió hacer los preparativos, siempre que en ello fuese de acuerdo el Soberano Pontífice. La piadosa señora recurrió inmediatamente al Papa, el cual no solo permitió que se hiciese todo lo que se imploraba sino que además externó su vivísimo deseo en que los sacerdotes de D. Bosco fuesen a la mencionada capital. Para todos los católicos son sagradas las palabras del Vicario de Jesucristo, y mucho más sus órdenes ; pero para D. Bosco es sagrado también cualquier deseo suyo y por consiguiente la aceptó de buen grado y condescendió por consiguiente a las instancias de la buena señora. Los Salesianos, pues, están ya para abrir su primera casa en Inglaterra, y uno de ellos , el Rdo. Señor Dr. D. Francisco Dalmazzo, párroco en un tiempo del Sagrado Corazón de Jesús en Roma, salió para la capital del Reino Unido a fin de examinar y conocer todas las particularidades necesarias, que servirán de norma a los sacerdotes que deberán administrar la iglesia y dirigir las escuelas. Por la siguiente carta que a continuación insertamos podrán enterarse nuestros Cooperares de las últimas noticias. Amadísimo Padre en J. G.: « He complido ya mi misión. He visitado todo con calma y ponderación, he hablado extensa-sámente con el Obispo , limo. Sr. Butt, y parece que todas las dificultades se han allanado. Gracias sean dadas al adorable Corazón de Jesús. Sí he tardado tanto en escribirle fué porque el limo. Sr. Obispo tuvo que ausentarse de ésta para la consagración de una iglesia. Hoy, pues, doyle una precisa y detallada relación de todas las cosas. Dicho Sr. Obispo me acogió con una caridad y bondad verdaderamente paternales, y me aseguró que todas las dificultades estaban allanadas. El mismo escribió y habló con el párroco limítrofe, quien está dispuesto a cederlo todo, tan pronto como nosotros nos presentemos. Lo visité también yo y dióme a entender lo mismo, añadiendo que el peso de los años no le permitia soportar tanto trabajo. » Nuestro limo. Sr. Obispo me encargó saludar respetuosamente a Don Bosco, así como supli-carie se digne mandar cuanto antes sus hijos salesianos, porque la necesidad es urgente. Le pregunté que cual deseaba más que viniese, un Irlandés ó un Inglés, y me contestó que le era indiferente, si bien la población de Battersea se compone casi toda de Irlandeses y por consiguiente confiaba en el buen acierto de D. Bosco. » Esto por lo que toca al Obispo. Pasando ahora a la iglesia le diré que toda la parte exterior es de hierro, y la interior de madera. Esto no debe causar maravilla alguna, pues aquí casi todas las iglesias católicas están hechas por este estilo. La nuestra es provisional y tiene ya necesidad de reparación en los vidrios y parte externa. Las escuelas son hermosas, espaciosas y tienen mucha luz. » El terreno es amplio, todo cercado, y mide unos 2500 metros, que en Londres no es cier - 146 — tamente poca cosa. He observado que se podría, con el andar del tiempo , hacer muy bien una hermosa iglesia, una casa contigua, y tener dos patios distintos, uno para los internos y otro para los externos. Las escuelas son frecuentadi-simas. He visto en la escuela y en el patio 250 entre niños y niñas, teniéndose aquí las escuelas mixtas. Hay muchos pobres, casi todos artesanos y trabajadores de la fábrica de gas. Hay también católicos de buena posición, que podrán ayudarnos mucho. A poca distancia de la iglesia se halla una estación. Es la más grande de las 150 que hay en esta capital y pasan por ella cada 24 horas mil seiscientos trenes. Es un espectáculo maravilloso el ver contemporáneamente cruzarse hasta diez trenes. « Concluyo con una circunstancia que le será muy grata y es que nuestra parroquia está situada donde en tiempos de Enrique VIII se hallaba el jardín del B. Tomás Moro, el cual tenia su casa en la parte superior del Támesis, y todos los dias de verano despues de haber ayudado a Misa pasaba el rio sobre un pequeño bote y venia a desayunarse en el referido j ardin, donde se recreaba por algún tiempo. Es, pues, un lugar santificado por la presencia de un mártir de la fe, el cual, esperamos, protegerá nuestra Misión. « Dígnese, amadísimo Padre, darme su bendición y créame siempre in Corde Jesu suhijo afmo., Q. B. S. M., Francisco Dalmazzo, Pbro. » Londres, 21 de Octubre de 1887. Tres Salesianos salían en dirección a Londres el día 14 de Noviembre. CARTA ARGENTINA Mons. Cagliero en San Nicolás. Almagro (Buenos Aires) 16 de Octubre de 1887. Garmo. y venerabilísimo Padre D. Bosco : Acércase el tiempo en que nuestro queridísimo Mons. Cagliero , dejándonos quizá por algunos meses , tendrá el indecible gusto de ir a esa y la dicha de abrazar a V. R., nuestro bueno y amadísimo Padre. ¡Oh! ¡ quién pudiera contemplar desde cerca el santo abrazo que se darán este Pastor de la Iglesia y su carísimo Padre y Patriarca de los Salesianos i abrazo que recuerda al vivo el felicísimo encuentro del Virey de Egipto José con su amadísimo Padre, el gran Patriarca del pueblo de Dios. Pero vengamos ahora al fin de esta cartita, que no es otro sino el de hacer saborear anticipadamente a V. R., al Oratorio entero y a todos los Cooperadores el inmenso regocijo que en esa se sentirá por la llegada de Monseñor. Yo digo entre mí: Si se hizo y se hace tanta fiesta en estas tierras extrangeras por una breve visita de este Obispo salesiano ¿ qué no harán sus Hermanos y amigos? ¿qué su queridísimo Padre? En estos últimos dias tuve la gran dicha de acompañarlo a todas las casas de esta Inspectoría Argentina, y por todas partes su llegada fué causa de fiestas y regocijos inefables. Me limitaré a referirle brevemente la última de estas visitas que Monseñor hizo a la casa de S. Nicolás y. a los colonos italianos que demoran esparcidos por estos alrededores. Es esta una narración que debería hacer Don Riccardi, pero necesito que este testigo de vista pueda confirmar a viva voz todo lo que yo en estas líneas describo a toda prisa. Tan pronto, pues, como se supo que Monseñor había llegado al Colegio comenzaron a venir a visitarlo aquellos buenos colonos, no dejándole un momento libre durante los primeros dias. Monseñor conmovido por tanta cordialidad invitó a todos a comer con él, con los Salesianos y niños del Colegio, de suerte que improvisó una fiesta sumamente hermosa y cordial. Despues de la comida, mientras los niños gritaban por el patio llenos de contento y alegría —• ¡ Viva Monseñor! ■— aquellos buenos amigos lo rodeaban con singulares muestras de afecto. Entonces él comenzó a animarles a que se resignasen con la voluntad de Dios, por la grandísima desgracia que en la noche precedente habían tenido en los campos , a causa de la muchísima escarcha que había caído , quemándoles las viñas , patatas y todo lo que tenían en sus huertas y prados, pero bien pronto’ le interrumpieron diciéndole uno de ellos: — No es de esto, Monseñor, no es de esto que nosotros deseamos oírle hablar. Dominus dedit, Dominus abstulit. El es dueño de todo. Sit nomen Domini benedictum. Nosotros deseamos que nos hable de S. S. lima., que es nuestro amado Obispo , que nos hable de su Misión, de la terrible caída , de las fiestas que le hicieron en Chile, etc., etc. Todas estas cosas las hemos leído en el Boletín y ¡cuántas veces hemos llorado ! ¡ qué dias tan tristes pasamos ! Desearíamos, pues , ahora que lo tenemos con nosotros , oirlas contar a S. S. a fin de referirlo después a nuestras familias y pasar de este modo santamente las noches. Monseñor condescendió muy gustoso a la invitación y, sentándose en medio de aquellos verdaderos amigos del corazón, áun concediendo que él era para ellos como su Obispo, pues fué el primer misionero salesiano que les instruyó, así como fueron también ellos los primeros americanos que acogieron a los Misioneros Salesianos, doce años ha, empezó a referir la peregrina historia de su última misión. La misión del Ghichinal, las bárbaras costumbres de los Indios del cacique Sayuhueque , su docilidad en obedecer, la completa conversión de toda la tribu, las otras misiones; Malbarco con todas sus particularidades, todo, todo fué narrado por Monseñor a aquellos buenos y sinceros amigos, quienes, con su larga barba, estaban como estáticos oyéndole hablar y de cuando en cuando no podían contener algunas lágrimas que llenos de conmoción derramaban. Pero cuando llegó al triste episodio de su caída del caballo comenza 147 — ron a hacerle un sin fin de preguntas. Monseñor se ingeniaba para responder brevemente a todos y asi poco a poco los condujo desde la cabaña de D. Lucas Becerra hasta los horribles pasos de los Andes, despues a Chillan entre las ovaciones populares , luego a Concepción, Santiago, Talca, Valparaíso, narrándoles un poco de todos y de todo. Hacia ya dos horas que hablaba y parecía iba a concluir , cuando uno de los que allí estaban le interrumpe con mucha gracia, haciéndole la siguiente pregunta : — Dispénseme S. S. lima., dijo, yo desearía saber adonde fueron a parar aquellos dichosos zapatos que, según leimos en el Boletín , perdió S. S. el segundo dia de la salida cuando iba por aquella peligrosa montaña, y por cuyo motivo se vió obligado a hacer su ingreso triunfal en Chile con las pobres zapatillas. — Sí, si, cuéntenos, cuéntenos S. S. lima, todo eso, añadieron todos. Monseñor maravillado de que el Boletín no hubiese dicho nada de esta aventura, quiso completar entonces la historia de los famosos zapatos. — Aquellos zapatos , pues , les dijo, fueron a dar en las manos de un pastorcito de los Andes, el cual, creyendo fuesen de mujer, los ofreció a la primera que encontró por el camino, dicién-dola : « i Cuánto me da Vd. por estos bonitos zapatos ? » La mujer que, por las hebillas de plata y medias de color violado conoció eran del señor Obispo, llena de admiración exclamó : ¿ Qué es lo que dices muchacho ? ¿Y tienes valor para venderlos? ¿No ves que es un sacrilegio? Esos zapatos son del Obispo, dámelos, pues. » Pero como el niño no quería dárselos sino le ofrecía algo, dióle lo que le pedia con el único fin, como ella decía, de evitar la profanación de unos objetos tan preciosos. Entonces aquella buena mujer se propuso atravesar aquella montaña tan escabrosa y fatal durante dos dias seguidos , hasta que por último llegó a Chillan, donde, sintiendo en extremo no haber hallado al señor Obispo, entregó el lio a aquellos buenos frailes Franciscanos, recomendándoles de mandarlo cuanto antes a Monseñor, lo cual hicieron puntualmente. Al concluir esta relación faltó poco no estallase una descarga de aplausos a la valerosa cristiana de Malbárco, a la cual ellos dieron, y con razón, el título de heroína, digna de ser propuesta como modelo de piedad evangélica. Monseñor se despidió despues de sus amigos y colonos, prometiéndoles les devolvería muy pronto las visitas, para cumplir lo cual tenia que emplear dos dias, pues nuestros colonos italianos búllanse esparcidos por estos campos, que tienen de superficie unos 200 kilómetros cuadrados. El primer dia nos acompañó el señor D. Tornatis, que hace ya doce años vive en medio de aquellos buenos amigos de los Salesianos, y no solamente sabría llevarnos con los ojos cerrados a casa de cada uno, sino también se atrevería a precisar los metros que hay de distancia entre una y otra casa y hasta los pasos que cada uno de ellos debe dar para venir a oir misa en nuestra capilla; y sé que no son pocos los que tienen que andar una legua para acudir a las sagradas funciones, a las cuales no faltan nunca. La primera cosa que visitamos fue el terreno que los colonos nos regalaron para erigir, en medio de sus casas y cabañas, una hermosa iglesia dedicada a María Auxiliadora. Dicho lugar gustó muchísimo a Monseñor y lo juzgó muy adaptado por su posición estratégica , consolándose muchísimo cuando supo que estos colonos van separando todos los meses el fruto de sus sudores, no para cambiar sus pobres cabañas en casas espaciosas, sino para tener pronto la dicha de elevar una casa al Rey del Cielo, casa que es su sueiño dorado.. Despues empezamos a visitar las casas y cabañas de los Montaldo , Lanza , Ponte , Parodi, Vigo, Cámpora y otros. En todas encontramos la misma fisonomía , es decir , la más católica que pueda desearse, y diré también la más sale-siana. No faltan en sus casas los cuadros religiosos y especialmente la imagen de María Auxiliadora. Tienen también el retrato de D. Bosco y el de Mons. Cagliero, colocados siempre en un puesto honroso. Monseñor se asombraba ante semejante escena que se repetía en todas las casas, y sin embargo esto era muy poco en comparación de otros retratitos vivientes que cada casa poseía. Me refiero a una turba de niños y niñas que alborotaban la casa con sus inocentes juegos. Maravillóse Monseñor cuando preguntando a aquellos buenos padres de familia si podría esperar que alguno de aquellos angelitos llegaría a ser hijo de D. Bosco, le respondieron: Pues ¿ cómo no ? alguno seria poco, todos, todos se los regalaríamos a Don Bosco y a María Auxiliadora. ¡ Oh qué felicidad tan grande para nosotros si así sucediese ! Cierto que al oir esto, V. R. no podría menos de figurarse que nos hallábamos en el primer siglo de la Iglesia, ¿ no es verdad ? Cuando se piensa que aquella buena gente no se contenta tan solo con palabras sino que también procede a las obras, como lo estamos viendo desde doce años a esta parte, no podemos menos de amar más y más a aquel Dios que sabe sacar plantas tan fecundas de una tierra tan estéril como es la América, donde una grandísima parte de pobres italianos naufraga desgraciadamente en la fe. Pero lo que de un modo especial sorprendió dulcemente a Monseñor fué una antigua capillita de Ntra. Señora de la Guarda de Génova, que en un rinconcito de una pobre sala de D. Juan Montaldo, guardan todavía como si fuese una reliquia. — Es delante de este altarcito, decía el Sr. Montaldo, que en aquellos malos tiempos pasados, en que todavía no estaban los salesianos, ninguno podia confesarse ni oir un sermón, y esto ya por la mucha distancia de la parroquia y ya también por la escasez de sacerdotes que entonces había; es precisamente aquí que los primeros colonos de estas tierras se reunían por la noche todos — 148 — los domingos, y, despues de haber rezado el santo Rosario, se cantaban las Vísperas, haciendo uno de sacristán, otro de hebdomadario, este de cantor, aquel de organista etc. ¡ Oh qué tiempos eran aquellos ¡ — Hermosísimos tiempos , añadió Monseñor , tiempos que os han hecho dignos de merecer la gracia de tener entre vosotros los primeros Salesianos y de ser nuestros más fervorosos Cooperadores. A Monseñor cogíale la noche sumamente cansado de tanto hablar y bendecir, puesto que el mejor regalo que ellos le pedían era una bendición , que recibían siempre de rodillas; pero salia lleno de inexplicable consuelo de sus casas prometiéndoles que saludaría en su nombre a D. Bosco y al Sto. Padre. Al dia siguiente por la mañana Mons. Cecca-relli, canónigo y párroco de la ciudad, siempre amigo y protector de los Salesianos, quiso tener el gusto de acompañar a nuestro Monseñor en las visitas que hizo a las casas restantes , ofreciéndole con dicho fin un hermoso y cómodo coche. R.epitiéronse las mismas escenas del dia anterior, la idéntica fe cristiana desplegóse vivamente ante nuestros ojos, el mismo amor a Don Bosco y a los Salesianos, amor que ellos procuraban demostrar, obsequiando en mil maneras a nuestro amado Monseñor, despidiéndose del cual, no solo no se contentaban con besarle el anillo, sino que querían además aceptase su óbolo, sabiendo que no podia efectuar su viaje a Italia sin la limosna de los Cooperadores. En una familia (la del Sr. Ponte) Monseñor encontró un cuadro verdaderamente encantador. El caro Sr. Ponte había hecho venir desde muy lejos a sus hermanas , primos y parientes, de suerte que apenas Monseñor hubo puesto los pies en su casa cuando de repente se vió rodeado de unas treinta y seis personas, todas vestidas como si fuese dia de fiesta, ti manera de una bellísima corona de rosas, de las cuales la más hermosa era la anciana madre del señor Ponte que, fuera de sí por la noble visita recibida, se ensoberbecía entre sus hijos y nietos. El Sr. Ponte ofreció a Monseñor las primeras fresas de su huerta y el más exquisito vino de su viña, suspirando de cuando en cuando por Don Bosco: « ¡Oh si estuviese aquí! » decía. Monseñor maravillábase aún más, cuando veía a toda aquella gente de rodillas en el suelo, con la cabeza descubierta , implorando la bendición para ellos y para sus niños, que le presentaban delante. Fué entre esta gente que Monseñor no tuvo más remedio que olvidarse de que hacía poco tiempo había estado en Chile . pues estos buenos colonos dábanle una muestra de piedad, que en vez de chilena podría llamarse celestial. Y no crea , carísimo Sr. Don Bosco, que yo exagere algo al describirle estas escenas. Nada de eso. Hé aquí una prueba más. Al anochecer de este segundo dia Monseñor visitaba la casa-cabaña de otro colono, distante unas tres millas del Colegio. Allá encontró a la mujer del colono que hace ya dos meses vése obligada a guardar cama, abandonada de todos los médicos, pero no de María Auxiliadora , cuya imagen tiene siempre al pie de la cama con dos velas encendidas. Pues bien; además de esta desgracia, aquel pia doso colono tenia todos los campos quemados por la escarcha. Monseñor había comenzado a dirigirle algunas palabras para consolarlo, pero bien pronto hubo de quedar sorprendido cuando oyó al colono que le decia : —■ Monseñor, yo estoy resignado, ó mejor dicho, contento. —- ¿Contento, decís? ¿Cómo se entiende esto?-- Quiero decir que si el Señor me hubiese favorecido con tanta abundancia de uvas y patatas ¿ quién sabe cómo yo le habría correspondido ? ¿ quién sabe cómo me habría servido de sus dones? Luego es mejor haya sucedido así, y por consiguiente estoy contento. — . No es preciso tener tanto amor de Dios para sentirse conmovido a una escena de fe tan viva, por cuyo motivo Monseñor y todos nosotros concluimos el dia con el corazón lleno de indecible consuelo. Si alguna cosa hemos podido desear y que completaría nuestro sumo regocijo, sería la presencia de nuestro amadísimo Padre. ¿Me entiende V. R. ? Sí, esto solo deseábamos, que V. R. hubiese podido ver con sus propios ojos cuántos y cuán buenos hijos le ha dado Dios Ntro. Señor en medio de estos desiertos y remotísimos pueblos. Pero hágome ya de cargo que fui demasiado prolijo y sin embargo ¿ cómo podría pasar por alto todas estas escenas , que son tan hermosas para un cristiano, y tan consoladoras para un Salesiano ? Monseñor llegará, Dios mediante, a esa en los últimos dias del próximo mes de Noviembre ó en los primeros de Diciembre. Él sabrá añadir lo que falta a esta relación y le dirá que allá en los barrios y campos . de S. Nicolás de los Arroyos, hay una especie de oásis en el gran desierto espiritual americano, una especie, diré aún, de Paraíso terrestre, del cual por la bondad de Dios, tienen actualmente las llaves sus pobres hijos Salesianos, oh carísimo Don Bosco. Todavía dos palabritas y concluyo. No se olvide de rezar una Ave Maria a la Sma. Virgen Auxiliadora por todos estos buenos colonos, a fin de que perseveren en la santidad y no los venza el demonio que tanto les odia y les hace cruda guerra. Dígnese también enviarnos, si no pronto, pues seria exigir demasiado, al menos no muy tarde, a nuestro queridísimo indispensable Monseñor. Sí, que lo tengan, se lo disputen cuanto quieran todos los hermanos y amigos , pero... ay de nosotros si esto fuese para siempre. Él es nuestro: res clamat ad Dominum, luego... Bendiga, pues, siempre a todos estos americanos, sus queridos hijos, y especialmente al pobre pero de V. R., Afmo. y obligadísimo, hijo en J. C. Q. B. S. M., Santiago Gostamagna, Pbro. — i 40 —— Oradas de feria Sma. limitadora. i. M. Rdo. SeSot: Se ve palpablemente que María Sma. Auxiliadora obtiene de Dios Ntro. Señor iodo lo que quiere. Desde el momento que se recurrió a Ella, el enfermo D. José Botto empezó a mejorar notablemente, ó mejor dicho, milagrosamente. Por cuyo motivo doy a Vd. en su nombre las gracias y le aseguro que dicho Señor se halla sumamente reconocido por la gracia recibida. Quedo de V. S. S. Q. B. S. M., José Reineri. II. Rdmo. SeSor: A la mayor gloria de Dios y aumento de la devoción a María Auxiliadora, me tomo la libertad de referir hoy a N. Pi. la gracia recientemente recibida por la intercesión de nuestra querida y amorosa Madre. Hacía ya más de tres meses que una grave y peligrosa enfermedad me tenia obligado a guardar cama, cuando una piadosa Señora me aconsejó a recurrir a María Auxiliadora, yendo además ella misma a pedir para mí la bendición a ese hermoso Santuario. Despues de dicha bendición empezó a mejorar y ahora me hallo en disposición de ir a esa y dar gracias a mi celeste Bienhechora. Acoja, pues, la más grata y reconocida expresión de S. S. Q. B. S. M. Antonio Perrone. III. Una joven de índole dulce, dócil y afectuosa fué engañada por el mundo muy a pesar suyo; sin embargo siempre deseó quedar libre del lazo que tan tristemente la tenia ligada. Habiendo oido hablar un dia de los milagros que obraba la Sma. Virgen, bajo el título de María Auxiliadora, se encomendó a Ella con todo fervor rezando todos los dias una Ave Maria. Hizole más adelante una promesa diciendo que si la libraba de las peligrosas ocasiones en que hallaba, la daría un reloj de oro, con la cadena también de oro. La Sma. Virgen dignóse escucharla, y poi’ medio de una piadosa señora y de un Obispo, pudo romper la cadena que por tres años obligábala a caminar por el sendero de la perdición. Retiróse en un asilo, donde deseaba concluir sus dias, pero Dios dispuso que volviese al lado de su madre. Allí, despues de veinte meses, pasados en el ejercicio de las virtudes cristianas , y de haber sido la edificación de su pueblo, murió el 14 de Junio del corriente año, teniendo en sus manos la imágen de María Auxiliadora, a la cual invocó hasta el último momento de su vida, pronunciando con indecible fervor su santísimo y dulcísimo Nombre. EXPLORACION DE LA TIERRA DEL FDE&O. (Continuación) 2o En marcha. — Los guanacos. — Un toldo indiano. — Camino fatigoso. El dia 2 de Diciembre , muy temprano, subí a una altura con el fin de descubrir, sirviéndome de un anteojo de larga vista, los toldos de los Indios, con los cuales nos habíamos entretenido el dia anterior; pero no vi más que unas cuantas nubecillas de humo por la orilla del mar y, hácia el occidente, alguno que otro guanaco huyendo a todo escape como perseguido de alguien. Nos pusimos de nuevo en marcha, y, pasada una colina, bajamos a un valle distante unas tres millas de allí, donde tropezamos con otra manada de guanacos que tranquilamente se apacentaban, mientras al oriente divisamos muchísimas nubes de humo que parecía se levantaban de la tierra. Nosotros creimos fuesen los Indios del dia anterior, que, quizá no creyéndose tan seguros, hubiesen abandonado aquel lugar, encendiendo fuegos por el camino a fin de señalar de esta suerte la presencia de personas sospechosas por sus campos. Bien pronto tuvimos que costear una grande laguna de agua dulce, a cuya extremidad .vimos algunos guanacos y perros. A las 11 recorrimos la parte izquierda de otro vallecito, de unos 250 metros de largo, y, a la distancia de medio kilómetro divisamos dos toldos y dos Indios que nos estaban acechando. Nosotros nos paramos é hicímosles algunas señales amigables que no comprendieron, y cuando intentamos aproximarnos, se echaron a correr hácia el medio dia. Llegamos, pues, adonde tenían colocado su pequeño toldo , no terminado aún , y vimos en él mayor perfección y solidez que en los anteriores. Tenia unos 4 metros de ancho por 5 de largo, y lo habían rodeado de un pequeño foso , cuya tierra excavada habíanla puesto alrededor para sostener con más seguridad los palos. El mueblaje consistía én una pequeña canasta de paja, un posai de piel, un peine de ballena y un pequeño hueso que sirve para formar la punta de las flechas que es de piedra , ó de vidrio que encuentran en las playas del mar. El aspecto de aquel valle era el de una gran laguna cubierta de aguas estancadas y de altísimas yerbas. Tuvimos que bajarnos del caballo, poner otra vez los equipajes sobre los hombros y tomar por las riendas a nuestras caballerías, que con dificultad podían caminar a causa del mucho fango. Empleamos 4 horas y media en pasarla, y cuando por fin se trató de cargar otra vez los animales, el Jefe de la expedición hizo tirar por tierra el arroz, la harina, y en un palabra, cuanto juzgó no sernos absolutamente necesario. Durante la noche — 150 — nos vino encima un discreto temporal, y como no habíamos levantado las tiendas, tuvimos que repararnos del viento y de la lluvia como mejor pudimos. Nos pusimos en camino al amanecer siguiendo siempre la misma dirección y teniendo el mar a nuestra izquierda. El cielo se mantuvo nubloso y, despues de algunas horas de camino, se levantó un viento bastante fuerte, acompañado de una abundante lluvia. Habríamos deseado llegar el mismo dia al cabo Sunday, lo cual no nos fue posible a causa de lo mucho que llovía. Vivaqueamos , pues , siempre con el agua, por la orilla derecha de otro torrente que serpenteaba en la llanura del Norte de dicho cabo. 3o Cabañas abandonadas. — El cabo Sunday. Objetos europeos por las orillas del mar. — Memoria de la expedición Poper. La anchura del nuevo riachuelo podía aproximativamente llegar a 25 metros, mientras su profundidad variaba de uno a dos, y la corriente era muy poco impetuosa. Descubrimos en aquel lugar las pisadas de un pie indiano, así como las de un tigre, animal que hasta entonces no habíamos encontrado por aquellos parajes. Al anochecer oímos los ladridos de algunos perros por las faldas de una colina, hácia la parte occidental de nuestras tiendas. En la duda de que allá hubiese. algunos Indios, fueron enviados dos soldados para explorar, llevando orden de no pararse ni- hacer frente en caso que se sublevasen. Volvieron de allí a media hora sin haber visto otra cosa más que algunos perros salvajes. Pasamos una noche muy tranquila habiéndose calmado el viento y cesado la lluvia. El dia siguiente amaneció con una espléndida aurora que parecía invitarnos a proseguir adelante. Dirigímonos , pueg , hacia el cabo Sunday , y cuando nos hubimos aproximado, hallamos varios toldos abandonados, prueba de que solian los Indios frecuentar aquel lugar por razón de la caza y pesca. Rodeamos el referido cabo , y llegados al Sur, en un recodo formado por la configuración del Cabo mismo, encontramos papeles, vestidos viejos y pedazos de lata., indicios seguros de que por allí había habitado gente civilizada. Abandonamos la ribera marina dirigiéndonos inmediatamente hácia el mediodía por un sendero practicado probablemente por los mismos Indios. De allí a poco encontramos algunos obstáculos que nos obligaron a dar la vuelta y tomar otra vez nuestra antigua dirección del Este. Seguimos adelante por una llanura que se halla entre la orilla del mar y una altura de terreno, hasta las 5 de la tarde, hora en que nos acampamos a los pies de una pequeña colina. Fue entonces que vimos por primera vez, a lo lejos, despues de tanto tiempo, una pequeña nave de tres palos que bordeaba hácia el Norte. Venia quizá del Pacífico y por el estrecho de La Maire, probablemente seguía el rumbo de Montevideo. Pasamos la noche sintiendo siempre el murmurio monótono de las olas, que batían en los enormes peñascos que adornan la ribera. Al amanecer del dia siguiente, el termómetro señalaba cuatro grados sobre cero. Salimos muy tempranito y en vez de seguir la costa, tomamos de nuevo el sendero indiano que iba a dar a la referida altura. En la parte baja encontramos algunos señales de pies de caballo. A las nueve de la mañana vimos algunas piedras, muy bien dispuestas y, sobre ellas, la siguiente inscripción : Expedición Poper. 4o Un vado difícil. — Un soldado en el rio. Gomo a unos seiscientos metros más adelante nos impidió el paso un rio muy impetuoso, que en tiempo de bajamar, calculábamos tendría unos ciento veinte metros de anchura por tres de profundidad. Mandamos a algunos exploradores para reconocer si el desagüe de dicho rio ofrecía algún medio de pasaje, pero no habiéndolo hallado, tuvimos que dirigirnos hácia el Occidente y seguir por la orilla izquierda. El álveo es muy grande, quizá por las mareas y frecuentísimas lluvias. Las orillas, muy arruinadas, están con frecuencia empantanadas , por lo que teníamos que hacer no pocas veces muqhos rodeos. El espacio comprendido entre la orilla del rio y la altura que costeábamos es el más rico de pastos que hemos encontrado, y en el invierno debe ser el lugar preferido de los guanacos. Seguimos siempre al lado del rio hasta un sitio que estaba muy cerca de la referida altura y en la cual dividíase en dos brazos. El primero, de unos veinte ó treinta metros de ancho, lo. atravesamos pasando la carga en el bote de goma a fin de evitar que se mojasen los víveres y vestidos; llegados al segundo, se hicieron pasar algunas mulas con el sargento Rozas y el cabo Diaz. Fué también con ellos el señor doctor, el cual se sirvió del mencionado bote de goma. El soldado José Ordenes , montado sobre una muía, tentó también de pasar, pero llegado a la orilla del Sur se cayó al agua y se habría ahogado indudablemente sino se hubiese agarrado a las bridas de la cabalgadura. Habíase trasportado ya una buena parte de nuestras vituallas , cuando al pasar por un sitio muy peligroso se rompió la barca por una parte donde se hallaba puesta una bolsa. En otra travesía sucesiva se rompió la cuerda trasversal que va de una a la otra orilla del rio, a la cual estaba asegurado el bote, y se corrió grave peligro de perderlo. En vista de lo cual el Jefe resolvió volverse atrás y buscar un vado mejor, prefiriendo emplear un poco más de tiempo antes que perder los víveres y exponer la expedición a un fracaso cierto. Fué, pues, preciso comenzar nuevamente la ardua operación de pasar otra vez a la parte opuesta todo lo que se hábia llevado a la otra orilla, sin excluir las mulas , ovejas y etc. Concluimos a las 8 de la noche. ¡ Qué aspecto presentaba aquella noche nuestro campamento ! Todo era un desorden. La mayor parte de la ropa y los equipajes estaban mojados y colocados bajo las tiendas que habíamos levantado a los pies deuna altura. Llovió toda la noche, y por la mañana hasta las nueve. Continuando el mal tiempo,. — 151 - resolvimos descansar durante lodo aquel día enviando a algunos soldados a ver si podían buscar un vado más practicable , quienes volvieron a las tres de la tarde con la buena noticia de haber encontrado un paso mucho más cómodo a unas tres millas de distancia. 5o Varios accidentes en el pasaje del rio Rosas. A las 7 Ij2 de la mañana del dia siguiente, emprendimos nuestra marcha. Subimos a la altura que nos venia acompañando siempre, y al atravesarla, divisamos a la derecha de las faldas de una colinita un hermoso lago, que tendría como unas dos millas de ancho. No fuimos a explorarlo porque teníamos prisa de pasar el rio. Bajamos a la ribera por una especie de barranco y nos dirijirnos al vado , buscando como mejor podíamos los sitios más secos y fáciles de pasar. Llegamos a las 11, y despues de un cuarto de hora, pusimos mano a los trabajos necesarios para el trasporte. El rio tiene por aquel sitio setenta y cinco metros de ancho con un canal en la costa de unos tres metros de profundidad por 40 de ancho y con una corriente de casi tres millas. Pasaron primero a nado la mitad de los soldados y algunas muías : se ató despues el bote cargado a la cola de un caballo, a fin de llevarlo hasta la orilla con no poca dificultad. A la orilla opuesta un soldado tenia cuenta de las mulas y otro se ocupaba en descargar los objetos de la barca a medida que llegaba a la orilla. La pobre muía iba y volvía prestándonos el servicio de un buen marinero. Entre los prime-meros que tentaron de pasar el vado fué el soldado José Ordenes, quien, llegado a la mitad del rio , sucedióle lo mismo que la vez pasada corriendo en ésta grandísimo peligro de ahogarse. Otro incidente hízonos sufrir también aquel dia. Despues de unos veinte viajes entre idas y venidas al rededor del rio, la muía, se cansó y túvose que poner otra en su lugar, la. cual, si bien era bastante mansa, sin embargo, al llegar a la orilla opuesta con la barca atada a la cola, se espantó de no sé qué cosa y comenzó a correr desesperadamente por el campo, a riesgo de hacer trizas el bote y comprometer de este modo el buen éxito de la expedición. Por fortuna la muía en su corrida desesperada, no tropezó con ninguna peña y se paró muy pronto pues de lo contrario habría causado no pequeños males. A las 7 de la noche habíamos pasado todos y en nuestros rostros trasparentaba la legítima satisfacción de haber vencido una dificultad, de la cual dependió quizá el mal éxito de la expedición Poper. Felicitamos merecidamente al sargento Rozas por la actividad que demostró en favor de todos al pasar el referido peligroso vado, que quisimos distinguirlo con su nombre llamándolo paso Rozas , mientras bautizamos la barca, que tantos servicios nos hizo, con el nombre de S. Ambrosio, pues precisamente en aquel dia celebraba la Iglesia la fiesta de tan gran Santo. El valle que se extiende a la derecha del rio es muy pobre de vegetación y frecuentemente está sujeto a inundaciones , pues así lo demostraban los numerosos pantanos, troncos y ramos de árboles, esparcidos por su superficie, y sin duda arrancados de algún hosco por la furia de las olas. (Se continuará). F elicitacion. Don Juan Bosco, sus hijos Salesianos y sus numerosos niños aprovechan con sumo gusto la propicia ocasión de las próximas Pascuas de Navidad y del Fin de año, para felicitar a todos los Cooperadores deseándoles las más electas bendiciones y toda clase de prosperidades. La Comunión que, por privilegio Pontificio, harán en sus Iglesias en la noche de Navidad los Salesianos y todos sus niños, la aplicarán al Divino Niño Jesús a fin de que se digne derramar abundantemente sobre nuestros bienhechores muchas gracias celestiales, y les conceda un felicísimo año con la perseverancia en el bien. Con aprobación de la Aut. Eclesiástica - Serente MATEO GHIGLIOSE Tarín, Í887 — Tipografía Salesiana. ÍNDICE DEL AÑO 1886, Octubre. La voz de los Misioneros en la Patagonia pág. 1 El Corazón de Jesús y la niñez................» 3 La iglesia del Sagrado Corazón en Roma . » 4 Noticias de la Patagonia......................» 5 Carta de Paysandú.............................» 6 Una abjuración.............................. » 7 Don Bosco . en Milán..........................» 10 Gracia de María Auxiliadora 12 Colegio de N. S. del Carmen en Utrera . . » ib. Noviembre. El Corazón de Jesús y los triunfos déla Iglesia » 13 Carias de la Patagonia........................» 15 Conferencias en Busto Arsicio y en Casale Litta » 18 Gracias de María Auxiliadora . . . » 19 Historia del Oratorio de S. Francisco de Sales » 20 Cristianos a la prueba........................» 21 El catolicismo y Matilde Serrao . . . . » 22 El secreto de la Confession ....... 24 Diciembre. Felicitación..................................» 25 La palabra del S. Padre.......................» ib. El Corazón de Jesús y la bienaventuranza del dolor ......................................» 26 Misión por las riberas del Rio Negro ...» 28 Oración a María Santísima.....................» 36 Un sordo-mudo en Lourdes......................» ib. n Enero. Carta de D. Bosco a los Cooperadores y Cooperadoras ............ pag. La misión salesiana para la America ...» Colegio Pió de Villa Colon ....... El cumplimiento de un voto ó sea la consagración de la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús » Aviso ............... Febrero. Llegada de los Misioneros salesianos a Monte v. » La difusión de los buenos libros . ... » Breve noticia necrológica del Sr. D. Diego Ma Santiago, insigne Cooperador salesiano del colegio de Utrera .................... . » Nuestras misiones. I. La Tierra del Fuego . » II. Entrevista de un hijo de Sayuhueque con Mons. Cagliero III. Salida de los misioneros para las Cordilleras y Tierra del Fuego ...... IV. Bautismos de Indios.............» V. La bendición del Santo Padre . . » VI. Correspondencia del Brasil ...» Vil. Carta de un ilustre y antiguo misionero » Marzo. El Jubileo sacerd. del Sumo Pont. Leon XIII » La fiesta de S. Francisco de Sales y la Conferencia de los Cooper. Salesianos en Turin » Nuestros misioneros. I: El adios . . . . » II: El viaj e ........... El Corazón de Jesús y el remedio para uno de los más tremendos males sociales ...» Noticias déla Tierra del Fuego y de la Patagonia » Gracias de María Auxiliadora............» Historia del Oratorio de S. Francisco de Sales » Abril. Carta de D. Bosco La fiesta de s. Francisco de Sales en los Talleres salesianos de Sarria (Barcelona) . » Historia de los Cooperadores salesianos. Su objeto, origen, progreso y organización . » La fiesta de s. Francisco de Sales y conferencia de los Cooperadores salesianos en el colegio de Utrera................... Viaje de nuestros misioneros.......... » Carta del Brasil........................» Historia del Oratorio di s. Francisco de Sales » Mayo. La consagración de la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús . . ....................» El mes de mayo dedicado a María Sma. Auxiliadora ...............................» Carta de la América................... » Historia de los Cooperadores Salesianos , . » Carta de Caracas (Venezuela)............» Historia del Oratorio de S. Francisco de Sales » Gracia de María Auxiliadora........... » Noticias de la casa de Bordigliera Torrione (Italia)» Valentín ó la vocación contrariada . . . . » Avisos a los Suscritores................» Junio. Fiesta en Roma con motivo de la consagración de la iglesia del Sdo. Corazón de Jesús . » Carta de Sarria (Barcelona) ....... El teólogo Margotti ................. . » La Guardia de Honor y el Jubileo sacerdotal del S. P. Leon XIII....................» Los misioneros salesianos en Chile ...» Salida de los Misioneros para Chile ...» Sagrada función el dia de dicha salida . . » 37 38 41 42 44 46 48 49 51 52 53 54 55 58 ib. 59 60 1 8 10 12 ib. 13 ib. 14 16 18 19 ib. 23 ib. 24 25 26 27 ib. 29 31 34 35 61 69 70 71 ib. ib. 72 Gravísimo peligro a que se vió expuesto Mons. Juan Cagliero...........................» La Semana Santa en Jerusalen..............» Julio. Fiesta de María Auxiliadora en Turin...» Viaje á. Chile de los sacerdotes salesianos y de Mons. Cagliero. - Carta I: Desde Buenos Aires hasta Concepción ......... Carta II: Los Salesianos en Concepción » Carta III: Peligrosa caída de Mons. Cagliero » Fiesta de María Auxiliadora y conferencia de los Cooperadores Salesianos en los talleres y colegio de Sarria (Barcelona) ..............» Gracia de María Auxiliadora ....... Historia del Oratorio de S. Francisco de Sales » Aviso................................... » Agosto. ■ Devoción y gratitud.....................,.» D. Bosco festejado el dia de su santo en el 0-ratorio de s. Francisco de Sales .'...» Viaje a Chile de los Misioneros Salesianos y de Mons. Cagliero. - Carta III: Peligrosa caída de Mons. Cagliero......................» Carta IV: Viaje de Mons. Cagliero sobre las cordilleras y llegada a Concepción . » Gracias de María Auxiliadora ...... Historia del Oratorio de S. Francisco de Sales » Setiembre. Aviso ........................... . . . » D. Bosco y los Salesianos en la República del Ecuador ............................... » Noticias de Chile ........... El Corazón de Jesús y los consuelos de lo sobrenatural ........................ . » Historia del Oratorio de S. Francisco de Sales » Gracias de María Auxiliadora..............» Octubre. D. Bosco y las misiones salesianas . . . » Carta del Carmen de Patagones . .... » Pensamientos del Papa Leon XIII sobre el Catecismo para la buena educación de los niños » Exploración de la Tierra del Fuego y D. José Fagnano ............. Gracia de María Sma. Auxiliadora . . . . » Una madre y un hijo que ruegan por el Papa » Historia del Oratorio de S. Francisco de Sales » Valentín ó la vocación contrariada . ... » Noviembre. Aviso ................... Salida de los Misión. Sales, para el Ecuador » El santo Rosario y la carta del Padre Santo a los Obispos de Italia ......... Una grata y afectuosa visita a Don Bosco enTurin » Las ánimas del Purgatorio ....... Es tiempo de obrar........................» Exploración de la Tierra del Fuego y D. José Fagnano .......................... ...... Peregrinación de los obreros franceses a Roma » Historia del Oratorio de S. Francisco de Sales » Diciembre. A S. S. Leon XIII....................... » Breve deS.S.con motivo de su Jubileo Sacerdotal. » Los Salesianos en el Jubileo del Santo Padre » Los Salesianos en Trento..................» Los Salesianos en Inglaterra..............» Carta Argentina...........................» Gracias de Maria Auxiliadora..............» Exploración de la Tierra del Fuego ...» Felicitación..............................» ib. ib. 73 74 ' 79 82 84 86 87 88 89 ib. 90. 92 103 ib. 105 ib. 107 112 114 116 117 119 120 121 123 124 125 128 129 ib. 130 133 ib. 134 135 137 139 141 142 143 144 145 146 149 ib. 151 r familialis por el Sacerdote TRADUCIDO DEL ITALIANO AL CASTELLANO por el Dr. J?. G-il. Prim.era Par'te Un tomito en—32. — 2 pesetas el ejemplar. Nos es sumamente grato el anunciar este librito, pues fue uno de los primeros que anunció nuestra librería de Turin. Es un libro de oro, sumamente adaptado a los tiempos presentes en que a cada paso tropezamos con personas ignorantes, sumergidas en el error y negando por consiguiente todas las verdades de nuestra santa Religión Católica; por cuya razón no podemos menos que recomendarlo vivamente a nuestros Cooperadores, esperando nos ayudarán a divuL garlo, acogiéndolo con verdadero y singular entusiasmo. HISTORIA ECLESIÁSTICA páfá la Juventud Y UTIL a TODA CLASE DE PERSONAS por FUNDADOR DE LA CONGREGACION DE S. FRANCISCO DE SALES Cuatro opúsculos en-320, A Pesetas CATALOGUS EDITHffl LAHÁKB QUAB PRODIERUNT ex Typographia Salesiana 1 887 - EDITIONES NOVISSIMAE - 1887 Titi Livii Patavini Historiarum Liber secundus. Editio quinta...................................... Pes. 0 40 Titi Livii Patavini Historiarum Libri XXI et XXII. Editio quinta............................................ 0 40 Epitome Historiae Sacrae, Auctore C. F. Lhomond, Grammaticae studiosis praescriptum. Accedit lexicón latino Italicum. Editio octava..........................» 0 40 Thomae Vaüaurii Historia Critica Litterarum latinarum. Editio duodecima. Accedit -TCapspyov aliquot monumentorum latini sermonis vetustioris . . . . .»150 Opera, quae in illo recensentur, nullis expensis transmittentur in Italiam universam, atque ad terminos usque Italiae, si vero in alias regiones transmittenda sint, qui illa sibi volunt comparare, nobis iustum pretium tradi curent vel per litteras cautas, vel per syngrapham sive a publico epistolarum Diribitorio (giros postales), sive a publica Mensa nummaria (billetes de banco) acceptam eam-que omni missionis pretio solutam. — In Italia: Alia Librería Salesiana, Torino: In Gallia Librairies Salésiennes — Paris (Rue Boy er 28): Nice (Place d’armes, 1): Marseille (Rue des Romains 9): Lille (Rue Notre-Dame, 288) — In Hispania: Librería Salesiana. (Barcelona) - Sarria.