Diciembre 1893

Boletín Salesiano. Diciembre 1893 AÑO VIII-N. 12. Publicación mensual. DICIEMBRE de 1893 BOLETIN SALESIANO Quien recibiere á un niño en mi nombre, á mi me recibe. (SÍATH. XVHI.) Os recomiendo la ñinez y la juventud ; cultivad con grande esmero su educación cristiana ; y proporcionadle libroj que le enseñen á huir del vicio y & practicar la virtud. (Pio IX.) Redoblad vuestras fuerzas á fin de apartar á la niñez y juventud de la corrupción é incredulidad y preparar asi una nueva generación. (Leon XIII.) Debemos ayudar á nuestros hermanos á fin de cooperar ñ la difusión de la verdad. (III S. Juan, 8. ) Atiende A. la buena lectura, & la exhortación y & la enseñanza. (I Timoth. iv, 13.) Entre las cosas divinas, la más sublime, es la de cooperar con Dios E la salvación de las almas. (S. Dionisio.) El amor al prójimo, es uno de los mayores y más excelentes dones que la divina bondad puede conceder ó, los hombres. (El Doct. S. Fkanc. de Sales). —frg3( DIRECCION en el Oratorio Salesiano — SUMARIO. Advertencia. Felicitación á nuestros Cooperadores. La fe y bus enemigos capitales. Noticias de América. Buenos Adres. Colegio Pio IX. Un sermón del R. P. Laphitz. Perú. Lima. Talleres Saleaianos. El R. P. Miguel Unía. Agua de Dios. Una misión á los leprosos. Gracias de María Auxiliadora. Bibliografía. Sellos usados de correos. Historia del Oratorio de S. Francisco de Sales. Raterín (Poesía). Una carta fervorosa. Indico dol año 1893. ADVERTENCIA Rogamos á nuestros lectores v Cooperadores que cuando cambien de domicilio se sirvan avisarlo á la Casa salesiana del país ó ciudad en que viven, á fin de que puedan recibir el BOLETIN con regularidad v sin retardo. alie de Cottolengo N. 32, TURIN (Italia) )$>§-?— Conviene asimismo dar aviso del fallecimiento de cualquiera de nuestros Cooperadores, para hacerles los sufragios correspondientes. Bien que el BOLETIN SALESIANO se reparte gratuitamente á los Cooperadores del Instituto fundado por Don Bosco, los que quieran hacer la limosna del valor correspondiente á esta publicación, pueden mandar 3 pesetas á la Casa salesiana más próxima á su vivienda, en la seguridad de que será acogida con profundo agradecimiento y empleada en provecho de los niños más pobres y desamparados. — 178 — Felicitación á nuestros Cooperadores El Sr. Don Miguel Rúa, los Salesianos y los niños educados por ellos desean á todos sus bienhechores felices pascuas y año nuevo, en que Dios los colme de bendiciones y les conceda toda suerte de gracias. Los niños ofrecerán especialmente una comunión con este objeto, sin olvidar pedir cada día al Señor que llene de paz y consuelo á cuantos les ayudan á recibir educación cristiana y á a-prender un honrado oficio. LA FE y sus enemigos capitales El hombre necesita de la fe. No sólo lo manifiestan sus propias inclinaciones, sino que lo .confirma la misma debilidad y deficiencia de su razón en orden á sus necesidades morales más importantes. Y no hay pecado más grave que el pecado contra la fe, por lo mismo (pie no hay para tíl hombre don más precioso que ella. Así como sería el más horrendo de los crímenes sociales el de quien envenenase el airé, que es el primer elemento indispensable pará la vida, así no le hay peni? y más justiciable que el de quien corrompe la fe, que es el aliento de las Almas. Por desgracia como el mundo de hoy sen en extremo incrédulo ó indiferente, le es necesario al cristiano andar receloso, prevenido y suspicaz, eonio el viajero (pie poseedor de un rico tesoro t uviese que atravesar con él regiones infestadas por astutos y atrevidos bandoleros, apostados para arrebatárselo. La corrupción de las costumbres. El principal enemigo de la fe cristiana es la corrupción de las costumbres. Tarde ó temprano vacila el edificio de las creencias si socavan de continuo sus cimientos las cenagosas pasiones. El corazón depravado por ellas, empieza por desear que no sea cierto lo que le propone la fe sobre la existencia de Dios, sobre la inmortalidad del alma, sobre el juicio futuro, sobre las penas eternas, etc. Y con este mal deseo dase á buscar argumentos y conjeturas que le hagan por lo menos incierta su verdad, y una vez conducida la inteligencia á este terreno persuádese muy fácilmente de que son de ningún valor las pruebas ó testimonios en que dichos dogmas se le presentaban apoyados. El descarrío intelectual ordinariamente no es más que consecuencia del libertinaje moral. Uno cree comunmente, mientras no tiene interés en que sea falso lo que se le dice. En cuanto las pasiones alborotadas empiezan por insinuar y acaban por exigir la abdicación de la molesta creencia, cede ante ese alboroto el entendimiento que debía señorear; y entonces dicta á gusto de ellas este degradado soberano, nuevo símbolo de verdades que se adapte á los viles antojos de su plebe, ó que por lo menos no los contradiga. Los corazones limpios ven fácilmente á Dios en todas partes, y hallan muy plausible su ley y se gozan con delicia en la sumisión á su augusta soberanía ; pero los corazones sensuales y sucios rehuyen todo-esto con horror, como el ojo enfernm aparta de sí con enfado la hermosa luz que le hiere y mortifica. El trato con personas descreídas. A otro riesgo, no menos grave que el anterior, se ve expuesta boy día la fe de muchos católicos, que por él miserablemente la pierden ó por lo menos la sienten menguada y enflaqué-ádií. Tal es el frecuente trato y compañía con personas descreídas ó indiferentes ó abiertamente hostiles á nuestra santa religión. Tan común se nos ha hecho y faiiiiliar este modus vivendi, que exageradas ideas de tolerancia y de mutuo respetó nos llevan de continuo á trabar relaciones y aun amistades con quienes no pueden menos de influir desfavorablemente en nuestra — 179 — convicción personal. Y claro está que no nos referimos á las que impone la necesidad y justifica el deber ó autoriza alguna razón de grave utilidad, como quiera que en tales casos el contagio trae consigo su más eficaz preservativo, cual es la pura y sana intención favorecida por la gracia divina, sino á las relaciones de este género que frecuentamos por puro placer ó por no sé qué vana condescendencia con el espíritu del siglo, ó quizá, lo que fuera peor por despreocupación. Lógica es la pendiente por la que se baja por obra y gracia de tales amigos desde las cumbres luminosas de la fe á los tenebrosos valles del indiferentismo ó de la negación absoluta. Se principia tolerando, y quizá forjándose la ilusión de que á fuerza de tratarle podrá llevarse un alma á mejores caminos; se prosigue condescendiendo, y se mira ya como cosa muy natural y legítima que cada cual piense y viva en el mundo como le diere la gana, y se acaba conformándose del todo y rindiéndose á discreción, pues Dios no tiene costumbre de asistir con su gracia especial á los que de su libre voluntad y antojo se fian puesto en grave ocasión y peligro próximo de perderla. El que ama el peligro perecerá en él, advierte el texto sagrado. La malas lecturas. Otro de los continuos minadores y roedores de la fe cristiana en el corazón creyente es la perversa lectura. Lo que llamamos Devolución estaría aún por hacerse si no la hubieran preparado y organizado y ejecutado, antes que las armas materiales, los malos periódicos y los malos libros. Los perversos escritos rara vez se presentan con la franqueza de apellidarse tales, así como no hay ladrón que al llamará nuestra puerta ó al forcejar nuestra cerradura tenga la osadía de decirnos: « Abrid sin reparo, que soy un ladrón. » Muy al contrario; pues así como el ladrón suele recatarse bajo difraz de amigo ó de viandante ó de pordiosero, y aun tal vez de agente de policía y funcionario respetable de la autoridad pública, así ese otro ladrón doméstico se nos presenta ó con los atavíos de elegante estilo, ó con la grave majestad del sistema filosófico, ó con la recomendación ó insignia de documento legal, y hasta á veces con el místico aspecto de celo religioso. Abrir la puerta á este enemigo es entablar ociosa discusión con él. « Ya se lo que es, dice el vano y presuntuoso; á mí no me ha de hacer ningún mal. Tomo de lo que leo lo que quiero y nada más. » Tal es el crimen. Es el diablo gran discutidor, y sólo propone á los que quiere seducir, que acepten con él libre plática y disputa. A nuestros padres en el Paraíso les entró por ese lado, invitándolos únicamente á discutir el precepto que debían ellos haber mirado como indiscutible. Las malas lecturas empiezan por seducir con la gala del lenguaje, arrastran con cierto vigor aparente de lógica, suspenden con la fuerza y elevación de estilo; tras eso van infundiendo en el espíritu un cierto hastío por las enseñanzas cristianas; y entonces las razones de cultura, progreso, civilización, bienestar social, desarrollo artístico y científico llenan la cabeza del desgraciado lector; las doctrinas de la Iglesia de Cristo tiénelas por vejeces y antiguallas de mal gusto y demasiado severas. El estrago es completo. Esta es la ruina lenta y silenciosa que van produciendo en el mundo actual las malas lecturas. Los espectáculos. No. menos que la mala lectura y la mala compañía, corrompen y acaban por destruir hoy la fe de muchos cristianos los perversos espectáculos, y en especial el teatro, que es el más generalizado y desastroso de todos. En nuestros antiguos dramáticos era constante é inviolable el respeto á la Iglesia santa y á sus dogmas; hoy día apenas se hace por rara excepción representación alguna (pie no sea más ó menos censurable. Y al público se le ha hecho familiar esta lastimosa condición del drama. ¡Quién, por ejemplo, hace hoy día escrúpulo alguno de llevar á sus hijos é hijas á la representación de Los Hugonotes de Meyerbeer, á pesar de ser tal ópera con todas sus magnificencias artísticas la más resuelta apología del Calvinismo? ¿Y de cuántas I otras obras dramáticas y musicales no podríamos decir algo peor? ¿Qué desas-| troso efecto no ha de producir en las inteligencias ese continuo veneno de ]a emoción anti-católica, inmoral é impía? Los votos religiosos se pintarán como tí-rúnicas y odiosas cadenas; los hábitos — 180 — del fraile y de la monja, como feas y ridiculas caricaturas; las leyes del honor conyugal como viejas preocupaciones de otra edad; la jerarquía eclesiástica como foco de bastardas ambiciones. Rechiflas á la piedad, á la entereza de la fe, y al recato y al pudor. Y entre todo eso una atmósfera de indiferencia ó incredulidad de buen tono y «le buenas formas. ¡Y que haya quien oiga misa y quizá hasta se confiese y comulgue el día de la representación ! MUiíiliiluintiTluiuiiiiuiiiliiliiliiiiiiiiiíiliiiiiiiiiiihiiiiliiiiiliiliiliiliiliíiiiiiiiiiiiiiuiuilitiiiniiiliiiniiiliríiiliiluii NOTICIAS DE AMÉRICA BUENOS-AIRES Colegio Salesiano Pio IX de artes y oficios. A mediados de setiembre se celebró en este Colegio con grandes manifestaciones de amor y entusiasmo el vigésimo quinto aniversario de la ordenación sacerdotal del R. P. Santiago Costamagna, Inspector y Superior de las Casas salesianas de la República Argentina. lié aquí una breve reseña: Abrió la fiesta el 1G de setiembre el Señor Cónsul italiano, el honorable Sr. E. Clueco, el cual llegó con su apreciada familia á visitar al Rdo. Señor Costamagna, y fué recibido por la banda de música del Colegio al son de la marcha real italiana. A las 7 de la noche tuvo lugar una academia ó certamen que en honor del Padre celebraban los hijos adoptivos y alumnos. Mientras se leían los primeros discursos y declamábanse poesías, una agradable sorpresa recibía el P. Superior al presentársele unos cincuenta jóvenes, antiguos alumnos, precedidos por su respectiva banda musical. Los sacerdotes D. Esteban Pagliere y D. Domingo Perazo, primeros frutos sale-sianos de este Colegio, presentáronlos al R. P. Superior, y el primero recitó un hermoso discurso en el «pie, explicando el fin «le osa filial demostración, excitó en sus antiguos condiscípulos las santas emociones y el recuerdo de la educación paternal allí recibida. El vice-presidente de la comisión de antiguos alumnos, el señor Trejo, tomó entonces la palabra y con afecto y entusiasmo habló en nombre de sus compañeros manifestando su gratitud y felicitando al P. Superior por sus Bodas de Plata. Después «le algunas poesías y diálogos, pronunciaron discursos varios sacerdotes en representación de las Casas Salesianas de esta Repú blica y los Rdos. P. Turriccia y Foglino, Directores del Colegio Pío de Villa Colón y de la Casa Salesiana de Paysandú, en el Uruguay. El R. P. Superior puso término con muy afectuosas palabras dirigidas á los Directores y hermanos de las Casas Salesianas, y muy especialmente á los antiguos alumnos. En la mañana siguiente espléndidas fueron las funciones en la iglesia de S. Carlos, y la numerosa concurrencia de Cooperadores y antiguos alumnos dió á conocer que bien había comprendido el espíritu de esta demostración , que debía ser particularmente religiosa. Numerosísima y muy devota fué la Comunión general en la que se cantaron algunos motetes : ofició Mons. Echagüe, Pro-tonotario Apostólico. A las 10 entraban en el templo á ocupar sus asientos respectivos los antiguos alumnos y los Cooperadores sa-lesianos. El U,uo y Revmo 8. Arzobispo dignóse asistir al santo sacrificio, celebrado por el limo. P. Costamagna. Rodeaban el trono de S. 8. Monseñor Espinosa, preconizado Obispo auxiliar, Mons. Echagüe y el Rmo. Canónigo Arache, secretario de la Curia. Se cantó con acompañamiento de música la grandiosa Misa de Santa Cecilia,, célebre composición del primer Obispo Salesiano, Monseñor Cagliero, Vicario Apostólico de la Patagonia. El discurso pronunciado por el R. P. Juan Isabella, Salesiano, fué una de las más preciosas joyas de la hermosa corona de alabanza y gloria, con que se celebró en esta ocasión el sacerdocio católico. Al concluirse las funciones religiosas pasaron los convidados juntamente con los alumnos á tomar parte eu un modesto banquete. Los niños «leí Colegio fueron á colocarse en los asientos preparados en un espacioso patio, adornado con banderas, escudos é inscripciones alusivas al acto, donde se habían colocado 20 largas mesas con 550 cubiertos. Bajo los pórticos, que rodean al mismo patio, había mesas para 250 invitados, formamlo un total de unas 800 personas, que allí se congregaron en fraternal y cariñoso concurso. Bajo un dosel y en el lugar de preferencia estaban el Revmo. Señor Arzobispo, el R. P. Costamagna y otras personas distinguidas. La banda del Colegio entró en el patio-salón encabezando la columna de Cooperadores y amigos, mientras los antiguos alumnos entraban con su banda á sentarse en las mesas que les estaban destinadas. A los postres se pronunciaron hermosos brindis y se distribuyó á los comensales un álbum , testimonio de amor y estima, que al R. P. Costamagna dedicaron sus amigos y discípulos en esta circunstancia. Retiráronse luego los niños vivando á sus superiores al són de los acordes musicales, — ISI — mientras que entre los convidados se pronunciaban elocuentes discursos, elogiando la obra de Don Bosco y felicitando á su digno lujo, el P. Costamagna. El Rev’u0. Señor Arzobispo en brillantes frases hizo una reseña de la Congregación Salesiana y de sus obras, en las cuales se distingue siempre por su actividad, celo, prudencia y virtud el R. P. Costamagna. Hizo notar esta hermosa coincidencia : « En el mismo día en que el R. P. Costamagna, 25 años* hace , celebraba su primera misa, el Revmo. Prelado de Buenos-Aires, Mons, Escalada, predecesor de S. S. I., elevaba á Dios una ferviente plegaria pidiendo Misioneros : hoy, después de 25 años, vemos el fruto de aquella oración. » Felicitó luego al Rdo. Superior deseándole las Bodas de oro, después de otros 25 años de fecundo trabajo, en las que pudiésemos todos juntos celebrar la fiesta de la canonización de Don Bosco. Fné muy aplaudido el afectuoso y elocuente brindis del Señor Arzobispo. El Diputado nacional Doctor D. Indalecio Gómez refirió una anécdota curiosa para indicar cómo había llegado á conocer al P. Costamagna por un Tantum ergo que se había cantado en sn provincia natal en las fiestas del Corpus, y que por su fácil y suave armonía se hizo popular, aun entre los chi-cuelos. « Así es, dijo, como yo me sorprendí al oír en mi casa, bajo la dirección de mi santa madre á 30 nietos, que cantaban ese Tantum ergo, que quince días antes habían oído en la Matriz. — El P. Costamagna, pues, derrama sn espíritu en la música, y los niños que educa lo reciben y forman ese conjunto armónico y simpático que admiramos en este día.» El Doctor D. Enrique S. Quintana, exministro de Justicia, Culto é Instrucción piiblica, y digno sucesor del inolvidable Dr. Goyena en la cátedra de Derecho Romano, tuvo palabras muy halagüeñas para la institución de Don Bosco, haciendo resaltar las ventajas morales que la instrucción y educación que aquí se da lleva á tantos otros establecimientos de enseñanza. Felicitó á los Salesianos por estar al frente de una obra que se conserva libre de toda traba política y guarda celosamente el genuino espíritu y las tradiciones de su Fundador. El discurso del exministro fue acogido con entusiastas aclamaciones. Los Doctores D. Emilio Lamarca, C. Carlos Navarro Lamarca y el Sr. D. Luis G. Repetto fueron aplaudidos extraordinariamente. El R. P. Costamagna al agradecer las manifestaciones de aprecio recibidas, manifestó que descartaba todo lo que era personal y que sólo las aceptaba como una demostración hacia la Congregación fundada por el inolvidable Don Bosco. Las palabras del P. Costamagna fueron acogidas con entusiasmo. A las 5 de la tarde ante numerosa concurrencia de señores y caballeros y familias de alumnos, tuvo lugar una representación teatral del magnífico drama San Alejo por el Card. Wiseman. Los pequeños actores merecieron muchos aplausos. Asistieron los antiguos alumnos precedidos por su banda que alternaba con la del Colegio. La fiesta del día concluyóse en el templo, donde había empezado : cantáronse las vísperas y dióse la bendición con el Sino. Sacramento, oficiando el R. P. Superior con asistencia de numeroso clero. El limo. Monseñor Dr. Mariano Soler, Obispo de Montevideo, dignóse felicitar al Superior de los Salesianos con la siguiente tarjeta : MARIANO SOLER OBISPO DE MONTEVIDEO Tengo la grata satisfacción de enviar los más sentidos parabienes al R. P. Santiago Costamagna pos sus Bodas de Plata, rogando al Señor lo conserve para bien de la Iglesia y de la Congregación de Pon Bosco hasta las Bodas de oro y más aún. Las hijas de María Auxiliadora, á quienes el P. Costamagna por encargo de Don Bosco dirigió desde el año de 1875, habían destinado el 18 para celebrar las bodas de plata de su Superior y Padre. Allí también, además de las 17G alumnas internas de Almagro y las 50 pupilas de Morón y San Isidro, con representantes de la Boca, Barracas, Rosario, S. Nicolás y Bahía Blanca, reuniéronse la antiguas alumnas, gran parte de las cuales, fieles á la piedad religiosa en que fueron educadas, acercáronse al banquete eucarístico, ofreciendo así el más provechoso y agradable obsequio á su Director y Padre. ün hermoso certamen literario-musical ponía el colmo á las sinceras demostraciones de cariño y á la alegría de ese fausto día, para volverse á repetir el domingo siguiente, en el cual concurrieron á Almagro más de mil niñas de los diferentes Colegios de las Hijas de María Auxiliadora. Los fuegos artificiales, la espléndida luminaria y las armonías de la música en el interior del Colegio Salesiano, así como las clamorosas ovaciones de los alumnos, pusieron el último sello de afectuosa alegría y juvenil entusiasmo á estas fiestas solemnes. Si el Reverendo Superior quedaba confundido entre tantas muestras, para él inesperadas, de amor y estima, y todos gozaban, viendo al Padre y al Instituto honrados por toda clase de altos personajes eclesiásticos y civiles, causó verdadero asombro el oír — 182 — que el Exmo. Señor Presidente de la República, sin que nadie se hubiera atrevido á convidarle para esta fiesta de familia, había concebido el pensamiento de dar al Colegio una sorpresa interviniendo personalmente. lió aquí como ól mismo en una preciosa tarjeta muestra su deseo y presenta sus felicitaciones al Rdo. P. Costamagna, declarándose con la mayor bondad amigo y protector déla Obra de Don Rosco: 7íí Presidente de la República saluda con la iniís distinguida consideración y aprecio al Padre ¡Superior de los Sales ¡anos, Sr. Costa-magna, y aunque tarde le envía su sincera felicitación en celebración des sus bodas de plata del sacerdocio, sintiendo no haber podido ir personalmente á asociarse á esa fiesta (porque asuntos del servicio público le obligaron el domingo á celebrar acuerdo de gobierno), y haciendo votos por el progreso de la institución tan benéfica que preside. Setiembre 19 de 1893. Un sermón del Rdo. Padre Francisco Lapliitz, Religioso de la Congregación del Sagrado Corazón. — Iglesia de San Juan, 2o viernes de Julio de 1893. Reproducimos los párrafos siguientes que leerán con gusto nuestros Cooperadores: ……..j, Quién tuviera para el bien el celo que tienen tantos para el mal ? ¿ Quién tuviera para la propaganda católica el celo que demuestran otros para la propaganda del error? Hasta hace poco, en una zona inmensa de esta República, en la Patagonia, ningún ser humano tributaba á su Criador los homenajes que le son debidos: tierra sepultada en la tinieblas de la ignorancia, sin que ni una ráfaga de luz iluminara jamás sus horizontes; pero llegó por fin, para la tierra patagónica la hora de la gracia, y uno de los principales encargados de llevar á sus moradores los beneficios de la eivilisación ha sido un hijo de Don Rosco, el P. Angel Savio de la Congregación Salesiana. ¡Cuántas veces no peligró su vida, en medio de los indios rebeldes á su voz y desconfiados en los primeros tiempos! Su prudencia y su caridad triunfan de todos los obstáculos nacidos del carácter impresionable del indio, y de la avaricia de algunos cristianos renegados; les hace aceptar la cruz cómo emblema de unión y de amor entre todos los hombres, y el dulce nombre de Padre que le dan, en todas partes, niños y ancianos, le hace olvidar las penurias de sus trabajos. En los primeros tiempos de su vida apostólica , una que otra carta que recibía do su venerable Superior daba á su espíritu nuevo vigor para emprender nuevos trabajos, nuevos sacrificios. Pero, en los tres últimos años, toda comunicación entre él y sus colegas fué interrumpida. Las cartas que escribía del desierto no llegaban á Buenos-Aires ; las que se le escribían de Buenos-Aires no llegaban al desierto — permitiendo. Dios que hiciera vida común con los indios — su comida era la carne de potro; su bebida el agua de los arroyos; su vestido alguna vez la piel de alguna fiera; su techo, la bóveda del cielo. Extenuado por tantos trabajos, se ve obligado á ceder ese puesto de honor á otros colegas más jóvenes, que ya se han establecido para la conversión de toda la Patagonia, en los puntos por él señalados; centinelas avanzados que arrostran todos los peligros liara propagar la fe que salva infinitas almas. Ved á esos misioneros : instruyen en la doctrina, administran los sacramentos y ejercen en seguida todas los artes y oficios. El misionero se hace todo á todos para ganarlos todos á J. U- Se hace médico, boticario, labrador, sastre, carpintero, albañil, iniciando así á la vida del progresó material y moral tribus enteras que vivían entregadas á los instintos salvajes, inspirándoles el amor de Dios y del prójimo, el amor de la virtud y del trabajo, transformando así el desierto en un oasis, haciendo flamear la bandera de la nación en todos los territorios conquistados á la religión y á la patria, y haciendo resonar himnos sagrados y patrióticos donde repercutía el rugido de la fiera ó el grito de guerra del salvaje. Hé ahí la obra grandiosa emprendida en nuestros días por los hijos de Don Bosco, y continuada por ellos cou éxito sorprendente. Pero, volvamos al P. Savio. Autorizado por sus Superiores para ir á descansar desús fatigas en la casa-madre de Turín, y antes de volver á su patria, da misiones en varios pueblos de esta arquidiócesis, acompañando al Señor Arzobispo y siempre incansable, parte para el Paraguay, donde lo espera mies abundante, y de allí va en fin á abrazar ú sus hermanos de Europa. En Europa, los días se deslizaban’ tranquilos para el P. Savio, cuándo el Superior de la Comunidad convoca á una reunión á su capítulo, y dice: « Necesito de un hombre para fundar una escuela de artes y oficios en el Ecuador, no lejos de Gualaquiza, morada de los feroces Ivaros. » — Aquí me tenéis, dice el P. Savio; y á poco, héle ahí atravesando el Océano y los desiertos, y en momentos de abrir un establecimiento que ha de reportar tantas ventajas á la República del Sagrado Corazón, le abandonan las fuerzas y muere en las faldas del Chimborazo. — 183 — LIMA. Talleres Salesianos; En la tarde del domingo último tuvimos la grata satisfacción de asistir al acto li-terario-musical, organizado por los alumnos internos y externos de los Talleres Salesianos, en honor de Monseñor Fagnano, Prefecto Apostólico de la Tierra del Fuego é Inspector de los Salesianos. No pudo ser, ciertamente, más sencilla ni más conmovedora por lo expresiva aquella manifestación. No se trataba de una fiesta oficial, sino de una fiesta de familia. La alegría pintada en los rostros de aquellos pobres niños, sin más porvenir que el trabajo honrado, era la más evidente prueba de que aquella demostración no era otra cosa que un desbordamiento de cariño verdaderamente filial. En uno de los ángulos del patio interior, humildemente arreglado al efecto, á las dos y media de la tarde aproximadamente dióse principio al acto, cuyo programa trascribimos en seguida: Ensayo dramático-literario-musical. I 1. Al trabajo, coro. — 2. Al Rvmo. P. Inspector, declamación. — 3. La casa de la Fortuna, drama en dos actos. — Prólogo. — 4. Primer acto del drama. II 5. El Marinero, coro. — G. No te olvides de mí, poesía.— 7. La carta de los externos. 8. Canto gimnástico. III 9. La casa de la Fortuna. — 10. La campanilla del estudio. Sentimos que el espacio de que podemos disponer no nos permita dar cuenta detallada á nuestros lectores de tan hermosa fiesta, y muy á pesar nuestro, nos vemos en la necesidad de ser breves. Altamente sorprendida quedó la distinguida concurrencia que asistió, por la completa lucidez y corrección con que supieron desempeñarse todosy cada uno de los alumnos, haciendo palpable el notable adelanto que en tan corto tiempo han alcanzado bajo la tutela de los infatigables hijos de Don Bosco. Las palabras dirigidas á Monseñor Fagnano fueron pronunciadas todas con verdadero sentimiento, arrancando la naturalidad de i aquellas expresiones más de una lágrima de ternura. Una vez terminado el acto, Monseñor Fagnano hizo uso de la palabra, con frases llenas de cariño, agradeciendo la manifestación de que era objeto. En su breve discurso improvisado que hubiéramos querido dar á conocer, hubo frases que deberían haber escuchado todos los católicos de Lima, á fin de prestar su apoyo á una obra tan meritoria y tan digna del mayor encomio, como es la emprendida por los Salesianos. Apenas Monseñor Fagnano dio fin á su sentido discurso, dos pobres niños se acercaron á él, y uno de ellos con la voz temblorosa leyó una carta, manifestándolo su pobreza y pidiéndole que los admitiera entro los internos. Monseñor Fagnano, profundamente conmovido, les contestó (pie quedaban satisfechos sus deseos, y (lió orden al K. L’. liiccardi, Superior del Colegio, para que los admitiese y ya que en el dormitorio de los alumnos no había lugar para ellos, los colocase en la habitación que debía quedar desocupada á su marcha. Así terminó aquella fiesta tan modesta como hermosa, y estamos seguros que habrá dejado imperecederos y gratísimos recuerdos en el ánimo de cuantos tuvieron la dicha de presenciarla. Era altamente conmovedor, después de la ceremonia, ver á Monseñor Fagnano, rodeado de los niños externos, que le pedían tiernamente que los admitiera en el internado ; pero desgraciadamente, hoy por hoy no es posible complacerlos, como se comprendía que Monseñor Fagnano hubiera querido hacerlo. Nos permitimos llamar la atención de los católicos todos Inicia esta santa obra. Ojalá contribuyan con sus limosnas en favor de ella tantos que hasta hoy han permanecido indiferentes. Ya se van haciendo visibles los opimos resultados de las tareas de los Salesianos, y estamos seguros que ante tan provechosos frutos para la sociedad, todos , en la medida de sus fuerzas, sabrán dispensarle su apoyo, á fin de que pueda ensancharse más y más cada día. Y antes de terminar, enviamos á los modestos hijos de Don Bosco nuestra sincera y entusiasta felicitación por el éxito completo con que el Altísimo corona sus fatigas. Mons. José Fagnano ha partido para Valparaíso por el vapor del miércoles. Ignoramos aún los resultados obtenidos por su celo en favor de la niñez pobre y desvalida. Es de esperarse que hayan sido sobradamente satisfactorios para bien do nuestra capital. Deseárnosle felicísimo viaje. (Revista Católica, 16 de setiembre de 1893;. ——————————— — 184 — EL R. P. MIGUEL UNIA. (De Vitalia Reate). Este ínclito Misionero Salesiano ha estado en grave peligro de ser víctima de su celo en el cuidado de los leprosos de Agua de Dios, en Colombia. Acometido de gravísimo mal. no de la lepra, fué llamado á Bogotá. Dijéronle los módicos que para curar de su enfermedad debía ausentarse de los leprosos , al menos por un año, y hacer un largo viaje por mar. Pero oído que hubo 61 semejante dictamen sin poderse resolver á seguirlo, se volvió prontamente á Agua de Dios. No le fué dado continuar allí muchos «lías, porque el Arzobispo de Bogotá, en conocimiento del peligro que Don Unia corría, le llamó bajo pena de suspensión, y de nuevo en Bogotá le persuadió que debía seguir las prescripciones de los médicos. Resolvióse, en consecuencia, á hacer un viaje á Italia; pero con billete de ida y vuelta. A Dios gracias, si bien no haya aún desaparecido el mal, ha disminuido notablemente. Al cuidado de los leprosos ha quedado otro Misionero Salesiano, y no tardarán en ir á acompañarle otros hijos de Don Bosco. El Heraldo de Bogotá publicó, con motivo «le lo expuesto, la siguiente carta muy sentida de uno de los leprosos de Agua de Dios: Sr. Director de El Heraldo.—Bogotá. Presa del más profundo dolor, me permito dirigir á usted estas pobres líneas—pálida expresión de mi sentimiento—para dar testimonio público del pesar acerbo que en mi alma ha dejado la ausencia de este Lazareto de nuestro imponderable Capellán el M. R. P. Miguel Unia. Dios lo quiso así toda vez que los esfuerzos hechos para conseguir el restablecimiento «le su preciosa salud fueron inútiles, y esto debiera consolar un tanto nuestra orfandad terrible; pero como el vacío de su ausencia es de aquellos que sólo dejan en el corazón seres tan amados como el padre ó la madre, el bienestar y la alegría no tornarán á nuestro sér sino hasta el día en que el Cielo, compadecido de nuestro duelo, nos devuelva esa alma privilegiada, por tantos títulos digna de nuestra admiración , cariño y respeto. Sólo los que tuvimos la honrosa dicha de conocer á fondo los elevados sentimientos de que estaba animado nuestro amadísimo P. Unia en favor del Lazareto, podemos apreciar en todo lo que vale la irreparable pérdida que hemos hecho con su separación, y de ahí el que nuestras lágrimas, por copiosas que sean, jamás serán bastantes para deplorarla justamente. Quiera el Cielo, pues, devolvérnoslo pronto y perfectamente curado para que con su presencia dé nueva vida á nuestros corazones y pueda el Lazareto, después de muchos años, gloriarse de poseer sus ve nerados restos. Como uña prueba de su amor y de su ternura nos ha dejado en su reemplazo al M. R. P. Rafael Crippa, quien, dotado como está de virtudes tan sobresalientes que hacen «le él un sér angelical, consolará nuestra mísera existencia y nuestra eterna agonía; sólo que en la presente ocasión apenas podrá compartir con nosotros la pena que nos abruma por la ausencia de nuestro amado P. Unia, por no ser menos la aflicción de que se halla poseído al verse separado de tan querido compañero y Hermano. Dios quiera que la mano del destino sea menos rigurosa en esta vez y nos conserve la preciosa salud de este nuevo hijo del ¡inmortal Don Bosco, no obstante lo terrible del clima, el exceso de trabajo y las privaciones y fa tigas que tanto contribuyeron á minar la salud de nuestro muy querido P. Unia, para que no tengamos también que pasar por la honda pena de verlo ausentarse de nuestro lado. Enrique Aguilera. AGUA DE DIOS Una misión á, los leprosos. El R. P. Evasio Rabagliati, director de los Talleres Salesianos de Bogotá, el celoso párroco de Tocaime Sr. Granados y el R. P. Crippa salesiauo, queriendo favorecer con los consuelos de la religión á los pobres leprosos de Agua de Dios, dieron á mediados de Setiembre una misión en la que comulgaron de 1200 á 1300 personas; porque junto con los cerca de 800 enfermos de dicho lazareto, se encuentran, como en otra ocasión hemos dicho, unas 1200 personas más, ya por ser de la familia de aquéllos, ya por causa de negocios. Tan complacidos quedaron con semejante obra los enfermos que no se contentaron con expresar de riva voz su reconocimiento á los sacerdotes arriba mencionados, sino que les escribieron después las más sentidas cartas de gratitud. Hé aquí además la que la Junta General de Beneficencia dirigió al R. P. Rabagliati: Bogotá, 29 de septembre de 1893. R. Padre Evasio Rabagliati. Ha tenido conocimiento la Junta que presido de que S. R. se sirvió en días pasados, hacer una visita al Lazareto de Agua de Dios, con el laudable fin de dar una misión, la que tuvo lugar con espléndido re — 185 — saltado; y la Junta en su propio nombre y en el de los pobres elefanciácos presenta á S. R. la expresión de su agradecimiento por tan meritorio acto de caridad, digno de un hijo de Don Bosco. Dios guarde á S. R. muchos años. Bernardino Medina. jxjijrxrtJxrirxjTJTJTruT rxr!rTjnJxrvrxrvj-uTJi-rLnjiJ~LruriJT.Jxri Gracias de María Auxiliadora Curación instantánea. — Un amigo mío abrumado de desgracias y oprimido por un fuerte catarro y afección del corazón, ya viudo y con muchos hijos, se afligía particularmente pensando en el porvenir de éstos, cuando, siguiendo mi consejo, hizo una novena á María Auxiliadora é hizo una limosna para su santuario. A la mañana siguiente se levantó sin fatiga alguna; el mal había desaparecido por completo, y sintiéndose sano, fué á la iglesia á oír la misa en acción de gracias. Su salud no ha tenido después la menor alteración, y lleno de agradecimiento no cesa de recordar su admirable curación. Pedro Furno Presbo. Trente, 15 de Junio de 1893. Una Cooperadora Salesiana. — Hacía tiempo que la señora doña Lucía Zi-glioli, enferma, no podía desempeñar su cargo de maestra. Era esta señora celadora de la Piadosa Obra del Sagrado Corazón de Jesús en Roma, y escribió á Don Rúa, encomendándose á las oraciones del Instituto Salesiano. Recurrió á su vez con viva fe al Sdo. Corazón y á María Auxiliadora, mandó decir una misa en el altar del Sdo Corazón y prometió publicar en el Boletín Salesiano la gracia, si el Señor se la concedía. No tardo en conseguirla: en breve desaparecieron sus dolores, su debilidad y melancolía, y ahora cumple con el deber de hacer pública la gracia alcanzada por mediación de María. Bartolomé Gaido Presbo. Roma, 11 de Julio de 1893. La bendición de Maria Auxiliadora. — Mi hijo Mateo era de complexión tan débil que aun cuando tenía ya 22 meses no podía de ningún modo mantenerse en pie. En vano seprobaron mil industrias para conseguirlo; pues las piernas cedían y el niño echaba á llorar amargamente. Los tratamientos de los médicos no daban el menor resultado. En esta aflicción lo encomendé á las oraciones de los Salesianos, y como otro de mis hijos fuese á Tnrín pidió» á Don Rúa qne le diese la bendición de María Auxiliadora para su hermano. Diósela el señor Don Rúa ; y ya de vuelta, tentamos de nuevo poner en pie al enfermito. ¡ Cosa admirable! el niño se mantuvo sin dificultad alguna, su mejoría continuó rápidamente, y ahora está enteramente sano. Con profundo reconocimiento por esta gran gracia me complazco en publicarla para mayor gloria de María Auxiliadora. Magdalena Baravalle. Caramagua, 21 de Junio de 1893. Cux*ación «le dos ninitas. — Encontrándose dos sobrini tas mías enfermas de pulmonía, como resultado de la influencia, en la tarde del 8 de Setiembre le vino además á la mayorcita un ataque de cabeza, y veíamos que se nos moría, cuando en medio de mi aflicción me dirigí á María Auxilio de los Cristianos y le ofrecí una Misa. El día después el doctor con gran sorpresa vió á la niñita muy mejorada. La otra sobrinita también estuvo en punto de muerte; uno de mis hermanos ofreció un voto á María Auxiliadora, y en breve rato entró en convalecencia. María C. Gorlero. San Isidro, 20 Octubre 1892. • • Cuenca, 30 Junio de 1893. Mi Rdo. Padre : Con poca fe me resolví á invocar á María Auxiliadora, encomendarle mis dificultades y pedirle el remedio de mis males. El día 19 del presente se avivó mi confianza, pues sus innumerables prodigios, ya leídos , ya referidos en la familia, animaban mi fé adormecida. En este día mandé apuntar mi nombre como Cooperadora Salesiana, y como deseara tener algún objeto de su advoca ción, un hermano me proporcionó una estampa : la tomé y la coloqué en un altar-cito, diciendo en tono de broma: No es posible que esta imagen tan pequeñita haga ningún milagro. Sin embargo le ofrecí algunas novenas. En la mano me había aparecido una prominencia ; el médico me había dicho que usara entre tanto de un resolutivo, pues que más tarde tendíía que sujetarme á una ope ración. Era esta para mi una sentencia terrible que me atormentaba vivamente. La noche del día 20 que tomé la estampa me miré de nuevo la mano y no hallando — 18G — nada, absolutamente nada, digo á las personas de la familia que se encontraban presentes : Milagro, milagro de María Auxiliadora. Todos me tocaban la mano, la miraban y no decían otra cosa que : Es un verdadero milagro. Yo no dudo que al recibir la estampa quedó curada y esta Virgen portentosa, hizo esto para avivar mi fe en su bondad y poder, y hacerme comprender que, á pesar de mi incredulidad ó ingratitud , estaba pronta á socorrerme. Tengo el honor de suscribirme su A. S. S. A. M. S. Aseguro haber visto en la mano de mi hermana aquel tumor, que la Sma. Virgen hizo desaparecer de un modo milagroso, pues no con otro nombre puede calificarse tan instantánea curación. Matilde M. S. También en honra de María certifico: Angélica de Jesús Salazar. * ♦ ♦ Gracias á María Auxiliadora. — Después de cuatro meses que padecía de pulmonía y de una tos persistente, el 13 de Setiembre comencé una novena en honor de María Auxiliadora, y antes de concluirla pude ya volver á mi trabajo de cerrajero. Mi salud ha seguido mejorando de día en «lía, y ahora enteramente repuesto doy públicas gracias á María Auxiliadora. Tomas Esorich. Barcelona, 10 de octubre de 1893. ♦ # * L,a medalla de María Auxiliadora. — D. Francisco Albonico se hallaba en extremo desolado al ver á su hijo malo de un pie. Por varios meses y años estuvo sometido á curaciones de todo género ; pero la enfermedad continuó su marcha hasta declarar los médicos que habiéndose atacado de cáncer un hueso del pie era menester hacer la amputación. No tenía valor el hijo para someterse á semejante operación, ni se resolvía tampoco su padre á animarlo á tan extremo recurso. Hicieron entonces una novena á Muría Auxiliadora: hicieron una oferta para su templo; el joven recibió los sacramentos, se puso al cuello una medalla de María Auxiliadora; y hé aquí que un buen día sintiéndose mejor puede arrojar una de las muletas, y muy en breve la otra. Han corrido yus dos años sin que el joven Albonico haya sentido dolor alguno. Tobías Bolgert Párroco do Montofarno. 21 do abril do 1893. » * Gloria á María Auxiliadora. — Estando yo enferma gravemente de un tumor, por el cual según la opinión de los médicos, era casi indispensable una operación, hice un triduo á María Auxiliadora y antes de concluirlo sané de una manera asombrosa. Deseo que esta gracia so publique en el Boletín Salesiano á gloria de María Auxiliadora. Mercedes E. dé Gómez. Méjico 30 de mayo de 1893. Bibliografía Diccionario manual de locuciones viciosas y de correcciones de lenguaje, por el Presbítero Camilo Ok-túzar, de la Pía Sociedad de S. Franciscode Sales. — Tal es el título de una obra de singular mérito publicada recientemente en la Tipografía Salesiana, y la cual, ya por la naturaleza del asunto de que trata, y*i Dnr ol nniprfri íipI f.ruhqiA 11 qm •V pt/l <51 «ILICIbl» 11CL uXclUcIJU, CoLct 11 <1111 á gozar de grande aceptación. Siendo la palabra la pintura de las ideas, el espejo de la mente y el intérprete de los afectos, es de suma importancia atender á su belleza y cultivarla con esmero. A tal intento se han establecido importantes sociedades académicas y han consagrado su vida entera varones eminentes en la república de las letras. Mas por muchos que, con ello, sean los beneficios alcanzados, la tarea es de suyo tan ímproba é ingrata que jamás podrá terminarse. No bastan los estudios escolares para llegar á poseer el arte de hablar y escribir, y, aun cuando en este arte nos entretenemos diariamente en casi todos los afanes de la vida, pocos son los que consiguen señorearlo con alguna perfección. En el comercio humano cualquier individuo, por ilustrado que sea, necesita tratar con toda clase de personas y estar por consiguiente atento á los innumerables vicios de dicción que plagan la lengua. Muchos libros excelentes sobre provincialismos, arcaísmos, neologismos y galicismos nos ayudan sobre manera á precavernos de mal tan extendido y contagioso: pero como el lenguaje no permanece estacionario, todos ellos tienen su época: hay voces y locuciones que eran antes moneda corriente y que están ahora arrumbadas, y por el contrario otras que después de haber sido consideradas como papel depreciado ó sin valor gozan ya de general aceptación. El Diccionario de que nos ocupamos, tomando por guía las enseñanzas de la Áca- — 1S7 - demia, resume lo que hau escrito sobre corretones de lenguaje nuestros más ilustres hablistas, á la vez que añade preciosas observaciones sobre palabras y frases de mala ley que privan y se aceptan no obstante ser arrevesadas y extravagantes. En el Diccionario de locuciones viciosas do mina una crítica discreta y bien intencio- nono • Pon di t*q Qi ti coliLirtT' v nnctino oitt i'wo lid lid . l-üllbUld blU odllt.111 J Cllbclld- bilí piC* sanción, citando frecuentemente las autori- dades á que puede ocurrirse, y huyendo de peligrosos extremos , como son la demasiada rigidez y la excesiva condescendencia en puntos todavía controvertibles. Aun cuando dicha obra está consagrada en especial á los chilenos, compatriotas del autor, sera también, en nuestro concepto, de gran provecho á todo el que quiera guardarse de la polilla que invade el castellano castizo y hablarlo correctamente. {Floresta Liter aria). Hé aquí una importante carta que el Eminentísimo Sr. Cardenal Rampolla, secretario de Estado de Su Santidad el Papa León XIII ha dirigido á D. Miguel Mír, autor de la Historia de la Pasión de Jesucristo : Muy Reverendo Señor: Han llegado á mis manos dos ejemplares de la Historia de la Pasión de Jesucristo que acaba V. de publicar, uno de los cuales, según que me lo pedía V. en su carta , lo presenté á Nuestro Santísimo Padre el Papa León XIII, expresándole de su parte los sentimientos de respeto y rendida voluntad que abriga V. para con su Sagrada Persona. Recibió Su Santidad con agrado ese obsequio, principalmente por tratarse en él un asunto muy apropiado á fomentar la piedad de los fieles. Así, al par que le da á V. las gracias por ello, y le envía su bendición, ruega á la Majestad Divina le conceda fuerzas y salud para poder escribir otras obras que sean de igual utilidad para el público en general. Por mi parte, no sólo le agradezco á V. cordialmente el ejemplar que ha sido servido destinarme, sino que me congratulo de que su obra resplandezca con aquella pureza de lenguaje castellano y con aquella forma y arte nobilísimo de estilo que, al par que* pone de manifiesto la excelente cultura literaria de V., es nuevo y clarísimo argumento de que en el día de hoy hay también eclesiásticos cuyas obras se recomiendan por su mérito artístico y por su elegancia y hermosura de estilo. Y tanto más me agrada esta cualidad y ornamento del libro de V., cuanto que espero que esa belleza de lenguaje será para muchos incentivo muy eficaz para leer una obra que está destinada á producir frutos de salud tanto más copiosos cnanto mayor sea el número de las personas que la lean y estudien. Entretanto, muy Reverendo Señor. me complazco en manifestarle á V. los sentimientos de sincera estimación con que soy su afectísimo, Mariano Cardenal Eampolla. Boma, 5 de Mayo de 1893. (Sobrescrito.) Al muy Reverendo Sr. D. Miguel Mír.—Madrid. SELLOS USADOS DE CORREO Merced al poderoso impulso de Su Snntitad León XIII y la valiosa cooperación del Rey de Bélgica, el nuevo Estado del Congo se ha abierto á la luz del Evangelio y de la civilización. Pero para llevar los consuelos de la Religión á esa infortunada gente, la generosidad de todos los católicos tiene que ser puesta en acción. Por eso se ha establecido en Lieja (Bélgica) una obra con el título de Obra, de los sellos usados de Correos, que ofrece á todos una fácil ocasión de contribuir á la extensión del reinado de Jesucristo. El objeto de esa obra es la fundación de un Centro Católico en el Congo, edificando iglesias y escuelas, etc. Por este motivo se quiere reunir una gran cantidad de sellos usados para venderlos y realizar al menos una suma de diez mil pesetas. Toda clase de sellos de correo, tarjetas postales ó carpetas con el sello impreso (y si fuere posible conservados íntegramente) son recibidos con gratitud. Pero los sellos de correos que ya no se usan, ó los sellos de las islas y los Estados de América Central y Meridional, y de Asia, Africa y Australia, son especialmente solicitados. Seis Misas y cuarenta mil Rosarios serán rezados por todos los bienhechores de la Obra y por los parientes difuntos. No se tema la distancia de un pais cualquiera á Bélgica. Si las cartas van bien franqueadas llegarán infaliblemente. Los envíos pueden hacerlos los bienhechores al reverendo P. G. Simenón. — Seminario mayor, Lieja (Bélgica). (Revista popular de Barcelona). HISTORIA DEL ORATORIO de San. Francisco de Sales Capitulo XIII. ( Continuación ) Pío IX exhortó en consecuencia á Don Boseo para que redactase las reglas de la Pía Sociedad, según los designios que había concebido, y le hizo varias indicaciones. Di — 188 — < t semper. Añadiré jóle, entre otras cosas: — Es menester que establezcáis una sociedad sobre la cual no pueda poner mano el Gobierno; pero conviene al mismo tiempo que no os contentéis con ligar á sus miembros con simples promesas, que no os permitirían contar con ellos de un modo permanente. Pío IX era pronto en comprender lo que se le exponía y expedito en dar la respuesta; por lo cual no sólo pudo Don Bosco tratar de este asunto sino aun de otros en la misma oportunidad................ Por fin pidió la bendición para todo los que de algún modo estaban relacionados á él y pidió varios favores, que le fueron benignamente acordados, siendo de notar entre estos el de oratorio privado para nuestra casa y para la del abate Móntebruno de Génova. Llamado de nuevo el clérigo Rúa, Don Bosco pidió la bendición y ambos la recibieron arrodillados. — Os la doy de corazón , dijo el Santo Padre, con voz conmovida, y lié aquí la formóla especial de que se valió: Benedictio Dei Omnipotentis, Patris ct Filii et Spiritus Sancti descendat super te, super socium tuum, super tuos in sortem Domini vocatos, super adiutores et benefactores tuos, et super omnes pueros tuos, et super omnia «pera tua, et maneat nunc et semper et semper una sola reflexión: La singular bendición de Pío IX ha producido su efecto <■01110 lo demuestran las obras nacidas de entonces acá del Oratorio. Después de tan consoladora audiencia pensaba Don Basco volver pronto á Turín; pero poco después llegábase á él en nombre de 8. S. Pío IX Mons. De Merotle, su Maestro de Cámara, para invitarlo á dictar los ejercicios espirituales á las detenidas y prisioneros da las cárceles del Estado, y complacíase en darle más tarde otras dos audiencias privadas y en razonar detenidamente con él con muy particular benevolencia. Pruébalo el hecho siguiente: Al terminar la última audiencia el bondadosísimo Pío IX dijo á Don Bosco: — Sin duda que aun deseáis de mi alguna cosa. ...... — Santo Padre, respondióle Don Bosco, Vuestra Santidad se ha dignado concederme cuanto le he pedido; así sólo tengo que repetirle mis más íntimos agradecimientos. — Con todo, aun deseáis alguna cosa. Don Bosco quedó como pensativo, sin proferir palabra. . ______ — |0ómo, no aeseáis hacer estar alegres á vuestros niños en volviendo á verlos ? — Eso sí, Santidad. — Pues bien, esperad. Dicho esto, abrió el escritorio, tomó de un cajón 25 mareugos (500 francos) y poniéndolos en manos de Don Bosco le dijo : — Tomad, y dadles una buena merienda á vuestros hijos. Es de imaginar la impresión que produjo en el ánimo de Don Bosco este acto de tan paternal bondad de Pío IX, y la entusiasta fiesta que los niños hicieron á la vuelta de Don Bosco. Ilustrado con los consejos del Vicario de Jesucristo y confortado con sus palabras, Don Bosco retocó en liorna las Reglas de la Pía Sociedad de San Francisco de Sales, escritas un año antes. Dignóse leerlas Pío IX, anadió algunas observaciones con su propia mano y las envió al Eminentísimo Cardenal Gande. Este insigne purpurado, ilustre hijo de santo Domingo y gloria del Piamonte , como hubiese llegado un año antes á Cambian», su patria, cerca de Turín, había visitado nuestro Oratorio y cobrado grau aprecio á la obra y á Don Bosco. Tuvo, pues, con él Don Bosco varias conferencias, y resolvióse que las reglas se pusiesen en práctica por cierto tiempo con las modificaciones hechas, y que luego serían presentadas por su Eminencia al Santo Padre paro su aprobación, en la forma debida. Por desgracia el Cardenal Gande murió el 14 de diciembre de 1860, motivo por el cual retardóse la aprobación de dichas reglas. Había Don Bosco entretanto conseguido su fin al ir á Roma; y colmado de las más delicadas atenciones por el Supremo Gerarca de la Iglesia y por las personas más eminentes de la misma ciudad partía el 14 de abril y llegaba el 16 á Turín, donde los niños del Oratorio le recibieron con indecible entusiasmo. RATERIN- (De El Pilar, semanario católico 14 Historia del Oratorio de San Francisco de _ Sales . . . . . – ……. – * lo Febrero. Jubileo de S.S. Léon XHI………………pag. 17 ¡ Viva el Papa!……………………….. » 18 El misionero Salesiano de América en el cuarto centenario del descubrimiento del Nuevo Mundo………………………. » 21 El Secreto de la EuseCanza laica …. »22 Noticias de nuestras Misiones. — Tierra del Fuego: una nave Salesiana ….. »24 Las lecturas Católicas………………. » 27 Ecuador. Talleres del Sagrado Corazón . . »28 Colombia. Agua de Dios………………. » 29 Uruguay. Fiesta Salesiana……………. » ivi Gracias de María Auxiliadora…………….. »30 Historia del Oratorio de San Francisco de Saleo » 32 — 192 — Marzo. Agosto. San José……………………………..pag. 33 La Campana y el Repique……………… » 36 España. — Gerona. Graqja Salesiana de San Isidro. Barcelona. Los Salesianos de Sarriá…………………………….. » 38 Méjico. Primer viaje de los Salesianos á Méjico. Su arribo y recepción …………. »39 Ecuador. — Guayaquil. Una triste noticia . » ib Patagonia. De la República Argentina:! Chile en luisionea……………………….. » ivi Gracias de María Auxiliadora……………….. »47 Elegía á la muerte de Don Bosco …. »48 Un hermoso libio: Al Cielo por María . . » ivi Abril. Atiociaoión y Prensa………………… » 49 Pentecostés………………………… » 50 El Espíritu Santo en la Iglesia…………….. »61 Nuevo Obispo Salesiano ……………… » iri Conferencias……………………….. * 53 Belén. Asilo Salesiano de la Santa Familia » 54 Méjico. Bendición do la primera piedra de un colegio Salesiano………………… » ivi Patagonia. Misiones en la Cordillera … »56 Los misioneros salesianos en Chubut … »57 Brasil. Noticias de las Hijas de María Au- xiliadora …………………………. » 58 El R. P. Angel Savio………………… * 59 Gracias de María Auxiliadora…………. »61 Historia del Oratorio de San Francisco de Sales……………………………… » 62 Mayo. Homenaje al 11.a10 Sr. Don Luis Lasagna . » 65 Nueva expedición de misioneros Salesianos » 67 Mes de María Auxiliadora…………….. » ivi Corpus Christi……………………… » Roma: Fiestas salesianos en honor de SS . 69 León XIII………………………….. »70 Méjico — La obra Salesiana…………… » 72 i Una limosna per amor de Dios! …. »74 Peni — El pueblo y los Salesianos … »75 España — Santander — Sevilla …. »76 Historio del Oratorio de S. Francisco do Sales » 79 Junio. Fiesta y mes del Sagrado Corazón … »81 El templo de María Auxiliadora …. »83 La Festividad de María Auxiliadora … »84 España. Una visita d la granja Salesiana do S. Isidro ………………………. » 85 El Rov.mo Sr. Don Una y los Salesianos ¡i los pies de S.S. León XIII…………… » 87 El Uustrísimo Sr. Don Luis Lasagna . . »88 Tierra Santa: Asilo Salesiano do la Santa Fa- milia …………………………….. » 89 Francia: La Obra do Don Bosco en Mont-pellier……………………………. » 91 Gracias de María Auxiliadora…………. » iri Genova : Una conferencia de Mons. Cagliero » 92 San Pier d’Arena: La parroquia Salesiana de San. Cayetano……………………. » iri Seminario Salesiano de Valsdliee …. » iri El Príncipe Don Augusto Czartoryski . . »93 Historia del Oratorio de S. Francisco de Sales » 94 Julio. El Santo Escapulario………………………. »97 Colombia……………………….. » 99 Ecuador . …………………………. » iri Méjico. ………………………………… »100 Chile . …………………………… » iri Buenos Aires ………………………. » 103 Espuria………………………… » 105 La Fiesta do María Auxiliadora …. » iri Savona: Un nuevo Oratorio festivo Salesiano » 106 Gracias do María Auxiliadora……… » 107 El limo. Sr. Lasagna en Uruguay …. » iri Espaha: La obra de Don Bosco……… » 109 Los Niños………………………pag. 113 Conferencias del Dustrlsimo Sr. Don Juan Cagliero . . . ………………. » 116 Brasil. — Una excursión por el interior del Estado de San Pablo……….. » iri Sarriá-Barcelona. — Obra de Don Bosco . » 119 Santander. — Oratorio de Don Bosco . . »121 Valencia…………………… » 123 Sevilla…………………….. »123 España. — La obra de Don Bosco. (Continuación)………….. » 125 Setiembre. La enseñanza del Catecismo y los Catequistas » 129 La conversión de la Patagonia y la Tierra del Fuego……………………………….. »131 El congreso Eucarístico de Jernsalén. . . * 132 Tierra Santa. La obra Salesiana de la Santa Familia en Belén…………………. . »134 Colombia. Lazareto de los leprosos de Agua de Dios ………………………….. » 136 España. La Obra do Don Bosco …. »139 Gracias de María Auxiliadora………….. » 114 Octubre. Advertencia…………………………. » 145 La Santa Eucaristía, alimento del’alma. . » ivi Bendición de la primera piedra de la Ca- pilla y Casa Salesiana de Ivrea …. » 147 Gracias de María Auxiliadora…………….. »118 Barcelona. Oratorio de Hostafranchs . . » iri Salesianos en Cindadela (Menorca) … » 149 Los Salesianos en Alayor de Menorca. . . »154 Bibliografía. Historia de la Pasión de Je- sucristo , escrita por el Sr. Presbítero Don Miguel Mir…………………….. » 155 Francia. El Patronato de Niza……………. »156 EspaSa. La obra de Don Bosco………….. » ivi Noviembre. Una carta de S. S. Léon XIII…………….. »161 El lujo……………………….. » 164 Londres. Iglesia del Sagrado Corazón … » 165 Primer Congreso de los Directores diocesanos de los Cooperadores de la Pía Sociedad Salesiana » iri Distinciones pontificias d seis Cooperadores Sa- » 167 lesionas……………………………. Francia. Navarra. La Colonia Agrícola Sa- lesiana ………………………….. » 170 Noticias do nuestras Misiones. Tierra del Fuego…………………………….. » iri República Argentina………………….. » 174 Gracias de María Auxiliadora………….. » iri Santander. Oratorio de Don Bosco………. » iri Méjico. El Colegio Salesiano………….. » 175 Diciembre. Advertencia………………………….. » 177 Felicitación á nuestros Cooperadores . . »178 La fe y sus enemigos capitales . . . . » iri Noticias de América. Buenos Aires. Colegio Pío IX………………………………. »180 Un sermón del R. P. Laphitz……………. » 183 Perú. Lima. Talleres Salesianos………… » 183 El R. P. Miguel Unía………………… * 181 Agua de Dios. Una misión á los leprosos . » iri Gracias de María Auxiliadora…………… * 185 Bibliografía……………………. • • * 186 Sellos usados de correos ……………… » 187 Historia del Oratorio de S. Francisco do Sales………………………….. . » iri. Raterín (Poesía)……………………… » 188 Una carta fervorosa…………………… » 190 Con aprobación do la Autoridad Ecclosiistica – Gerente JOSÉ GAMBIN0. – Turin, 1893 – Tipografía Selesianx