Año XLII. MAYO, 1927 Número 5. BOLETÍN SALESIANO
REVISTA DE LAS OBRAS DE DON BOSCO
SUMARIO: Maria Auxilium Christianorum. — Ecos del Decreto sobre la heroicidad de las Virtudes del VWe. Juan Bosco. — En el 17° aniversario de Don Miguel Rúa. — De nuestras Misiones: Congo belga: Granja agrícola ‘‘Don Bosco.. – Chaco Paraguayo: Los primeros frutos. — Culto de María Auxiliadora: La Virgen de Don Bosco (XII). – Gracias de Alaría Auxiliadora. — Tesoro espiritual. — Por el mundo salesiano: Barcelona: Fiesta de familia – Buenos Aires: Los Coadjutores salesianos – Caracas: El Centenario de S. Luis – Lugo: Honrando a un salesiano ilustre – Vignaud: Un plantel de vocaciones – Ypacaraí: Nueva escuela agrícola. — Al vuelo: Bemal – Bogotá – Cartago – Figueras – Gerona – Panamá – Santander. — Los que mueren. Maria Auxilium Christianorum, ora pro nobis. ¡Henos de nuevo en el mes de mayo; en el mes de Maria Santísima Auxiliadora! Al disponernos a honrarla con todos los trasportes de nuestro amor filial, recordemos que Ella ha querido ser especialmente invocada con este título en estos tiempos, porqué resumiéndose en él todas las grandezas de Maria, se adapta admirablemente a las múltiples necesidades de nuestra época. Pidámosle que sea la Auxiliadora de la Iglesia V del Papa, para que la mística Esposa de Jesucristo sea amada, obede cida y respetada por todas las Naciones de la 1 ierra y pueda hacer penetrar la luz del Evangelio en las regiones que todavía yacen en las tinieblas del error y de la muerte y para que el Vicario de Jesucristo experimente una vez más los efectos consoladores de su protección maternal. Pidámosle que sea la Auxiliadora de la Patria y de la Sociedad en general, para que los pueblos y las A aciones se convenzan de que sólo refugiándose bajo su manto materna] y sometiéndose al suave Reinado de su Di vino Hijo, podrán encontrar aquella paz y felicidad por la que tanto se afanan y que en vano buscan fuera de su maternal regazo. Pidámosle que sea la Auxiliadora de las familias, en las que ha de ser honrada como Reina y Soberana y como Madre cariñosa, a fin de que en la familia reine aquel espíritu cristiano que hace que los padres eduquen santamente a los hijos, que éstos sean obedientes y cariñosos para con sus padres, y que unos \ otros encuentren la felicidad y el consuelo, en aquella unión de corazones que hace de la familia cristiana, una antesala del Paraíso. Pidámosle que sea la Auxiliadora de los individuos, de cada uno de nosotros, para que sepamos corresponder siempre a su solicitud maternal, tomándola verdaderamente por Madre en todas las circunstancias de la vida, invocándola en todas nuestras necesidades, viviendo constantemente en su compañía y en unión con su Divino Hijo Jesús, para que nos preserve de todo mal, especialmente del pecado, durante la vida 1JO y sobre todo nos asista en el trance de la muerte: Nunc et in hora mortis nostrae. Pidámosle finalmente que siga siendo la Auxiliadora de la Congregación Salesiana, la Obra suya por excelencia, a fin de que, conservando el espirita de su fundador y viendo aumentar sus filas con siempre mayor número de vocaciones, pueda llevar a cabo aquel bien para el cual Ella la suscitó, ensanchando cada vez más su campo de acción, para contribuir a que cuanto antes todos los pueblos de la Tierra la aclamen como Reina y Auxiliadora y se sometan gustosos al Reinado de Jesucristo. Ecos del Decreío sobre la heroicidad de las Virtudes de nuestro Vble. Padre Juan Bosco. Extraordinaria ha sido la resonancia 3ue en todo el mundo ha tenido el paso ecisivo, que hacia la glorificación definitiva de nuestro Venerable Fundador y Padre, se dió con la declaración solemne de la heroicidad de sus virtudes, el día 20 del pasado febrero. Plácemes y felicitaciones sin cuento, procedentes de todas las clases y jerarquías sociales, artículos y crónicas en los principales diarios de todo el mundo, un himno unísono en que se percibían los acentos de todas las lenguas, se ha levantado de los cuatro ámbitos de la tierra para ensalzar al Aposto! de la Juventud de nuestros tiempos. Esto, al paso que completa nuestra alegría y satisfacción, tiene que avivar más y más nuestra fe, para que no sólo admiremos al héroe, sino que de corazón invoquemos su poderosa intercesión para obtener las gracias y milagros que lo eleven cuánto antes al honor de los altares. La alegría de los Ex Alumnos. He aquí como el Presidente de la Federación Internacional de los Ex-alumnos Salesianos, Don Felix Masera, Abogado y Comendador, se hace intérprete de los sentimientos de todos sus compañeros, esparcidos por todo el mundo: • …. ¡Es, pues, cierto! ¡Don Bosco, nuestro Don Bosco, ha recibido de nuestra Madre, la Iglesia, la sanción de la heroicidad de sus virtudes! El secreto anhelo de nuestras almas de hijos y de alumnos se ha trocado en himno de gloria… mientras el alma contempla ya en lontananza un altar magnifico, desde donde nos invita hacia si una dulce figura de Santo. Un tumulto de impresiones se agita en nuestro corazón. La Iglesia nos parece más Madre; el Papa, más nuestro Papa, por cuanto con divina autoridad han sancionado ante el mundo, lo que en lo íntimo de nuestras almas era ya realidad perfecta. Porqué ésta es la verdad: los ex-alumnos salesianos aman intensamente a Don Bosco. He ahí el milagro: Don Bosco se ha multiplicado no sólo en sus hijos, sino también en sus alumnos, los cuales, aún extraviados, aún cuando en la práctica de la vida dejen algo que desear, conservan en el alma como prenda de amor, como áncora de salvación, una profunda simpatía por su Maestro. Nosotros queremos a Don Bosco… Nuestra juventud está empapada de su nombre y, Dios lo quiera, de su espíritu. Se nos echa en cara, a veces, que en nuestras manifestaciones de afecto somos clamorosos, exuberantes; será cierto, pero no tenemos más remedio que ser así: seguimos siendo los « pilludos de Don Bosco ». Como los primeros, que a su alrededor se reunieron, estorbamos a la vecindad y quizá nos ganamos alguna reprensión, alguna mala cara… pero somos y seguiremos siendo asi; es el amor que nos hace exuberantes, es aquel sentimiento de cristiana alegría, que sólo Don Bosco ha sabido inculcar en sus alumnos, que nos hace clamorosos. Pero, bendito sea este clamor de santa alegría y de amor filial, aún en medio de las preocupaciones, cargados de años, de responsabilidad y de familia; esa alegría es indicio de nuestra perenne juventud. Don Bosco es el Santo de los jóvenes, no sólo porqué fue su educador, sino porqué en sus hijos, en sus alumnos, hace que reine, sin menguas, cierta simpática juventud de espíritu. Quiza se nos dirá que no somos comedidos y que no sabemos contenernos. Es cierto, pero es que como Don Bosco procedemos de los campos y de los talleres, de familias modestas, somos hijos del pueblo; y esta característica nuestra hace que soñemos para nuestro Padre y Maestro, triunfos llenos de gloria, manifestaciones, ceremonias, templos nunca vistos. ¡Hasta nuestra fantasía es popular! La Corona del Venerable Juan Bosco Filius sapiens laetificat Patrem (Prov. X-l). Don MIGUEL RÚA (n. 1817. T 1910) – Primer Sucesor del Venerable. Fue Superior General durante X3 años y murió ea olor de santidad. De ¿I hablamos en oirá parte de este número. Don ANDRÉS BELTRAMI (n. 1870.f1597) – Cuya <*■•* de Beatificación ha sido ya introducida, de *»da eívmplarwma y que se ejercitó doran e mochos años ea el apostolado del sutnmiento. Su lema era: A’» curar ai trorir; sino virir para aaírtr. Don AUGUSTO CZARTORYSKI (u. 1858.11895) - Principe Polaco, que se hizo salesiano. atraído por la santidad de Don Bosco y que se ele»ó también él a «a alto grado de santidad. Se halla e» corso su causa de Bratxócactóa. Don PABLO ALBERA (a. 1845. f 1921) - Segando Sucesor del Venerable Don Bosco. dtstingaído por él coa muestres de especial aléelo y que dejó una ¿urea colección ¿le Carta» Edificantes. Cardenal JUAN CAGUERO (n. 1858. t 1928) -Uno de los primeros y más preclaros luios de Don Bosco. por él escogido para iniciar la Obrade las Misiones. Fue el primer Obispo salesiaso y decoro ¿el Sacro Colegio Cardenaltcio. DOMINGO SAVIO (a. 1842. f 1857) - Angélico jorro, alumno del Venerable, que mnerlo a la edad de 15 a6>s. loé propuesto por el owsmo Dos Bosco como modelo a los niños de Colegies. Escogió como lema de m vida: Antes morir que petar. Sor MARIA MAZZARELLO (n. 1857. f 1851) – !• Madre General de las H.jas de .Marta Auxiliadora, cuya causa de Bealibcacíón ha sido también introducida. De ella hablamos en la sección «Coito de Alaria Auxiliadora… Soñemos, ardientemente soñamos, en el templo de Mafia Auxiliadora, que será para nosotros doblemente querido, porqué se convertirá también en altar ael Maestro… Y así como nuestro corazón se ensancha por la alegría que no cabe en nuestros pechos, también quisiéramos que su Templo, su cúpula, se embelleciera y ensanchara hasta el punto de poder contener a toda su inmensa familia. /Soñamos/ y es la alegría que nos sumerge en este sueño; es el amor que nos persuade de que no será sueño vano y que se verán cumplidas nuestras esperanzas. /Alumnos de Don Bosco, el gran día se acerca; que su amor nos haga permanecer constantes en las buenas obras; que asi se honra a Don Bosco: Trabotando con su espíritu por el Reino de Cristo! Cómo su Su Santidad Pío XI conoció a Don Bosco. En la magnífica Alocución Pontificia con que el 20 del pasado febrero Su Santidad presentó al mundo al Vble. Juan Bosco, como uno de los más grandes héroes del Cristianismo, dijo el Papa hablando de la Figura del Venerable: «…figura que hemos siempre admi- rado… que hemos estudiado bien de cerca y en una visión no breve, en una conversación no momentánea…». Y en varios otros puntos del Discurso, hizo alusión a sus relaciones personales con el Venerable, que ciertamente contribuyeron no poco al afecto y entusiasmo con que de él hablaba. He aquí como tuvo lugar su encuentro: Hacia fines de enero de 1884 u 1885, tres q cuatro años antes de la muerte de Don i Bosco, se presentó en el Oratorio de Tyrín, para hablar con el Venerable, un joven sacerdote, Profesor de elocuencia sagrada en el Seminario de Milán, Don Aquiles Ratti. Tenía que arreglar un asunto especial con el Director del establecimiento: Un jovencito, protegido suyo, que Don Bosco había aceptado gratuitamente en el Oratorio de San Francisco de Sales, se había escapado del Colegio en una forma ingeniosa, pero poco correcta y su protector, sintiendo en el alma la travesura de su recomendado, que tan mal correspondía a la generosidad de Don Bosco, quiso presentar personalmente sus excusas a Don Bosco y Don Bosco, con su amabilidad característica, le dijo’. 172—————————————— — No se preocupe V. por eso; es cosa de poca importancia; a pesar de todo este niño tiene buen corazón y el espíritu de iniciativa que ha manifestado en su evasión, me hace entrever que en la vida no le irá mal del todo, no. (El éxito comprobó más tarde que Don Bosco no se equivocaba). Sin embargo, el joven sacerdote seguía mostrándose muy impresionado por el incidente. Entonces Don Bosco le rogó que aceptara hospitalidad en su Casa y que honrara su mesa con su presencia. Durante la comida, un hecho impresionó profundamente al joven sacerdote. Se celebraba en aquellos días la fiesta de San Francisco de Sales, solemnidad que en aquel entonces reunía en el Oratorio de Turín a casi todos los Directores de la naciente Congregación. Así, a la par que se festejaba al Patrono de la Congregación, podían hablar con Don Bosco de los asuntos de las Casas. Para ganar tiempo, y no quitar demasiado a sus audiencias ordinarias, Don Bosco hacía sentar junto a sí, en la mesa, ya a uno, ya a otro de sus directores forasteros y entre la sopa y el cocido se hablaba de los asuntos de las Casas. Y el Rvdo. Ratti se fijó en un contraste: Mientras los buenos directores, en su ardor juvenil, exponían a veces sus preocupaciones y dificultades con cierta calurosa vivacidad, Don Bosco siempre tranquilo, sonriente, sereno, escuchaba y solucionaba los más delicados asuntos, con palabra sumamente segura y sosegada. Este hecho debió quedar profundamente grabado en la memoria del joven huésped, pues recordamos que, 4 años después de su elevación al Solio Pontificio, el Rvdo. Ratti, trocado en Pío XI, decía, en una audiencia concedida a un grupo de salcsianos: — ¡Oh Don Bosco! Yo también lo vi y lo conocí; era un verdadero hombre de gobierno; ¡Qué calma más admirable! De esta breve estancia en el Oratorio de Turín, que duró dos días, conserva el Santo Padre los más gratos recuerdos. Se acababa de inaugurar en el Oratorio la gran sala de máquinas de imprenta y mientras el joven Profesor manifestaba su admiración y maravilla ante una empresa de tales proporciones, Don Bosco >33 que lo acompañaba, con cierta legítima satisfacción, le contestó: En cuestión de prensa y tipografía Don Bosco quiere ir siempre a la vanguardia del progreso. Frase que también recordó Su Santidad en la citada Alocución. En otro momento, mientras Don Bosco se entretenía con el huésped en íntima conversación, llegó alguno de sus sale-sianos para hablarle, y al advertirlo Don Aquiles Ratti, delicadamente, hizo acción de retirarse. Pero Don Bosco cariñosamente lo retuvo. Como la conversación se prolongaba y entraba en detalles cada vez mas íntimos, la delicadeza del joven sacerdote milanés le hizo hacer nueva instancia para retirarse y entonces Don Bosco con una de aquellas frases, en él bastante frecuentes, pero que dejaban honda impresión en el alma, paternamente insistió: — No, no; quédese V; porque lo que ahora oye, no dejará de hacerle algún bien a V. y también a nosotros. Aquel y también a nosotros, quedó profundamente grabado en el alma del ¡oven sacerdote, quien amenudo durante su vida se había preguntado cuál sería el verdadero significado de la enigmática expresión y cuando subió al Solio Pontificio la recordaba con particular emoción. ¿ Habría quizá Don Bosco entrevisto que aquel joven sacerdote que hospedaba en su casa, llegaría a ser el Supremo Jerarca de la Iglesia?… Pero la impresión más profunda que el joven sacerdote milanés sacó de su estancia en el Oratorio Salesiano de Turín, fué, sobre todo, la impresión de la santidad de Don Bosco. El pudo observar a Don Bosco en los diversos momentos del día, lo contempló yendo y viniendo en medio de la turba de niños que lo rodeaba, como también en medio de los más intrincados asuntos, lo observó postrado, con la piedad de un serafín, ante Jesús Sacramentado y María Auxiliadora y vió también como aquel anciano, que había consagrado todo el día al servicio de sus hermanos, tenía que robar las horas al descanso, para acabar de despachar los asuntos del día y, a pesar de aquella actividad extraordinaria, a pesar del cúmulo de preocupaciones que lo agobiaban, lo encontró siempre igual a sí mismo, tranquilo, dulce, bondadoso; porque su co razón y su alma estaban fijos en un mundo superior, de donde a cada instante recibía luces extraordinarias, fuerza sobrehumana. Inefable recuerdo, que durmió 45 años en la memoria del ilustre huésped, para despertar el día 20 de febrero último, en aquel discurso conmovedor, con que presentó al mundo entero a Don Bosco como astro de primera magnitud en el cielo de la iglesia y de la Historia. Algunos días antes de pronunciar este discurso, Pío XI recibió al Promotor de la fe, Mons. Salotti, que iba a hablarle de la Causa de Don Bosco. « Estudiando minuciosamente esta causa, dijo el citado Monseñor, queda uno más admirado de la intensidad de vida interior que encendía y avivaba aquella llama de apostolado, que de la magnitud y desarrollo maravilloso de la Obra de Don Bosco. Muchos, por desgracia, no se fijan más que en esta Obra exterior y olvidan este edificio sublime de sabiduría cristiana, lentamente levantado por a-quella alma sacerdotal, con el ejercicio cotidiano de las virtudes propias de su estado. Y Pío XI le contestó: — Algo sabemos Nos de ello; Nos, que un día le vimos actuar allá mismo, en la cuna de su Obra. Novimus et vidimus…… Y en sonora frase latina, digna de San Ambrosio, patrono de su querida Milán, el Papa, ante su interlocutor que atentamente y emocionado le escuchaba, improvisó con los recuerdos de 45 años atrás el más hermoso y justo elogio del Siervo de Dios. Novimus et vidimus…. Muy agradecidos. La acreditada y benémerita Ilustración Católica La Hormiga de Oro de Barcelona (España), con motivo del Decreto Pontificio sobre la heroicidad de las virtudes de Don Bosco, dedicó a nuestro Vble. Padre un hermoso artículo ilustrado, que apareció en el número correspondiente al 5 de marzo del presente año. Entre las ilustraciones que lo adornan figuran: un retrato de Don Bosco en actitud de escribir; otro del Venerable ya difunto, sentado en el sillón con que fué expuesto para ser visitado por la población en masa de Turín, que le quería ’34 rendir este último homenaje; los retratos de su santa madre, Margarita Occhiena, y de la Ilustre cooperadora de Barcelona, Dña. Dorotea Chopitea de Serra; una vista de la humilde casita que vió nacer al Venerable; otra de la cumbre del Ti-bidabo, cuando dicha montaña estaba completamente despoblada y solo existía en la cumbre una capillita dedicada al Sagrado Corazón de Jesús, levantada por los salesianos después de la visita de Don Bosco a Barcelona en el año 1886; el proyecto completo de la artística cripta y del magnífico Templo que se está levantando en dicha cumbre, ya toda rodeada de hoteles y chalets; el glorioso sepulcro de Don Bosco en Valsálice (Turín); el Monumento que le levantaron los ex-alumnos de todo el mundo delante de la Basílica de María Auxiliadora de Turín; una vista de conjunto de las Escuelas Salesianas de Sarria, fundadas aún por el mismo Don Bosco; y un interesantísimo grupo fotográfico, sacado con ocasión de la visita de Don Bosco a Sarriá (Barcelona), en el que aparece el Venerable rodeado por todos los salesianos y alumnos que en aquel entonces (1886) componían la naciente casa. Y en el artículo que acompaña los citados grabados, da una abundante reseña del solemne acto de la lectura del Decreto, sobre todo del hermoso discurso del Papa, que hace preceder de algunos juicios interesantes sobre Don Bosco, que con gusto transcribimos: « El ilustrísimo Doctor Catalá, obispo de Barcelona, puso término a la velada necrológica, que el día 5 de marzo de 1888, los católicos de la Ciudad Condal dedicaron a Don Bosco, con las siguientes palabras: Don Bosco ha sido un ser, gloria de la humanidad, puesto que empleó su vida en el bien de sus semejantes. Don Bosco es una gloria del sacerdocio, porqué en sus palabras, en sus escritos y en sus obras se mostró im buido del espíritu de Jesucristo. Don Bosco es gloria de la Iglesia y de todos los Institutos Religiosos, porqué poseía su espíritu y sus virtudes, y se ha visto en él lo que puede la Religión en un hombre que obra por virtud del Espíritu Santo. Hoy hemos honrado la memoria de un gran hombre, el día de mañana levantaremos una Iglesia a un gran Santo. El Papa León XIII escribió estas palabras: La Obra de Don Bosco es sin duda extraordinaria y excede a las fuerzas humanas, pues no se concibe que un hombre solo, desprovisto de medios materiales, un sacerdote pobre y humilde, haya podido hacer en breve tiempo, que breve tiempo son treinta o cuarenta años, las maravillas que asombradas contemplan Europa y América… El dedo del Altísimo se descubre patente en la Obra Salesiana. En 1896, el Cardenal Sarto, Patriarca de Venecia, expresaba su ardiente deseo de ver publicada una extensa Biografía de Don Bosco, escribiendo entre otras cosas: Cuanto más se difunden las Obras del Instituto de Don Bosco, tanto más se siente la necesidad de conocer, hasta en sus detalles, la vida del Sacerdote admirable, fundador de la Congregación que parece destinada a subvenir a las múltiples necesidades de nuestro tiempo. Y elevado a la Cátedra de San Pedro, el admirador de Don Bosco, escribía lo siguiente, hablando de la Pía Unión de los Cooperadores Salesianos: Fundada esta Pía Sociedad por aquel ilustre varón, en el que resplendecía un modelo de todas las virtudes cristianas, principalmente de la caridad, afanándose sólo por promover con toda pureza la gloria de Dios, esta Unión reportó grandes ventajas a la Sociedad Civil y emprendió muchas obras para la salvación de las almas, teniendo en cuenta de un modo admirable la índole de los presentes tiempos». Damos públicamente al acreditado colega barcelonés las más expresivas gracias. Fomentad la Obra de Jíarib Auxiliadora para las Vocaciones según el programa que ya conocéis; por falta de medios no dejeis nunca de recibir a un joven que manifieste verdadera revocación. Gastad todo lo que tengáis, id a pedir limosna, si es necesario y si, a pesar de todo, os encontráis apurados, no desmayéis; que la Santísima Virgen aunque sea prodigiosameate. vendrá en vuestra ayuda. Vble. JUAN BOSCO. >55 En el 17° Aniversario de la muerte de D. Miguel Rúa ——————– 1910 – 6 abril – 1927 ——– Aunque por falta de espacio no pudimos el pasado mes hablar de este extraordinario Siervo de Dios, que el Señor deparó a Don Bosco como auxiliar inteligente y sucesor incomparable, no queremos dejar pasar el aniversario de su muerte, sin dedicarle u-na página de recuerdo y de cariño filial y lo hacemos dando a saborear a nuestros lectores, traducido del italiano, un hermoso artículo del conocido y genial escritor de cosas sule ianus, Rdo. D. Juan Cassano, actual Director del Bol-Icttino Salesiano. ¿ Quien fué Don Miguel Rúa? Un santo sacerdote. Un héroe de bondad. Otro Don Bosco. Los que lo conocieron lo recuerdan. Una figura sutil, recogida en profunda humildad; su vestido ordinario, pobre; su rostro, delgado, casi macilento. Sus ojos parecían llorar constantemente sobre las miserias y sobre las penas de todo el que se le acercaba para abrirle su corazón. Voz profunda, acento cordial; Don Rúa hablaba con el corazón. Sus palabras quedaban esculpidas en el alma. Hablaba de Don Bosco con intensa emoción. Don Rúa fué el primer Sucesor de Don Bosco. Un día Don Bosco, hablando con el jovencito Miguel Rúa le dijo:— Nosotros dos hemos de ir a medias — ¿a medias, de qué? De todo: d I bien que se estaba haciendo y que se había de hacer a tantos niños; de los sufrimientos que habría que soportar para llevar a cabo este mismo bien; de los consuelos y de la recompensa que el Señor no deja faltar a sus fieles siervos. Y así fué. El primer encuentro de Don Bosco con Miguel Rúa se verificó en agosto de 1845. Miguel era entonces alumno de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, donde Don Bosco, recién ordenado sacerdote, e-jercía el ministerio sacerdotal. Todos los sábados iba a dar una lección de religión, para preparar a aquellos niños a la recepción de los sacramentos de la confesión y de la comunión. Miguel se sintió irresistiblemente atraído hacia él ¿Porqué? Oigámoslo de sus mismos labios (1). — Me acuerdo que cuando Don Bosco venía a decirnos la Santa Misa o a predicar, apenas entraba en la capilla parecía que una corriente eléctrica movía a todos aquellos niños: se ponían de pie, salían de los bancos, se estrechaban a su alrededor y no estaban contentos hasta que habían logrado besarle la mano… Y cuando, en los días de confesiones, se anunciaba que entre los confesores vendría Don Bosco, todos queríamos ir con él, para confiarle nuestros secretos. El motivo de este cariño y confianza filial era la convicción de que Don Bosco nos amaba y buscaba con todo ardor el bien de nuestras almas. El encuentro de Rúa con Don Bosco sucedió así: (1) Memorias Biográficas de D. J. Lemoyne. i>6 Un día de agosto de 1845, un compañero le habló del Oratorio de Don Bosco (que estaba entonces en el Rifugio), enseñándole una corbata que le había tocado en una de las pequeñas rifas que Don Bosco hacía para animar los recreos. Al joven Miguel le entraron ganas de ver el tal Oratorio y ambos se dirigieron al Rifugio. Pero era la época de los cambios de casa y Don Bosco había trasportado su Oratorio a los Molinos Dora. Y allá se fueron los dos amigos y se les dispensó una acogida tan cordial, que Miguel quedó prendado. Don Bosco se encontró frente al designado por la Providencia para continuar su misión, que entonces estaba apenas empezando. Le habló y fué suyo para siempre. ¿Quien fué Don Miguel Rúa? El Obispo Salesiano Mons. Santiago Costamagna ha dejado escrito: « Por la tarde del día 3 de mayo de 1865, en el tren, de vuelta hacia Turín, Don Bosco, en una de aquellas expansiones cordiales que con su hijos tenía, me manifestaba su gratitud para con Dios Nuestro Señor, por las muchas gracias con que le favorecía, especialmente por haberle enviado jóvenes colaboradores, dotados de excelentes dotes. Y pasaron los nombres de Durando, Francesia, Cagliero, Cerrutti, Bonetti, Albcra, Ghivarello y muchos otros e iba diciendo: Este es un buen lingüista, el otro gran literato, uno músico excelente, el otro escritor; uno buen teólogo, el otro santo etc. Y de algunos anunciaba cualidades especiales, que después fueron apareciendo, pero que entonces nadie sospechaba. En esta enumeración, al llegar a Don Rúa, me dijo: « Mira, Santiago, si Dios me dijera prepárate para morir y escoge a uno como sucesor, porque no quiero que la Obra que has empezado decaiga con tu muerte; pide para este sucesor tuyo todas las gracias y virtudes, todos los dones y carismas que tu creas necesarios para que pueda desempeñar bien su cometido, que yo se los concederé… — Aquí Don Bosco hizo una breve pausa y casi en seguida continuó — te aseguro que no sabría qué más pedir al Señor, pues todas estas cualidades y gracias las veo ya en Don Rúa ». ¿Quien fué Don Miguel Rúa? Nos lo dice el nunca bastante llorado cardenal Cagliero, en una página que vale todo un volumen. Es un documento precioso que, entre otras cosas, revela como saben apreciarse y amarse los Hijos de Don Bosco. Parece casi que el Cardenal Cagliero haya querido tomarse el desquite, desquite digno de su alma noble y generosa, sobre el que un día tuvo el encargo especial de vigilarle y corregirle. Leemos, en efecto (¡Preciosos recuerdos de los tiempos heroicos!), que Cagliero y Rúa, junto con otros alumnos del Oratorio, iban a clase a una Academia de la ciudad, dirigida por el profesor Bonzanino. El joven Cagliero — así lo narra el fiel cronista — demostraba agudeza de ingenio y carácter alegre. Era el primero en todos los juegos y partidas, jefe y maestro de gimnasia, siempre rico en vivaces iniciativas. Su índole fogosa parecía en un principio incapaz de freno y disciplina. Sobre todo cuando salían por la ciudad para ir a clase, no había quien le hiciera ir en grupo con los demás. El clérigo Rúa, encargado de la asistencia no lograba, ni a las buenas ni a las malas, ponerlo en cintura. Cagliero abandonaba a sus compañeros, daba una corrida hasta la plaza Milán, donde se daban títeres o ponían sus circos los charlatanes, daba una mirada a todos los puestos por si había alguna novedad y a correr otra vez. Cuando sus compañeros llegaban a la puerta de la Academia, Cagliero estaba ya esperándoles, jadeante y secándose el sudor. Llegaba siempre a tiempo y aún antes que los demás. Rúa le advertía: — ¿ Pero, por qué no te vienes con nosotros ? — Pues toma; porque me gusta más de la otra manera. ¿Qué mal hay en pasar por una calle más que por otra? — ¿ Y la obediencia ? — ¿La obediencia? ¿A caso no soy puntual en llegar a clase? ¡Si casi siem 137 pre llego antes que vosotros! La tarea la traigo hecha, la lección la sé siempre. No sé porque fijarse en estas niñerías. ¿Que os parece el futuro Cardenal? Pero ¿sabéis qué sucedió? Hubo quién llegó a proponer a Don Bosco que habría sido mejor enviar a su casa a un joven que no quería sujetarse a la disciplina. Pero Don Bosco que apreciaba grandemente la franqueza de Cagliero y que sobre todo tenía dos ojos que valían más que un buen microscopio y que un potente telescopio no quiso oir hablar de expulsión. Y he aquí que al año siguiente el joven Cagliero era ya el más observante de la regla, y no tardó en ser modelo de todos. ¿Quién había obrado el milagro? El corazón de Don Bosco, que llegaba hasta lo más íntimo del alma de sus niños. Pues bien, he aquí como Juan Cagliero llegado a Obispo y a Cardenal, se tomaba el desquite de las observaciones y avisos que en cumplimien to de su deber le diera el que fué su asistente: « Digo— atestigua el Cardenal Cagliero — que el siervo de Dios Don Miguel Rúa en los 35 años (1850-1885) que pasamos en fraternal convivencia, como estudiante, clérigo, sacerdote, hermano en religión, Prefecto y Director del Oratorio de San Francisco de Sales, fué .sietnpre primus ínter nares. A saber: el más exacto en el cumplimiento de sus deberes, el más recogido en la oración, el más observante de las Constituciones Salesianas, el más celoso entre los sacerdotes, el más activo e incansable en el trabajo para gloria de Dios y de la Congregación y para la salvación de la pobre juventud. Superior General y Rector Mayor de nuestra Pía Sociedad, después de la muerte de nuestro Vble. P. Don Bosco, siempre vi en él al asceta consagrado al trabajo en íntima unión con Dios, mortificadísimo en sus sentidos y delicadísimo, como lo había sido siempre desde niño, para conservar el candor de la bella virtud, hasta vislumbrar en él. al Hombre de Dios perfecto y preparado para toda obra buena. . Humilde, inocente y penitente como San Luis, severo con sigo mismo, era en extremo afable para con los hermanos y de una exquisita amabilidad para con los niños del Oratorio y para cuantos recurrían a él para pedirle consejos o favores. Es también persuasión mía, como’ de todos mis hermanos salesianos, que el siervo de Dios practicó con perseverancia, con devoción expontánea y constante, con fervor espiritual y siempre con un cresciendo de perfección cristiana y religiosa, las virtudes teologales, cardinales y morales, como las practicaron los más grandes santos. Y por eso no me causó sorpresa ninguna cuando, hablándose en el Oratorio de las virtudes angélicas de Domingo Savio, de Miguel Magone, de Francisco Besucco, muertos en olor de santidad, nuestro Venerable Don Bosco dijera: Entre estos hay uno — y aludía al Siervo de Dios Don Miguel Rúa — que a todos los supera y que, si quisiera, podría hacer milagros ». ¿Quien fué Don Miguel Rúa? Fué otro Don Bosco. Con él fué a medías durante la vida. ¿ Porqué no irá también a medias después de muerto? A las Celadoras y Cooperadoras Salesianas. El Comité Central de las Damas Protectoras de las Obras deL Venerable D. Bosco, invita a las beneméritas Celadoras y Cooperadoras Salesianas, para que se dediquen con celo a la actuación de las siguientes conclusiones del X Congreso Internacional de los Cooperadores Salesianos. « El Congreso hace votos: — por que se promueva y se recomiende Ja hechura, reunión y envío al Rector Mayor de los Salesianos, de telas de lino, ornamentos sagrados para las iglesias y capillas de las Misiones Salesianas, y vestidos y objetos para los neófitos y neófitas de las mismas Misiones; — por que en los grandes centros se procure la apertura y funcionamento normal de talleres dedicados al mismo objeto, procurando mandar anualmente, al Rector Mayor de los Salesianos (Turín) un catálogo exacto de los mismos objetos, a fin de que él pueda realizar la repartición en conformidad con las necesidades de cada una de las Misiones de los Salesianos y de las Hijas de María Auxiliadora. DE NUESTRAS MISIONES Una escuela de Agricultura en medio de las selvas africanas del Congo Belga. La Granja “Don Bosco” a orillas del Kaíubu en Kalanga. ¿Qué cuente algo sobre el lejano Ka-tanga ? i Habría tanto que contar! — ¿ Qué cuente lo que sepa mejor? Mi propia historia, evidentemente. Pero ¿ va a ser interesante? Yo no soy más que un humilde catequista-agricultor de un país de negros. Sin embargo puede ser que a alguién interese. ¡El Boletín Salesiano es leído por gente de tan diversos gustos! Y por otra parte la historia de nuestra Granja vale la pena de ser conocida. ¡Animo, pues y adelante! Una obra necesaria. Cuando partimos hacia Katanga en 1911 tres sacerdotes y tres coadjutores no llevábamos más programa que crear en Elisabethville, la capital, una escuela primaria para blancos y negros y talleres para el aprendizaje de oficios para los indígenas. Pero necesariamente la lógica de los acontecimientos tenía que llevarnos a la Colonia Agrícola, porqué somos hijos de Don Bosco y porqué no íbamos a estar siempre dependiendo del mercado de Elisabethville, en el cual, para dar de comer a nuestros niños teníamos que pagar 4 francos por un litro de leche, dos trancos por un huevo, 1’50 franco por un kilo de harina de maíz y lo demás por el estilo. Y porqué al fin y a la postre formar buenos mecánicos, cerrajeros, carpinteros, sastres, zapateros, encuadernadores, es cosa buena, pero toda esta gente tiene que comer y esto se saca de la tierra. Ahora bien, el negro, como buen hijo de Adán, en estado primitivo, tanto tiene de agricultor como de obrero: esencialmente pertenece a la categoría de los perezosos. En medio de las selvas todo 139 su trabajo consiste en hacer lo justito para no morir de hambre y esto aún suponiendo que la estación sea buena. He aquí en que consiste su faena: durante la estación seca, hacia junio y julio, cortan ramas de árboles en la selva y los extienden de cenizas con una pequeña azada de cobre (el cobre es abundantísmo en esta parte del Congo y los indígenas desde hace mucho tiempo se sirven para sus utensilios de este metal casi puro) y luego siembra un poco de sorgo, de maíz Katanga (Congo Belga) — Una población indígena a orillas del Kaftibu. sobre la pequeña porción de tierra que han escogido para cultivar; el negro les pega fuego y tranquilamente vuelve a tomar su pipa para pasarse las horas muertas medio adormecido, echado a la sombra de su cabaña. Cuando llegan las primeras lluvias, hacia noviembre, la mujer, llevando a su último bebé colgado de las espaldas, se va a rascar un poco el suelo cubierto o de patatas, que los hijos mayores se encargan de defender a grandes voces para ahuyentar a los habitantes de la selva, especialmente a los monos y a los pájaros de todas las medidas, pichones verdes, faisanes, gallinas faraónicas etc. y se acabó su agricultura. El P. Sak (i) comprendió en seguida (i) SaJesíano, Prefecto Apostólico en el Congo Belga. 140 que hacía falta formar a aquellas gentes al hábito del trabajo y por otra parte los PP. Benedictinos y el comité especial de Katanga habían ya abierto el surco. Pero lo primero era lo primero y como nosotros habíamos ido allá para montar talleres, empleamos dos años en la organización de éstos y luego vino la guerra que nos dejó sin personal y sin recursos, de modo que a duras penas pudimos sostener algunos pequeños puestos de misión. Fué un compás de espera. Una extensión de 2.500 hectáras. – Buscando el lugar a propósito. – La lucha contra la selva. – La primera tierra de labor. – Un camino, un puente y un cana!. Una tarde de marzo de 1921 el P. Sak, extendiendo delante de mí un mapa de la región, me señaló una extensa porción de selva a orillas del gran río Kafubu, a 19 kilómetros de Elisabethville. El Gobierno nos ofrecía allí, casi regaladas 2.300 hectáreas de terreno. — Muchas gracias del regalo, dije yo; pero ahí no hay hierbas que se puedan quemar fácilmente; todo este pedazo
45 paja. Las fieras, si se acercan, no pueden más que dar vueltas al rededor. Por lo demás, las bestias no están encerradas más que durante la noche, pues de día hacen vida al aire libre. En grupos de 30 o 35 son confiados a dos negros que se dividen la jornada, debiendo hallarse presentes los dos a la salida y entrada de las bestias. seminario menor de indígenas, pues hay que hacer notar que ya tenemos aquí 22 latinistas negros de los cuales algunos cursan el tercer año de latín. El P. Schillinger es el héroe de las escursiones, ausentándose por semanas enteras, y recorriendo todas aquellas poblaciones indígenas; es capaz de predicar 5 y 6 veces al día; va creando nuevos Katanga. — Un grupo de aspirantes a! sacerdocio. El personal. – Población salesiana. – La vida de familia. – AlZsa diaria. – Formación intelectual y moral de pequeños y mayores. – Apéndices de la granja: pequeño seminario indígena y puestos de misión. El personal blanco de la granja “Don Bosco” está compuesto del Prefecto Apostólico Mpns. Sak, que ha dejedo Elisabeth-ville para establecerse aquí con su secretario P. Edgard Noel, los PP. De Rosa y Shillinger,el coadjutor salesiano que escribe ■ estas líneas y dos aspirantes coadjutores muy entusiastas, inteligentes y seguros. La ocupación principal de los PP. Noel y De Rosa son las clases en el pequeño estudiantes de latín, en la Granja » Don Bosco „. puestos de misión y deja en todas partes diligentes catequistas. Nosotros habitamos una casa bastante elegante de 20 metros de largo por 10 de ancho y 3’50 de alto. Las paredes son de ladrillo, el techo de cinc ondulado, con armazón de hierro para evitar las termitas. El interior está dividido en 10 salas, nuestras habitaciones y almacenes. A dos pasos tenemos la capilla, rectángulo de 18 m. de largo por 4 de ancho. Pero estámos preparando otra en forma de cruz latina que tendrá 37 metros de largo. Y bien cerquita el edificio del seminario menor. Para ios trabajos de agricultura contamos con un centenar de negros adultos 14 6 y unos cuarenta jóvenes, que son los verdaderos alumnos agricultores. Estos últimos ocupan un edflcio separado, enfrente del nuestro hecho de ladrillo con techo de paja. En cambio los hombres tienen sus habitaciones a unos 300 metros de distancia, formando un verdadero pueblecito de 70 a 75 casas, construidas por nosotros según la necesidad y a la manera indígena: muros de barro, techo de paja que forma un ancho alero hasta muy cerca del suelo, para dar abundante sombra al rededor de la cabaña. El pueblo está bajo nuestra dependencia, pero organizado a su manera y con un jefe responsable. A los obreros se les paga por semanas y reciben además una prima según la antigüedad. Cada, sábado reciben además de la paga la ración semanal, consistente en: 8 kilos de harina de maiz, 100 gramos de sal, un kilo de carne, un poco de pescado salado y tabaco. Los casados reciben una ración suplementaria por cada hijo. Cada negro dispone además de un pequeño huerto personal al lado del pueblo y tiene tiempo y facilidad para pescar en el río. No exigimos a los que se presentan sino buena voluntad. Así es que tenemos entre los obreros, cristianos, catecúmenos, y algunos que han de empezar todavía a recibir instrucción religiosa. Los cristianos y catecúmenos tienen la obligación de asistir cada mañana a las 5 y media o a las seis, a las oraciones en común y a la misa, alegrada siempre con algún cántico. Los demás, aunque solo invitados a tomar parte a estas funciones, asisten a ellas de muy buena gana. Por la tarde entre 5 y media y seis se nos echa encima la noche casi sin crepúsculo; es la hora de la retreta general. De seis a ocho se dan clases a los distintos grupos: clase de canto diaria, de lectura y escritura en kiswahili, un poco de cálculo y luego clase de religión. Los cuarenta alumnos de la Escuela Agrícola tienen además otra clase de dos a cuatro de la tarde. El canal que nos ha permitido instalar un molino, nos da también la posibilidad de iluminar eléctricamente toda nuestra propiedad. A las diez de la noche ya todas las luces se han apagado; sólo queda la que vela delante del buen Dios que nosotros hemos ido a llevar a aquellas tierras y la noche extiende su negro manto, la terrible noche ecuatorial, siempre algo rumorosa. Cerca de la granja se oyen los aullidos de la hiena, de la grande hiena gris que va buscando alguna buena tajada para su banquete nocturno; y en la próxima selva gritos de monos que se disputan los boniatos o espigas que han robado en nuestros campos; más lejos todavía el sordo rumor de un tam tam que llora a un muerto o festeja a un vivo danzando y bebiendo Pombé. Tras breves vacaciones en Europa ¡que llegue pronto la hora de volver a aquellas tierras! Me aburre esta vida llena de ficciones; a cada instante hay que estar vigilando los bolsillos y uno se ve obligado a viajar con personas que se portan como no lo haría el último negro de Katanga. Allá al menos hay sol y libertad; no faltan penas y sufrimientos, pero cuando se hace por amor de Dios son el camino más seguro para el Paraíso. ¡Viva pues el Congo! ¿Quién se viene conmigo ? Turín, Diciembre de 1926. José Maus. Coadjutor Salesiano Misionero en Katanga (Congo Belga). CHACO PARAGUAYO. Los primeros frutos de la Misión Salesiana. Nos escriben desde Asunción (Paraguay): « Han sido nuestros huéspedes por una semana los representantes de los indígenas que se van civilizando en la misión salesiana de Napegue. La ciudad de Asunción, los recibió y los agasajó con cariño fraternal. Primero nuestros niños, luego los distintos órganos de la prensa, después el público, más tarde las autoridades, nuestras familias y por fin toda Asunción los saludó y los acompañó en todos los actos en que fueron ellos los protagonistas. ’47 El solemne casamiento. Un simple aviso en los diarios bastó para que el sábado a las 6 de la tarde se volcara toda la Capital en nuestro Colegio y Capilla para presenciar el solemne matrimonio de tres parejas indígenas. Los nuevos desposados son: Eugenio Fernández con Rosa Yatebá, apadrinados por D. Romualdo Irigoyen y su Sra. D. Rosa R. de Irigoyen: Eusebio Gómez con María Clara Sa-maniego, apadrinados por Don Victor Avente Haedo y Sra. Augusto Mayor con Isabel Elizeche, apadrinados por Atilio Spinzi y Doña María B. Banchez de Spinzi en representación de Don Angel Spinzi y Sra. Terminada la ceremonia, apenas el Colegio podía ‘contener a la multitud deseosa de ver y felicitar a los desposados, quienes, acompañados de sus padrinos y una selecta concurrencia, participaron a un espléndido lunch, servido en su honor. Nunca se ha visto en nuestra Vice Parroquia una ceremonia nupcial tan solemne y concurrida. Presenciando /as fiestas. Durante los diversos números de los brillantes programas oficiales y populares dieron la nota simpática con su presencia nuestros adustos habitantes de las selvas chaqueñas. La primera comunión. El Lunes 16 de Agosto, día del nacimiento de Don Bosco, se llevó a cabo la conmovedora ceremonia de la primera comunión del primer grupo de indígenas del Chaco paraguayo. Monseñor Bogarin, visiblemente conmovido les distribuyó la sagrada comunión previas paternales palabras y en presencia de innumerables cristianos que presenciaban la conmovedora escena, reteniendo a duras penas las lágrimas de emoción ante un acto tan solemne, que nos recor daba una escena de las catacumbas de los heroicos primeros tiempos del cristianismo. Con el Presidente de la República. Terminado el solemne acto religioso pasaron los felices comulgantes a la casa patricia del Dr. Pedro Bobadilla donde la ilustre familia les había preparado un abundante desayuno. Enseguida pasaron al Palacio de Gobierno donde S. E. el Dr. Eligió Ayala quiso recibirlos con todos los honores. El Sr. Presidente extrechó efusivamente las manos de esos habitantes del Chaco olvidados por tanto tiempo y que ahora se incorporan definitivamente a la vida ciudadana y cristiana del pueblo paraguayo. La Conferencia en el Granados. Del Palacio del Gobierno pasaron al teatro Granados que ya estaba repleto de familias de cooperadores y amigos, que ansiosos esperaban aplaudir la presentación de los indios y oir al Padre Pittini. Cuando se pusieron de pie para entonar el Himno Nacional, los saludó una estruendosa ovación. Despues de algunos números de canto y declamación ocupó la tribuna el Rdo. P. Ricardo Pittini y pronunció una conferencia brillante como las que él sabe hacer y constantemente interrumpida por frenéticos aplausos. También habló el Rdo. P. Emilio Sosa Gaona, superior de la Misión salesiana, exponiendo los puntos de mira que se proponen realizar los salesianos, en a-quellas apartadas regiones de nuestro Chaco. Fué también muy aplaudido. Cuando los indios, en el escenario, de frente a aquel imponente auditorio repitieron el Himno, resonó un estallido de aplausos y ovaciones que se prolongó después en infinitas felicitaciones a la obra salesiana que en tan poco tiempo supo producir tan copiosos y prometedores frutos. El Martes 17, regresaron los hijos de las Selvas a sus lares, dejando en la Capital la sensación de estupor y admiración por el desarollo de la misión salesiana que calladamente está haciendo obra de regeneración entre las tribus del Chaco paraguayo. CULTO DE MARIA AUXILIADORA La Virgen de Don Bosco. XII. María Auxiliadora hace que D. Bosco extienda sus cuidados a la juventud, femenina. María Auxiliadora quería que la grande Obra Salesiana, que Ella había inspirado y suscitado, no se dedicara solamente a los niños y jóvenes, sino que extendiera sus solicitudes a las niñas y jovencitas pues, dada la importancia que tiene la mujer en el hogar cristiano, era necesario preparar para los tiempos nuevos, mujeres fuertes que supieran adaptarse a las nuevas exigencias de la situación de la mujer en el nuevo ambiente obrero y social. Es este otro de los puntos en que la Obra de Don Bosco aparece verdadera- Alornesc (Italia). — Casita de campo donde nació Alaris .Wawmlh (9-V-18J7). mente providencial y hace ver como nuestro Padre, inspirado por Dios, previno en más de medio siglo los acontecimientos, preparando una Institución que se adaptara a las necesidades de la mujer en los tiempos actuales, en que tanto se la ha hecho cambiar de manera de ser, haciéndola entrar en esta lucha febril por la existencia, abriendo para ella las aulas de institutos y universidades y obligándola al trabajo en las fábricas y oficinas; todo lo cual ha creado un conjunto de elementos nuevos que hay que tener muy presentes en la educación de la joven y a los que responde perfectamente el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, que el Vble. Juan Bosco fundó inspirado y sostenido por la* Santísima Virgen. María Auxiliadora prepara a sus escogidas. Como para la fundación de la Congregación Salesiana los ojos de la Virgen Santísima se habían fijado en un inocente niño de un humilde hogar de campesinos, poco distante del pueblecito de Castel-nuovo, también para iniciar la Obra de la Congregación de Religiosas que tenían que llevar su nombre, fijó su mirada en una humilde y candorosa joven, Maria Mazzarello hija de una familia de campesinos, que habitaban un caserío poco distante del pueblo de Mornese. He aquí, brevemente, como la fué disponiendo para que llegara a ser la Madre de las Hijas de María Auxiliadora. Un celoso y santo sacerdote de Mornese, Don Domingo Pestarino, para promover mayormente el bien de las almas confiadas a sus cuidados, aconsejó a una joven que se distinguía entre todas por el ejercicio de las más hermosas virtudes, que se tomara especial cuidado de las mujeres y niñas del pueblo, entre las cuales había >49 adquirido gran ascendiente y asi nació una Pía Asociación de jóvenes decididas a consagrarse enteramente a Dios, sin dejar la familia, para dedicarse por completo a obras de celo y de caridad. Se llamó la Pía Unión de las Hijas de María Inmaculada. Cinco dieron su nombre para formar el primer núcleo de la simpática Asociación y entre ellas María Mazza-rello. Era la más ¡oven, 17 años, pero la más entusiasta y activa. Una fuerza misteriosa la impulsaba a ocuparse especialmente de las niñas, que tomaba de la mano y conducía a la Iglesia para enseñarles el catecismo. Y las cinco apóstoles, llenas de celo y santo ardor, se pusieron a avivar la llama de la caridad en los corazones fríos, a romper obstáculos y a atraer a la Iglesia a los indiferentes, a recoger a las niñas para instruirlas, prevenirlas contra los peligros y conducirlas por la recta vía de la virtud. Poco a poco aumentó el número de las Asociadas y a los dos años, el >1 de mayo de 1857, un numeroso grupo de Hijas de la Inmaculada, recogidas en la Iglesia de Mornese, renovaban pública y solemnemente sus promesas de castidad y obediencia, pronunciando cada una con voz clara y decidida la siguiente fórmula: * Estando decidida con el auxilio divino a procurar mi santificación, sobre todo evitando hasta las más pequeñas faltas plenamente advertidas, y dedicándome a obras de caridad hacia el prójimo, prometo observar las reglas de la Pía Unión de las Hijas de María Inmaculada». El plantel estaba preparado. María Auxiliadora prepara a Don Bosco. Cuando ya la obra del Oratorio de Val-docco se hallaba en marcha, Don Bosco tuvo uno de sus sueños, que él mismo narra en los siguientes términos: « Atravesaba la gran Plaza Vittorio de Turín, cuando de improviso vi delante de mí un pequeño ejército de niñas que, divididas en grupos, saltaban, corrían unas tras otras, hablaban y discutían, llenando el aire de una clamorosa gritería. Apenas me vieron corrieron todas a mi alrededor y agitando las manos en señal de alegría gritaban: — ¡Viva Don Bosco! Y aplaudiendo Don Domingo Pcstorino, apóstol de Mornese. primer Director Espiritual de las Hijas de M. A. alegremente me miraban con ojos ansiosos dando a entender que tenían algo importante que decirme. Después, extendiendo los brazos hacia mí con voz suplicante empezaron a pedirme con grande empeño: — ¡Don Bosco, ocúpese también de nosotras! ¿No lo ve V.? Estamos abandonadas… Yo quería alejarme, pero formando pared a mi alrededor, no me dejaban, como diciendo: No debes abandonarnos. Entonces quise hacerles comprender que no podía ocuparme de niñas; que bastante tenía con los niños, que a duras penas podía con ellos. — Ya habrá quien se ocupe de vosotras, les dije para animarlas. A estas palabras las más pequeñas se conformaban y volvieron a sus juegos; pero un grupo de las mayorcitas se me acercó y con acento suplicante y conmovido, más con sollozos que con palabras, volvieron a insistir: — ¡Don Bosco, por piedad; no nos abandone; no nos deje en medio de la calle; cuídese de nosotras! >50 Indeciso me encontraba, sin saber casi que contestar, cuando se adelantó una noble Señora, de rostro resplandeciente como el Sol, y dirigiéndose a mí, me invitó dulcemente a satisfacer los deseos de aquellas jovencitas di-ciéndome: — / Cuídate de ellas; son bijas mías! Dijo y desapareció. Y yo me desperté…» Aquellas palabras, son hijas mías, encontraron eco profundo en el corazón paternal de Don Bosco. ¿ Podría él rehusarse, cuando aquel nuevo rebaño se lo confiaba a-quella Virgen que le había señalado su misión desde niño, que lo había llamado a Turín, que había obrado ya y que quería obrar por medio suyo tantas maravillas? Pero Don Bosco era prudente y esperó que la Providencia abriera el camino. Y la ocasión no tardó. El Rdo. Pestarino y Don Bosco. Un día se presenta en el Oratorio de Turín, el Rdo. Pestarino, el apóstol de Mornese. No era la primera vez que se veía con Don Bosco. Viajando se habían encontrado, habían hablado de sus obras y se habían entendido. Don Bosco había manifestado gran interés por el bien que en Mornese hacía la Pía Unión de las Hijas de la Inmaculada y había puesto ya sus ojos en aquel humilde pueblo monferrino que, en un día no lejano, debía resonar por toda la tierra con ecos de bendición, como su hermoso pueble-cito de Castelnuovo de Asti. Sor María Mazza relio, primera Madre Genera! de las Hijas de María Auxiliadora (f 14-V-1881). Pero esta vez el Rdo. Pestarino venía a echarse en los brazos de su grande amigo para decirle: — D. Bosco, considéreme de ahora en adelante como uno de sus hijos; mis bienes son suyos; disponga de mí y de ellos como le parezca. — ¡ Muy bien!, contestó Don Bosco, pero por ahora conviene que V. continue en Mornese, y lleve adelante con toda libertad las o-bras que tiene entre manos. En Mornese hay un campo rico y fecundo. Las «Hijas de María » necesitan de su Director. — Haré lo que V. dice Don Bosco, repuso contento el buen sacerdote….. volveré allá, pero quedamos entendidos : En Mornese como en Turín…… considéreme siempre como… — Sí, sí, concluyó bondadosamente Don Bosco, como uno de mis más queridos amigos. Entre tanto la Obra de las Hijas de María Inmaculada de Mornese se iba dilatando y la Mazzarello, inspirada por la Virgen Santísima, ideó y dirigió una sección que se propuso la educación de las niñas más pobres y necesitadas del pueblo, montando para ellas un pequeño obrador o taller de confecciones. Y así, poco a poco, Don Bosco por medio del Rvdo. Pestarino pasó a ser el Superior de la nueva Obra para la cual dictó un reglamento que, dada su fama de santidad, fué aceptado con gusto por todas las asociadas. En 1864, Don Bosco, en uno de aquellos paseos largos que daba con todos ios 151 niños del Oratorio de Turín, que duraban días y aún semanas enteras, hizo una primera visita al pueblo de Mornese. El entusiasmo que despertó en la población, fué extraordinario; todos querían oir su palabra, recibir su bendición. También las Hijas de María Inmaculada le fueron presentadas para que las bendijera. Don Bosco habrá sin duda visto entre ellas a la escogida de María Auxiliadora y la Mazzarello por su parte, impresionada por la santidad de Don Bosco, sintió que en él la Virgen le deparaba al Padre y Director de su alma. El entusiasmo de los mornesinos fué tal que surgió la ¡dea de edificar en Mornese un Colegio para los niños del pueblo y confiarlo a Don Bosco. La población en masa prestó generosamente su obra para levantarlo. Dios dispuso las cosas para que aquella fuera la Casa Madre de las Hijas de María Auxiliadora. La decisión. A primeros de mayo de 1871 Don Bosco reunió el Consejo de la naciente Sociedad Salesiana: Rvdos. D. Miguel Rúa, D. Angel Savio, D. Juan Cagliero, D. Celestino Durando, D. Carlos Ghi-varello y D. Pablo Albera y después de anunciarles que los reunía para un asunto de importancia, continuó: — Muchas y autorizadas personas me exhortan con insistencia a hacer en favor de las niñas algo parecido a lo que, con la gracia del Señor, hacemos para los niños. Consultando mis inclinaciones personales no me decidiría a este nuevo apostolado; pero como la insistencia es continua y de parte de personas dignas de todo aprecio y respeto, temo casi contrariar un designio de la Providencia si no procuro, al menos, considerar la cosa seriamente. Por eso os lo propongo a vosotros, para que lo penséis delante del Señor, y ponderéis seriamente los motivos en pro y en contra, a fin de poder tomar luego una deliberación que resulte para la mayor gloria de Dios y bien de las almas. Por eso, durante todo este mes, en nuestras oraciones, tanto comunes como privadas, pongamos esta intención: obtener del Señor las luces necesarias en asunto tan importante. Todos los reunidos se retiraron profundamente impresionados y, trascurrido el mes, Don Bosco volvió a reunirlos y uno por uno les hizo exponer su propio parecer, empezando por D. M. Rúa. Todos estuvieron de acuerdo en la conveniencia de que Don Bosco se ocupara de la educación de la juventud femenina como ya lo hacía en favor de los niños y jóvenes. — Pues bien, concluyó Don Bosco; ahora podemos estar seguros de que es voluntad de Dios que nos cuidemos también de la educación de las niñas. Y para concretar en seguida algo propongo que se destine para esta Obra, la Casa que el Rvdo. Pestarino nos está acabando en Mornese. Al mes siguiente, junio de 1871, Don Bosco yendo a Roma para la provisión de las Diócesis vacantes del Piamonte, aprovechó la ocasión para hablar a Pío IX de la nueva Fundación. El Santo Padre lo escuchó benignamente y le prometió que en otra Audiencia le habría manifestado su parecer. Efectivamente cuando Don Bosco volvió a ver al Papa, lo primero que éste le dijo fué: — He pensado sobre vuestro designio de fundar un Instituto de Religiosas y me ha parecido que es cosa que redundará a mayor gloria de Dios y provecho de las almas. Por lo tanto yo soy de parecer que el fin principal de esas religiosas sea hacer para la instrucción y educación de las niñas, lo que los miembros de la Sociedad de San Francisco de Sales hacen en favor de los niños. En cuanto a la dependencia, que sean dependientes de tí y de tus sucesores como las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul dependen de los Lazaristas. En este sentido formulad las Constituciones y empezad la prueba. La primera Comunidad de Hijas de María Auxiliadora. Al año siguiente 1872, hallándose Don Bosco en Varazze convaleciente de una grave enfermedad, el Rvdo. Pestarino fué a visitarlo y Don Bosco, después de haberse interesado por el Colegio que se estaba construyendo en. Mornese, le preguntó si entre las pocas Hijas de María Inma >52 culada que desde hacía dos años habían empezado a hacer vida de comunidad, habría alguna apta para la nueva Congregación, de la que ya habían hablado, otras veces. El Rvdo. Pestarino, como él mismo narra en sus memorias, contestó que de aquellas pocas que vivían en Comunidad el podía garantizar que estaban dispuestas a obedecer y a hacer cualquier sacrificio • para bien de sus almas y para ayudar a sus semejantes. — Pues entonces, repuso Don Bosco, podemos dar comienzo a aquello de que hablamos el verano pasado y si V. no tiene inconveniente ahora, volviendo a gación, que Don Bosco quiso que se llamara de las « Hijas de María Auxiliadora», no sólo porqué Ella la había inspirado, sino también como testimonio de gratitud hacia tan buena y generosa Madre. El 5 de agosto de 1872, fiesta de Ntra. Sra. de las Nieves, tuvo lugar la primera toma de hábito cuya forma había también determinado Don Bosco. Mons. Sciandra, obispo de Acqui bendijo los nuevos hábitos y recibió la primera profesión trienal de 11 de aquellas religiosas. Sor María Mazzarello continuó dos años como Vicaria hasta que el 14 de junio de 1874 fué elegida definitivamente Superiora General. Nizza Monlcrrafo (I(olin). — Casa gcncralicia de las Hijas de María Auxiliadora. Mornese, las reune y hace que elijan una especie de Capítulo, con Superiora, asistentes, etc. según las Reglas de que ya hemos hablado; y que tomen parte todas las Socias de la Compañía de la Inmaculada, aún aquellas que no viven en comunidad; yo entre tanto pediré al Señor y a la Virgen Santísima que colmen de bendiciones al nuevo Instituto. Y he aquí que el día de San Francisco de Sales, 20 de enero de 1872, se reunieron 27 jóvenes de la Compañía de la Inmaculada, bajo la presidencia del Rvdo. Pestarino y cantado el Veni Creator, se dispusieron a elegir una Superiora. Por mayoría absoluta de 21 votos fué designada María Mazzarello, la cual en su humildad no quería aceptar el cargo hasta que Don Bosco confirmó la elección, consintiendo que por entonces tomara el título de Vicaria de la nueva Congre- Más tarde en 1878, por necesidades de local y conveniencia de clima, fué abandonada la casa de Mornese y la Casa Madre de las Hijas de María Auxiliadora se estableció definitivamente en un antiguo Convento adquirido y adaptado por Don Bosco en Nizza Monferrato. Y el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora creció paralelamente a la Congregación Salesiana, extendiendo por doquiera el nombre y la devoción a María Auxiliadora y fundando las más variadas obras en pro de la Juventud femenina: Jardines de infancia, Escuelas elementales y Normales, Obradores y Academias de Corte, Asistencia en Fábricas y Colonias, Pensiones, para jóvenes obreras y estu-diantas de Universidad, Oratorios Festivos. Como también, bien pronto, al lado de los Misioneros Salesianos, partieron las heroicas hijas de María Auxiliadora, >53 que no dudaron en internarse en los países infieles y llegar hasta el corazón de las selvas, para prestar su cooperación valiosísima a la conversión de los salvajes; en este año de 1927 se cumplen los 50 años de la primera expedición de Misioneras, Hijas de María Auxiliadora. En el Gobierno de la nueva Congregación se han sucedido después de la muerte de Sor María Mazzarello en 1881, Sor Catalina Daghero que la gobernó hasta el año 1924 y la actual Sor Luisa Vaschetti. De la Madre y Fundadora ha sido iniciado ya el proceso apostólico para la Causa de Beatificación. María Auxiliadora ha demostrado su protección maternal sobre el Instituto que Ella inspiró y dirige, el cual cuenta en la actualidad con 295 casas en Italia, 15 en España, 9 en Béligica, 6 en Inglaterra, 5 en Egipto y Palestina, 2 en Alemania, 2 en Polonia, 3 en la india una en la China, 33 en Argentina, 35 en Brasil, 13 en el Uruguay, 8 en el Vicariato de Magallanes y Tierra del Fuego, 11 en Chile, 10 en el Perú, 5 en el Ecuador, 14 en Colombia, 9 en Centro América, 15 en Méjico y 7 en los Estados Unidos; o sea un total de más de 500 casas esparcidas por todo el mundo, tanto en los países civilizados, como en los territorios de Misión. i Admiremos y alabemos una vez más los milagros de la bondad de María Auxiliadora! GRACIAS DE MARÍA AUXILIADORA Avellaneda (Argentina). — Hallándome enferma recurrí a la Sma. Virgen pidiéndole la salud por intercesión del Vble. Don Bosco, y habiéndoseme aplicado una reliquia del Venerable hallé pronto alivio y a los dos dias completa salud. Por lo que agradecida cumplo la promesa de publicar la gracia. 26 febrero 1926. Maria Z. Hardoy. Cali (Colombia). — Hallándose uno de mis hi|os atacado de la dolorosa y terrible enfermedad llamada hostiomieJitis y cuando, después de cinco operaciones consecutivas, los médicos desesperaban de salvarle la pierna afectada por el terrible mal, considerando como único remedio posible la amputación inmediata, resolví encomendar su curación a las manos bondadosas de la tierna Virgen de Don Bosco. Hice la promesa de publicar el milagro y enviar mi óbolo para las obras salesianas, renaciendo entonces en mi pecho la esperanza de salvación por largo tiempo perdida. Maria Auxiliadora escuchó benigna mi plegaria dolorida, comenzando a manifestarse bien pronto felices resultados y cuando ya los médicos consideraban imposible la curación, vióse de un momento a otro disminuir la intensidad del dolor, hasta quedar completamente curado y sin ulterior intervención facultativa. Agradecida por este milagro, cumplo mi promesa de publicarlo, enviando también mi contingente para las florecientes Misiones Salcsia-nas, que con tanto celo dirigen los incansables hijos del Vble Don Bosco. Noviembre 2 de 1926. Emilia Mercado Juri. CONCEPCION (Paraguay). — ¡Gracias, mil veces, Madre mía! Habiendo enfermado de gravedad mi hermana Carmen y con todos los síntomas de una terrible enfermedad, llena de inmensa pena acudí con fe y confianza a nuestra celestial Madre, María Auxiliadora, invocándola con la Novena aconsejada por el Vble. Don Bosco y prometiendo publicar la gracia en el Boletín Salesiano. A la novena uní la Comunión diaria, pidiendo la salud de este ser tan querido, si era conforme a la voluntad de Dio*. Pocos días después los médicos que la asistían declararon encontrarla fuera de peligro y sin ninguno de los síntomas de la terrible enfermedad y hoy se halla completamente curada. Cumplo gustosa mi promesa exhortando a todos a acudir con fe y confianza a María Santísima Auxiliadora. 13 febrero 1927. Deidamia D. Vda. de Franco. Gerona (España). — Un hermano y una hermana mía se hallaban gravemente enfermos del estómago. La enfermedad no era la misma, pero en los dos se presentaba con caracteres de gravedad, pues rpi hermana había recibido ya los últimos sacramentos y mi hermano debía someterse a una complicada operación. Puse sus vidas en manos de nuestra queridísima Virgen Auxiliadora, prometiendo publicar la gracia en el Boletín si les devolvía la salud. Con gusto cumplo lo prometido, pues sin operación ni medicinas, mi hermano se curó completamente y mi hermana salió del peligro, hallándose en franca convalecencia. Agradecidos enviamos una limosna a tan buena Madre. 11 febrero igz-j. Luisa Martorell de Busquets. •54 Morón (Argentina). — Sumamente agradecida a nuestra muy querida Madre Celestial María Auxiliadora, cumplo la promesa de publicar este milagro obtenido por su intercesión. Desde muy pequeña sufría del estómago, sin conocer la causa y sin encontar nunca alivio, resultándome casi imposible alimentarme, pues lo poco que comía me producía grande malestar. Trascurridos así muchos años sobrevínome, como consecuencia, una extrema debilidad, complicándose pronto con una grave afección al hígado. Sometida a los Rayos X, los médicos comprobaron que el estómago estaba completamente caído y grandemente dilatado, casi en la imposibilidad de funcionar. Una tarde del mes de mayo me sentí tan mal que caí postrada. Hondamente apenada, viendo que mi vida se iba extinguiendo, sin que pudieran hacer nada los remedios humanos, acudí con toda confianza a María Auxiliadora, pidiéndole un milagro. A los pocos dias recibí la Bendición de María Auxiliadora y me impusieron una medalla de esta Virgen, bendecida por el Vble. Don Bosco, que llevo siempre con especial cariño. Llegó por fin el día 24 de Mayo, fiesta de María Auxiliadora. La invocamos con todo el fervor de nuestra alma; especialmente mientras se celebraba con gran solemnidad la procesión en su honor. A las pocas horas, vino el doctor quien comprobó con gran maravilla que el estómago había vuelto a su posición normal. Empecé a reponerme rápidamente y actualmente me hallo fuera de todo cuidado. Que estas líneas sean para mayor gloria de Dios, de nuestra querida Madre María Auxiliadora y sirvan para alivio de las personas que sufren. Enviamos también la limosna ofrecida para las niñas pobres de la Madre Maczarello y para los huerfanitos de Don Bosco. 24 febrero de 1927. Isabel P. Fasciolo. Sastre (Argentina). — Agradecidas cumplimos la promesa de publicar las gracias que por intercesión del Vble Don Bosco pedimos a María Auxiliadora y que esta buena Madre nos ha concedido, especialmente dovolviendo la salud a nuestra querida Madre y la tranquilidad a nuestro hogar. Estas y otras gracias nos ha concedido la Sma. Virgen y agradecidas mandamos una limosna para la Causa de Beatificación del Vble. Don Bosco. 7 febrero 1927. Anita y Catalina Tolozano. Dan también gracias a María Auxiliadora: ALICANTE (España). — Emilia Pesen de Vargas, por la curación de una enferma y envía una limosna. Baracaldo (España). — Faustino Fuaondo por la curación de una grave afección en las vías respiratorias. Barcelona (España). — /. F. Q. da gracias, envía una limosna y pide oraciones. Bluefields (Nicaragua).— Flora M. Arin de Hammon, Gabriel Gómez y Gonzalo Arauz por señalados beneficios y envían una limosna. CANTALAPIEDRA (España). — J. P. por un favor recibido y entrega una limosna. — P. E. por gracias obtenidas y envía una limosna. CASSÁ de LA SELVA (España). — Mercedes Ge-ronés por gracia obtenida y envía una limosna Colín (Chile). — E. de Grez. Concepción (Chile). — Adelaida Tapia. Chitre (Panamá). — M. R. por haberse solucionado satisfactoriamente un grave asunto de interesses. CORDOBA (Argentina). — Una devota, por haber curado a su madre de unos mareos que la molestaban mucho. Guadalajara (Méjico).— Sor Jacinta Alday-turriaga por haber obtenido la salud de una hermana gravemente enferma y otras tres gracias muy importantes. Labateca (Colombia).— Una cooperadora por la salud de un hermanito y envía una limosna. Méjico. — Vasquez Legorreta, por un favor recibido. — G. A. de Castillo Negrete, por la salud de una hija. Puren (Chile). — Luciano Urbina, por haber recuperado el uso de las piernas tullidas. Salamanca (España). — Paulino Espinel, por haber salido con vida de un gravísimo percance y por la curación de una hija que recomendó a María Auxiliadora. Salto (Uruguay).’ — L. A. S., por haberla librado de graves enfermedades. San José de Mariquina (Chile). — Froselia Pucci da Casanova. SANTA tecla (El Salvador). — Fily de Peña, por varias gracias obtenidas. Sevilla (España). — Juan Bautista, por la protección que me prestó durante el servicio militar, e implora otras gracias. Talca (Chile). — R. Gutiérrez, por haber recuperado la vista perdida. Valencia (España). — Maxima Match Mellas, por haber curado de un grave dolor al costado sin intervención de los médicos — Elisa Soria, por gracia recibida y envía una limosna. Valparaíso (Chile). — Raquel X., por el hallazgo de una cartera de su papá que contenía una considerable cantidad. ViGO (España). — Catalina Molins, por la Panamá (Centro América) — Superiores y Alumnos del “Asilo de Huérfanos** que el día 25 de enero último dedicaron un sentido homenaje de amor filial a su celoso y activo Director, Rdo. D. Hugo Lunati. – Los Cooperadores y Admiradores de la Obra Salesiana de aquella generosa Re¡ ública. manifestaron también su gratitud al festejado, por el bien que la Obra Salcsiana lleva a cabo en Panamá. salud de su nietecita Angelina y hace celebrar una misa. — Rosita Cambra de Losada por un favor recibido. — Natalia Garda ofrece una limosna por un favor recibido y pide la protección de la Virgen. Villa colon (Uruguay). — María Guerra, de Fiure, por haber curado de la fractura de una pierna, hace decir dos misas y envía cera para su Santuario. — María G. de Navia envía una limosna par haber recobrado la salud. — Concepción Machiavelo, por haber obtenido milagrosamente la salud de un hermano muy enfermo. TESORO ESPIRITUAL Los Sres. Cooperadores Saiesianos, cumpliendo los requisitos de costumbre, pueden ganar, Indulgencia plenaria: t. El dia que se inscriben en la Pía Unión. 2. Una vez al mes, a elección de cada cual. y. Una vez al mes, asistiendo a la conferencia. 4. Asimismo, una vez al mes, el día en que hagan el Ejercicio de la Buena Muerte. 5. El día que por primavera vez se consagren al Sagrado Corazón’de Jesús. 6. Siempre que hagan Ejercicios Espirituales durante ocho días seguidos. Además, los siguientes días: Mes de Mayo: y. Invención de la Santa Cruz. 8. Aparición de S. Miguel Arcángel. 24. María Sma. Auxiliadora. 26. Ascensión del Señor. Mes de Junio: Pascua de Pentecostés. 12. La Santísima Trinidad. 16. Smo. Corpus Christi. 24. Natividad de S. Juan Bautista. 25. Sagrado Corazón de María. También pueden ganar otras muchas indul-gentíos plenarias y parciales y gozar de varios privilegios, como puede verse en el Reglamento o « Cédula de admisión a la Pía Unión», a la cual nos remitimos. POR EL MUNDO SALESIANO BARCELONA-SARRIÁ (España) – Fiesta de familia. Espléndido resultó el homenaje que las Escuelas Salesianas de Sarria tributaron a su dignísimo Director, D. Guillermo Viñas los días 19 y 20 del pasado marzo, con ocasión de sus Bodas de Plata Sacerdotales. En la misa solemne jubilar, ocupó la sagrada cátedra el M. Rvdo. Sr. Inspector D. José Calasanz, que había ya predicado el sermón de primera Misa al festejado. Le apadrinaron en tan solemne acto Dña, Elvira Pérez Vda. de Felip y el Excmo. Sr. Marques de Pascual Bofill, Presidente de los Cooperadores Salesianos. En la Velada-homenaje, además de la Casa de Sarria, tomaron parte representaciones de Barcelona, donde el festejado esgrimió sus primeras armas; de Ciudadela, donde pasó muchos años como Director, haciendo de la Isla de Menorca un feudo de María Auxiliadora; de Valencia, donde su nombre es recordado y bendecido y donde un majestuoso edificio será su monumento perenne y de Sevilla, donde ejerció durante ó años el cargo de Inspector, ganándose el corazón de todos los andaluces. En la presidencia, acompañaban al P. Viñas la madrina del obsequiado, Dña. Elvira Pérez, Vda. de Felip, la Rvda. M. Luisa Vaschctti, Superiora General de las Hijas de María Auxiliadora, el Sr. Inspector Don |osé Calasanaz, el hermano del festejado Don Modesto, el Sr. Vico consul de Italia, Cav. Alfredo Andreoli, el Superior de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de la Bonanova, los Srcs. D. Javier y Don Sebastián Martí Codolar, D. losé María Pascual de Fontcuberta y el Dr, Forcada, presidente regional de los ex-alumnos. El solemne acto terminó con un elocuente discurso de gracias del P. Viñas, quien atribuyó todos los obsequios que se le tributaban, al carácter sacerdotal y a la Institución Salesiana, a la que se honra en pertenecer. BUENOS AIRES (Argentina) – Los Coadjutores Salesianos. Motivo de consuelo ha de ser para nuestros Cooperadores la contemplación del grupo fotográfico con que hoy honramos nuestras columnas. Todos estos caballeros, que, sin distintivo alguno que los diferencie de los seglares, rodean el busto de Don Bosco y a su Sr. Inspector P. Serié, son Coadjutores Salesianos, formados, casi todos, en la República Argentina. Coadjutores Salesianos, o sea la creación genial de Don Bosco, de religiosos que, sin pa-recerlo exteriormente, más que por su modestia y vida ejemplar, hacen vida de comunidad, con votos trienales y perpetuos de pobreza, castidad y obediencia, y que así como los sacerdotes forman uno de los brazos de la Congregación Salesiana, ellos son como el otro brazo de la providencial Institución, creados especialmente para dedicarse en los talleres y en las granjas, a la enseñanza profesional y agrícola, y para llenar todas aquellas mansiones de confianza y compromiso en las casas, que difícilmente podrían desempeñar los sacerdotes y que tan comprometido sería confiar a seglares extraños. Pues bien, la mayor parte de los que figuran en el adjunto grupo, son hijos de América, donde se creía más difícil que en Europa encontrar vocaciones y este es un hecho que abre el corazón a las más lisonjeras esperanzas. La adjunta fotografía fué tomada con motivo de una reunión, organizada por el Rdo. Sr. Inspector P. Serié, a fin de que pudieran animarse mutuamente y dar desahogo a sus iniciativas y entusiasmos. Tuvo lugar en la Casa Inspectoría! de Buenos Aires y en las cuatro Conferencias generales se trataron los asuntos siguientes: 1. El espíritu religioso del Coadjutor Saiesiano, por el Rvdo. P. Scandroglio. 2. El Coadjutor según la mente de Don Bosco, preparado para los tiempos modernos, por el Rvdo. P. Domingo Martínez. 3. El Coadjutor en su vida práctica, por el Sr. Carlos Conci, coadjutor. 4. El Coadjutor Saiesiano coqio catequista en los Oratorios, por el Rdo. P. Borgatti. ]Amados Cooperadores: Pedid al Señor que se aumente el número de estas vocaciones tan necesarias para las casas salesianas y que tan providencialmente María Auxiliadora inspiró a Don Bosco! CARACAS (Venezuela) – Segundo Centenario de la Canonización de San Luis. Con gran pompa y solemnidad celebróse en el Colegio de S. Francisco de Sales de Caracas la gloriosa fecha del Segundo Centenario de la Canonización de S. Luis Gonzaga. Entre los números del variadísimo programa que se desarrolló, merece especial mención el gran Concurso literario promovido entre todos los colegios de la república y cuyo resultado fué muy satisfactorio. El Concurso estaba dividido en dos secciones; >57 una para los alumnos de los cursos superiores y otra para los cursos elementales. Los temas que se dieron para ser desarrollados fueron los siguientes:La religión y la nacionalidad venezolana.— La religión y la formación del carácter.— San Luis y el ideal cristiano (para los cursos superiores) y San Luis y los niños. — Recuerdos de mi infancia. — Necesidad de la instrucción (para las elementales). numento de su gran corazón y de su alma de apóstol, el presbítero salesiano Don Ernesto Vespignani. Para ello se organizaron una serie de homenajes cívicos y religiosos a los que participó toda la ciudad de Lugo. . El día 4 de marzo último, en el espacioso Po-liteama Venturini, tuvo lugar una magnífica Conferencia, con proyecciones luminosas, ilus- Buenos Aires (Argentina) — Los «Coadjutores Salesianos” de la Inspectoría de San Francisco de Sales. El Excmo. Sr. Nuncio Apostólico se dignó enviar una hermosa carta y ofrecer un premio que dió poderoso impulso y contribuyó grandemente al completo éxito del Concurso. La entrega de los premios, seis de los cuales tocaron a alumnos de colegios salesianos, se verificó en el mismo Palacio de la Nunciatura Apostólica. LUGO (Italia) – Honrando a un ciudadano ilustre, hijo de Don Bosco. La ciudad de Lugo sintió la necesidad de dedicar un grandioso homenaje a uno de sus más gloriosos hijos, que el 4 de febrero de 1925 falleció en Buenos Aires, ínclito miembro de la Congregación Salesiana, cuyas excelentes obras de arquitectura quedarán como perenne mo- trativas de la labor artística del insigne arquitecto salesiano, que estuvo a cargo del Profesor D. Alberto Caviglia, verdadero artista de la palabra y catedrático de Arte Sacra en el instituto Internacional Salesiano de Turín. A la solemne conmemoración asistió el Municipio en corporación y todas las autoridades civiles y ecclesiasticas de la ciudad, con gran número de personalidades. También asistió, siendo objeto de generales manifestaciones de simpatía, el ¡lustre hermano del recordado D. Ernesto, Don Josi Vespignani, miembro del Capítulo Superior de la Congregación Salesiana. Al día siguiente, en la Iglesia Salesiana, se celebró un solemne funeral, oficiado por el venerando hermano del difunto y cantado por todos los alumnos, con asistencia de los superiores de >58 varias Casas de la Romana, de los canónigos y clero de Lugo, de representaciones de varios institutos de educación y Círculos Católicos y gran muchedumbre de pueblo. Fué un homenaje digno del ilustre hijo de Don Bosco y del pueblo que se honra en contarlo entre sus hijos. VIGNAUD (Argentina) – Un plantel de vocaciones. Consoladoras en extremo son las noticias que nos llegan de la Casa de Formación de la nueva Artística lápida conmemorativa del arquitecto sale-siano. Rdo. D. Ernesto Vespignnni, en el atrio del Templo de S.Carlos (Buenos z\ires), su obra maestra. Inspectoría Argentina de San Francisco Solano, que comprende ahora, en sus principios, 7 Casas. Se albergan ya en Vignaud tóo, cutre aspirantes c Hijos de Maria, habiéndose inaugurado el primer año de Noviciado con 26 clérigos y 3 coadjutores. He aqui como nos describen la fiesta de San Francisco de Sales, que coincidió con la vcstición de sotanas a los novicios: « Figuraos una gran Basílica repleta de público devoto, hombres y mujeres, llegados de los pueblos de treinta leguas a la redonda, en incontables automóviles, detenidos al rededor del templo, imaginad, en el interior del Templo, una pompa de misa solemne y de clero, digna del amplio presbiterio de las mayores catedrales, y fuera, el tremolar de cien banderas. el clamoreo festivo de las campanas echadas al vuelo y el estallido de bombas y cohetes. Y ved ahora — de acá de la balaustrada — los asientos especiales de los padres de los novicios, de los padrinos, insignes cooperadores sale-sianos; de allá, la fila recogida de los Novicios. Pocas veces se habrá visto cosa tan conmovedora como el desfile de los elegidos, despojándose de las prendas del hombre viejo, para recibir la sotana, el bonete y el magnífico crucifijo, atravesando luego el presbiterio para que el padrino le abroche el primer botón y la madre le estreche contra su corazón, bañada en lágrimas. No se oyó, mientras duró la ceremonia más que el aliento, contenido apenas, de muchos y los sollozos mal reprimidos de no pocos. El pueblo apiñado, puesto de pie, pendía de ella. Y fué de ver cómo, apenas los clérigos noveles asomaron al atrio de la Basílica, fueron objeto de la admiración y del afecto palpable de la concurrencia electrizada e incontenible… La conferencia a los cooperadores fué tenida, infra missam, por el Rmo. Padre Inspector ». YPACARAI (Paraguay) – La nueva Granja Salesiana para la enseñanza de la Agricultura y Ganadería. El Sr. Marques de Monteclaro, que honró con su visita las Obras de esta Nueva Escuela, manifestó luego sus impresiones en un artículo publicado en La Nación de Asunción (Paraguay), del que entresacamos algunos párrafos: « Esta Obra representa un verdad.ero progreso para el porvenir de la Agricultura en el Paraguay. La nueva escuela se encuentra enclavada casi en la cima de un cerro en Guazuvirá, distante un kilómetro del centro de Ypacaraí. Su posición es excelente, pues domina todo el valle y es un lugar batido continuamente por un aire fresco y sano que nos trae los aromas de las flores de estas vegas y de sus deliciosas frutas. El padre Benito se hizo cargo de los terrenos para la edificación de la escuela el i°de marzo de 1925 y es asombroso ver como, debido a su laboriosidad y constancia, una escuela que parecía una quimera, en poco tiempo ha tomado una realidad corpórea. El edificio constará de dos pisos sólidamente construidos, reuniendo toda clase de condiciones higiénicas, con un frente de ciento treinta y dos metros por setenta y seis metros de fondo. Convenientemente distribuidos se encuentran los dormitorios, con capacidad para cien alumnos, clases, comedores, depósitos para cereales y frutas y otros departamentos con todos los adelantos modernos para la enseñanza y comodidad de los colegiales, quienes además dispondrán de campos apropiados para deportes. 159 El costo total de las obras está presupuestado en 7.000.000 de pesos, moneda paraguaya, suma muy inferior si se tiene en cuenta la clase y magnitud del edificio en construcción y que además hay doscientas hectáreas de terreno cultivable, las cuales se están preparando para que constituyan una demostración práctica y fuente de ingresos para la época en que este nuevo plantel educativo comience sus cursos. Con el deseo de contribuir a que la escuela salesiana llene su misión cuanto antes, varias distinguidas y altruistas familias se han ofrecido a tura es que dispone de varios manantiales de agua pura y cristalina, que producen diariamente medio millón de litros. La « Escuela teórico-práctica, ganadero-agrícola salesiana » será uno de los centros de enseñanza más perfectos en su clase, pues aparte de toda la instrucción teórica, cada alumno tendrá los conocimientos prácticos adquiridos por si mismo y al mismo tiempo aprenderá también la industrialización de todos los productos, bajo la dirección de quince profesores salesianos catedráticos en las materias ». Ypacarai (Paraguay) — La nueva Escuela Salesiana de Agricultura y Ganadería, en construcción. dotar por su cuenta los enseres necesarios de distintas dependencia que llevarán el nombre de los donantes. Entre estas familias figuran los apellidos de Manzoni, Barón, Pfannel, Casaccia, Campos, Ros y Renpheldt. En toda la construcción se está siguiendo un plan muy económico y para aminorar todos los gastos posibles, las maderas necesarias se obtie nen de los propios terrenos y además se ha montado una pequeña fábrica para la construcción de baldosas, balaustras, ecc. Simultáneamente a la construcción del edificio se han emprendido los trabajos de limpieza de las tierras y preparación para su cultivo y ya cuenta la escuela con viveros y plantaciones de yerba mate, arroz, naranjas, maiz, caña de azúcar, tabaco, mandioca y diferentes hortalizas. Posee además criaderos de aves, conejos, ovejas y varios ejemplares de reses finas, regaladas por el señor Carlos Pfannel. Otra de las ventajas que tiene esta escuela para el desarrollo experimental de la agricul- AL VUELO BERNAL (Argentina). — Desde el sábado, 26 de febrero, hasta el miércoles de ceniza, 2 de marzo, un numeroso grupo de ex-alumnos salesianos de los Centros de Buenos Aires se reunieron en Bernal para pasar los días de Carnaval recogidos en completo retiro, haciendo los Ejercicios Espirituales. Así se dió principio, también en la Argentina, a esta obra redentora. Con jóvenes que manifiestan tal decisión y carácter se conquista el mundo. BOGOTÁ (Colombia). — En el Colegio « León XIII» tuvo lugar el pasado Noviembre una hermosísima fiesta gimnástica. Dieron realce al acto el Sr. Nuncio de S. S. Mons. Giobbe, los Ministros de España e Italia, varios representantes del Gobierno y de las demás Congregaciones Religiosas de la Capital. El festival tanto t6o por el número extraordinario de gimnastas, como por la precisión de los ejercicios, mereció repetidas ovaciones. CARTAGO (Costa Rica). — Para aumentar el número de alumnos de las florecientes Escuelas Profesionales Salesianas de esta ciudad, que ya albergan casi zoo aprendices, el activo Director Padre Soldati, solicitó del municipio la concesión de una calle, que no prestaba ningún servicio al público y que será muy apta para una ampliación del edificio. Y el digno Municipio, con gesto patriótico donó la calle, escribiendo con su actitud, según frase de un diario local, « una pagina de gloria en la historia del progreso de la ciudad de Cartago». Al solemne acto con que se puso término al Curso escolar asistió el Presidente de la República, con el Secretario de Educación Pública y varios diputados, que visitaron sumamente complacidos la Exposición profesional de cada uno de los talleres, pronunciando al terminar el S. Presidente de la República un magnífico discurso. FIGUERAS (España). — El entusiasta Cooperador Salesiano, Rudo. D. Arturo Rovira, dió el día 22 de marzo una magistral Conferencia en el Teatro Principal, en la que desarrolló los siguientes puntos: El Ven. Juan Bosco: El secreto de la Vocación divina – El sacerdote apóstol de la Juventud – La Congregación Salesiana -Los Oratorios Festivos – La Obra de Don Bosco -El Milagro – La Tumba triunfal de Valsálice -Conclusión: la eterna fecundidad del Catolicismo. GERONA (España). — Deseando las celadoras de la Archicofradia de Maria Auxiliadora que los coros de la Visita Domiciliaria tengan un constante recuerdo en el Santuario de María Auxiliadora de esta ciudad, han reunido entre todas las asociadas la cantidad necesaria para costear una de las ricas arañas que deben rodear el altar de la celestial Madre. Lo propio piensan hacer los antiguos alumnos de dicho Colegio. PANAMA (Centro América). — En presencia del Dr. Julio Fábrega, Secretario de Instrucción Pública, se celebró con grande éxito, el día 10 del pasado febrero, la velada con que se clausuraban las tareas escolares y se entregaban los diplomas a once jóvenes graduados, del Hospicio de Huérfanos, confiado a los Salesianos. El citado Dr. Fabrega pronunció un magistral discurso, ensalzando la labor educativa de los Hijos de Don Bosco y haciendo ver la necesidad de cooperar a las Obras que tienen entre manos. SANTANDER (España). — Los entusiastas y activos ex-alumnos salesianos de esta ciudad han organizado un importante curso de clases nocturnas, con las asignaturas de Gramática y Correspondencia comercial, Aritmética y Contabilidad, Geometria y Dibujo y Música. También han abierto a los Socios una bien nutrida biblioteca y han organizado un curso de conferencias literarias y científicas. ¡Así se hace! Idem. — En el Oratorio Salesiano de la calle Viñas, se celebró el día 9 de enero la Feria anual, para premiar la asistencia dominical. Gracias a la generosidad de los Cooperadores y de varias entidades y también de algunos comercios, que respondieron generosamente al llamamiento del Director del Oratorio, los niños adquirieron prendas de vestir y otros objetos útiles y se pudo premiar así la asistencia de los 800 niños que frecuentan el Oratorio Festivo. SEVILLA (España). — La Junta de Damas Protectoras de las Obras Salesianas, organizó para el día 24 de enero una Asamblea de señoras, a la que acudió lo más selecto de la sociedad sevillana, para allegar recursos y estudiar la manera más práctica de reparar los enormes daños del incendio, que destruyó gran parte de las Escuelas Profesionales Salesianas de aquella ciudad. El conocidísimo abogado, Sr. Monge y Bernal dirigió a las congregadas su elocuente palabra y todas salieron decididas a trabajar para la reconstrucción, en forma mucho más amplia y moderna, de las destruidas Escuelas. LOS QUE MUEREN Recordad en vuestros sufragios a: Apalit (Filipinas). — Rvdo. Felipe de Guz-mán. Cali (Colombia). — Srta. María Francisca Ochoa. Valencia (España). — Da. Elvira San Vicente de Sanz. — Dña. Desempatados Nogués. — Dña. Amparo Bartrina. — Dña. Josefa Gaseó. — Dña. Antonia Berga. Villa de Don Fadrique (España). — Isidoro Girón, Andrés Ruiz, Joaquina Sácz, Anastasia Ramos, Gumersindo Coso y Marcelino Coso. R. I. P. Con «pm&acñSn de fe arloridsd ecksládia. Gerente. D. DO M ENICO GARNERI. Eslobteciaicntc Tip. de la Sociedad Editora Internacional – Tsria Corso Regía* Marjficrt/a, 174.